En 2020, habrá 50.000 millones de conexiones de personas, procesos, datos y objetos a Internet

20/11/2013

Susana de Pablos. La conexión a la Red de objetos capaces de aportar información útil para optimizar procesos es una tendencia imparable. Esta conectividad significa la proliferación de datos, recogidos en más lugares, y más formas de aumentar la eficiencia, la seguridad y los beneficios empresariales. Así lo ve Cisco, líder en TIC.

Imaginemos a un repartidor de refrescos conduciendo un camión. Supongamos que pudiera conocer con antelación y con total precisión los productos que es necesario reemplazar en una máquina expendedora, y además lograrlo sin necesidad de descender de su vehículo para comprobarlo. ¿Y si el propio camión pudiera evitar los atascos tras averiguar él mismo el estado de las carreteras? Sería fantástico que este camión ideal se pudiera autoabastecer para realizar el siguiente reparto, ¿o no?

No es ciencia ficción, es el resultado de la evolución tecnológica. Con objeto de difundir esa nueva realidad, la multinacional norteamericana Cisco ha celebrado una mesa redonda online para explicar a periodistas de diversos países cómo evolucionará de aquí a 2020 la denominada Internet of Things (IoT). En esta conferencia virtual ha quedado claro que cualquier cosa que se pueda identificar digitalmente es susceptible de ser controlada, desde cualquier lugar, gracias a Internet. Plantas de fabricación, redes de energía, centros de salud, sistemas de transporte… según parece, todo se puede conectar a la Red y facilitar información, datos que deberán ser capturados, visualizados, almacenados, analizados y compartidos.

Como consecuencia de este avance tecnológico, incluso es posible convertir a una ciudad cualquiera en smart city o ciudad inteligente. Para ello, sólo hay que dotar a los espacios y objetos –parkings, fábricas, farolas, sistemas de transporte, redes eléctricas, dispositivos médicos…- de sensores conectados a las redes IP (Protocolo de Internet). A partir de ahí, los gestores urbanos pueden obtener una valiosa información en tiempo real para optimizar los servicios públicos ya existentes y adoptar otros nuevos: aparcamientos inteligentes, control de la densidad del tráfico, bloques energéticos autosuficientes, optimización del agua de lluvia, etc.

Ahora bien, todo ello requiere desarrollar e implementar aplicaciones y procesos capaces de convertir los datos en información útil. La buena noticia está en que, al estar basados en estándares, los resultados se pueden aplicar después en otras ciudades.

¿Y en el campo? Se pueden utilizar sensores capaces de detectar fuegos en los bosques, controlar las migraciones de las aves o prevenir plagas. En Cisco están convencidos de que la gestión de los datos obtenidos de las conexiones a Internet  podría mejorar también la gestión del cambio climático.

Internet of Everything (IoE)
Si Internet fue propulsora de lo que se ha conocido como la nueva economía, nos encontramos hoy en una nueva fase del uso de la Red que Cisco llama Internet of Everything (IoE), abriendo paso a la denominada IoE Economy. Esta conectividad de personas, procesos, datos y objetos –siempre que esté bien gestionada-, es capaz de activar a la personas, las empresas e incluso las máquinas, para que lleguen a ser más productivas y efectivas, dado que reciben información que les permite optimizar su toma de decisiones. Como consecuencia de todo ello, y a pesar de la velocidad de vértigo con que los ciudadanos nos vemos obligados a actualizar nuestros conocimientos tecnológicos, incluso llegaremos a disfrutar de una mejor calidad de vida.

El IoE es la conexión de personas, procesos, datos y objetos, y el valor adicional resultante de que todo se conecta a la Red. Así, las distintas transiciones tecnológicas -incluyendo entre otras el IoT, la imparable movilidad, la proliferación del Cloud Computing o informática en la nube y la creciente importancia del Big Data- son componentes del IoE.

Desde el punto de vista técnico, cabe señalar que el incremento de nuevas conexiones y del tráfico de Internet -en sus dos terceras partes en formato de vídeo en 2015- está impulsado por el incremento exponencial de dispositivos basados en IPv6 y por la extensión a escala mundial de la banda ancha y la movilidad. Con todo, todavía hoy, menos del 1% de las cosas y objetos del mundo físico están conectados a la Red. Sin embargo, ya hay cerca de 11.000 millones de dispositivos fijos y móviles –PC, smartphones, tabletas, televisores, neveras, etc.- con acceso a las redes IP, cada uno de los cuales tiene el potencial de conectarse a ese otro 99% de personas, procesos, datos y objetos que aún no están conectados.

En 2020 seremos unos 4.500 millones de internautas, según Cisco, y de acuerdo con el informe Cisco Visual Networking Index, el número de conexiones a Internet ascenderá a 50.000 millones. Y dado que cada objeto se puede conectar e interactuar con el resto, cada vez que se conecta uno nuevo –ya sea un frigorífico, un coche, un dispositivo médico o un edificio- el total de conexiones potenciales se incrementa en otros 50.000 millones.

Estas conexiones, aseguran los responsables de Cisco, pueden aportar un gran valor a las organizaciones, ya sean públicas o privadas. Calcula esta multinacional con sede en Silicon Valley (California) que durante los próximos 10 años, y a escala mundial, con el IoE hay un potencial económico para las empresas privadas –sobre todo para las industrias de fabricación, retail y de servicios financieros-, de 14,4 billones de dólares.

Ahora lo que toca es reinventarse. Porque todas esas conexiones a la Red deben apoyarse en la inteligencia y el análisis, lo bueno es que desciende el coste de esta mayor competitividad basada en la tecnología: baja el precio de los dispositivos, de la conexión a Internet, de los cacharros en general y también del análisis informático de los datos. La suma del menor coste de las nuevas aplicaciones con un mundo cada vez más conectado da como resultado nuevas oportunidades de negocio.

Reinventarse hoy implica tener visión estratégica a largo plazo, lo que requiere apostar por la tecnología, por atraer al mejor talento, esto es, por las personas capaces de obtener los mejores resultados y, cómo no, el máximo ROI. Toda una estrategia que, según defienden en Cisco, debe estar respaldada por la organización y plenamente asimilada en la cultura corporativa.

Las organizaciones que se adelanten al ver el potencial del IoE obtendrán los mayores beneficios a corto plazo derivados de la optimización de eficiencias. Y también conseguirán el valor a largo plazo que resulta de las oportunidades emergentes, dejando atrás a la competencia, aseguran en Cisco.

 

Más información
.- En el site de Cisco dedicado a IoT
.- Visualizar en este blog un contador numérico de conexiones, en tiempo real, de personas, procesos, datos y objetos conectados a Internet
.- En el siguiente vídeo, Laureano González, director para la región del Sur de Europa de las Unidades de Data Center y Borderless Networks en Cisco, desvela la nueva oportunidad de negocio que surge en IoE.

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