El peor escenario de los previstos para la subida de las tarifas en enero para los consumidores se había producido a media mañana del jueves, 19 de diciembre, con el resultado de la subastas de electricidad, pero las reacciones posteriores, también del PP, hacían prever que el Gobierno no se iba a decidir a ratificar un incremento del 11% para el próximo enero. Horas después el titular de Industria, José Manuel Soria, se sumó a las declaraciones que cuestionaban el resultado de las subasta. Y es más se ha dado un plazo de 24 horas para que se rectifique. Quiere que se haga con un informe urgente de la CNMC.
El aumento del precio de la energía en el ‘pool’ (mercado mayorista de generación) que se venía produciendo en las pasadas semanas se ha confirmado en la subasta de este jueves, en las que participan las comercializadoras de último recurso. El resultante de ese factor ha sido un alza del 26,5%, lo que podía provocar una subida entre el 11% y el 11,5% en la revisión de la tarifa que entrará en vigor el 1 de enero. Si se tiene en cuenta que ese aspecto pesa más del 40%, los analistas preveían que la evolución total de la tarifa, que ‘protege’ a los consumidores domésticos y a la mayor parte de las pequeñas y medianas empresas (pymes), sería de dos dígitos: entre el 11% y el 11,5%. Pero todo esto ha quedado en suspenso, con la decisión del Ejecutivo de intervenir.
Pero las contradicciones vienen de más lejos. Y es que, pese a reiterar que el Ministerio de Industria no iba a introducir cambios en los peajes -el factor que está en sus manos al contemplar la evolución de los costes regulados- al final se ha decidido por un incremento de cerca del 2% superior. Tema que se añadía a la subasta que se cerró con un precio final de 61,83 euros megavatio hora, un 29,9% superior al marcado en la revisión de tarifas de octubre, aunque después rebajada tres puntos por los ajustes.
En este contexto, la subida de los precios del ‘pool’, que ha llegado a duplicarse respecto a los alcanzados antes de la revisión de septiembre, ha despertado sospechas entre las organizaciones de consumidores y la industria. Así, la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia (CNMC) ha abierto una investigación por posibles pactos y manipulación de precios. Y pese a que Industria ha propiciado la subida de los peajes, el temor a una fuerte reacción de los consumidores, domésticos e industriales ha despertado la preocupación del Gobierno, que prefiere que la CNMC se pronuncie de forma urgente sobre la trayectoria del ‘pool’ antes de aprobar el decreto de tarifas.
Pero ese proceso en principio iba a llevar más tiempo por la complejidad de las investigaciones, que afectan a las áreas de regulación y competencia. Además existe otra contradicción en este caos en el que está sumido el sistema :una de las prioridades del Ejecutivo en esta materia es consolidar el preacuerdo alcanzado entre los presidentes de las grandes compañías y el titular de Hacienda, Cristóbal Montoro.
Con el revuelo abierto por una trayectoria que hasta hace unas horas parecía imparable, el portavoz del PP en el Congreso parece haberse convertido en un representante del Ejecutivo y ha arremetido contra los resultados de las subastas. “Desde el punto de vista del ministerio no hay ninguna base que justifique lo que se ha producido” y ha calificado de inaceptable el tarifazo previsto. Y se ha apuntado a los que señalan que el coste de la energía en España es “uno de los más caros de Europa”, por detrás de Chipre e Irlanda.
También el portavoz adjunto de CiU en el Congreso, Pere Macias, ha manifestado que barbaridad el sistema de las subastas prevista y ha añadido que la política energética del Gobierno «está arruinando la industria española». En este contexto, ha reclamado que se investigue lo que ha ocurrido que conduce a un aumento de la luz del 11%, que no es soportable para las empresas ni para los consumidores domésticos. Por su parte, el PSOE va a pedir la dimisión de Soria.
Con esta revisión España se revalidaría como uno de los países con tarifas más caras, que además marcan los precios que pagan los clientes que están en el mercado liberalizado, con lo conlleva de pérdida de competitividad especialmente en industrias en las que el componente energético tiene un fuerte peso en sus costes. Con las ya realizadas en 2013, el precio a los que los consumidores a tarifa pagan la electricidad se ha duplicado desde 2001. Ahora se ha convertido en el país con la energía eléctrica más cara de la UE.
Mientras, el pleno del Congreso ha aprobado la ley del Sector Eléctrico, en la que se han incluido las enmiendas presentadas en el Senado, entre ellas la que reconoce un déficit tarifario de 3.600 millones de euros de 2013. Esta enmienda es consecuencia de la suspensión de la partida de los Presupuestos de 2014 que iba a ir destinada a cubrir ese agujero, que finalmente se asumirá a través de las tarifas eléctricas.
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