El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha asegurado una vez más este viernes que no se celebrará la consulta soberanista en Cataluña, una iniciativa que considera que sólo genera «incertidumbre, inestabilidad y fractura social».
«Esa consulta es contraria a la Constitución, por tanto, no puede celebrarse. Lo que algunos pretenden, y no pueden conseguir, dañaría enormemente a toda España, pero especialmente a Cataluña», señaló Rajoy en rueda de prensa en Moncloa para hacer balance del año.
Por ello, el jefe del Ejecutivo prometió que trabajará «sin descanso para defender un modelo de convivencia» que, según ha remarcado, ha proporcionado a España «el mayor periodo de estabilidad y desarrollo democrático» de su historia.
«Dedicaré todos mis esfuerzos para evitar que los catalanes y el resto de españoles se vean perjudicados por una iniciativa que sólo ha conseguido generar incertidumbre, inestabilidad y fractura social», subrayó.
Mas conocía la respuesta
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aseguró que cuando el presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, decidió «abrir un camino» hacia la independencia conocía cuál era la respuesta que iba él le iba a dar: no habrá consulta soberanista porque no es constitucional y porque el jefe del Ejecutivo no puede «disponer de la soberanía nacional», que pertenece a todos los españoles.
«Esta consulta es contraria a la Constitución. No puede celebrarse. Lo que algunos pretenden, pero no pueden conseguir, dañaría enormemente a toda España, pero especialmente a Cataluña», dijo Rajoy quien se comprometió a «trabajar sin descanso» para defender el actual marco constitucional y para que la sociedad no se vea «perjudicada por una iniciativa que solo va a conseguir generar incertidumbre, inestabilidad y fractura social».
Preguntado después por los periodistas, Rajoy admitió la importancia que le concede a este asunto y que mantiene por ello su disposición al diálogo, aunque ni Mas le ha solicitado por el momento una reunión ni él se la ha pedido tampoco ni podría decirle nada distinto.
«No se le puede pedir al presidente del Gobierno que haga lo que no puede hacer, disponer de la soberanía nacional que corresponde a todos los españoles. Estoy donde siempre he estado y diciendo lo que dije en su día: hay cosas que no se me pueden pedir y lo sabe quien decidió abrir un camino conociendo mi respuesta», añadió.
«Digo sí a muchas cosas»
Preguntado si en 2014 ofrecerá un mensaje distinto en Cataluña además del no a la consulta, Rajoy quiso contrarrestar esta idea asegurando que responde sí «a muchas cosas»: a la historia en común de España, a los «lazos afectivos, comerciales, personales», al desarrollo económico conjunto, sí a ofrecer apoyo a Cataluña como el Fondo de Liquidez Autonómica para evitar «que hubiera quebrado».
«Digo sí a muchas cosas que hemos hecho y a muchas más que tenemos que hacer», afirmó y recalcó también que no encuentra hostilidad cuando visita Cataluña ni él la siente hacia esta comunidad, respondiendo al calificativo de «casero hostil» que le dedicó Artur Mas.
«No considero que haya una relación hostil. No la hay de gobierno a gobierno ni desde luego, y es lo más importante, entre la gente. Como español me siento muy orgulloso de mis compatriotas de Cataluña, que han hecho mucho por este país, como también lo hemos hecho otros que no somos de ahí», añadió.
El presidente del Gobierno insistió en la idea de que el objetivo de España es Europa y lograr que se fortalezca. En este contexto, no tiene sentido plantear la independencia de una parte. «Si Europa tiene que ser grande y empieza a ser pequeña, figúrense España», añadió.
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