Aquellas maravillosas navidades

29/12/2013

Susana Ramírez.

Se hace imposible no recordar navidades anteriores. Seguro que has escuchado decir a algún familiar o amigo: estas navidades ya no son lo que eran. Tal vez sea porque va faltando gente, no lo sé. De lo único que estoy segura es, que cada vez la navidad nos llena más y más de nostalgia.

Es cierto que las navidades de ahora van siendo extrañas, ya que algunos de nuestros seres queridos no están, o llevan tiempo sin estar. También es cierto que hay gente nueva, nuevos miembros de la familia que parece que lo alegren todo con sus sonrisas de bebé.

Pero es inevitable no echar de menos a la abuela tocando la zambomba o haciendo ruido con la cuchara en la botella de anís. Ahora es que ya casi ni hay botellas de anís donde no hay abuelas. Esas abuelas que comen mantecados a pares y que te dicen que porqué no comes un poco más, que estás muy delgada.

La navidad no es navidad de verdad si no está tu abuela, ahí, alegrando las fiestas con ese toque que solo las abuelas saben darle.

Desgraciadamente las abuelas nos abandonan, son los seres que más alma dan a las fiestas, las más entrañables… en días señalados de este tipo. Pero nos dejan, es extraño que cada año no falte una abuela en cada casa. Es muy triste, y muy duro.

Las navidades dejan de ser lo mismo sin ellas. Sin su alegría. Sin su vitalidad. Sin ese afán de preparar comida para que no falte, de que nadie se acueste temprano, porque hay que comer churros con chocolate.

En mi casa, por ejemplo, hace tiempo que las navidades ya no son las mismas navidades. Mi abuela nos dejó hace bastantes años ya, y desde entonces se fue perdiendo esa esencia navideña. Era como si la abuela uniese a la familia. Era como que sin la abuela no se podía empezar a comer, era la abuela la bendición de una mesa, como ese sabor a vinito que no podía faltar.

Y sus villancicos ¿los recordáis? Son las abuelas quienes cantan los mejores villancicos, quienes animan la fiesta y entonces las navidades son navidades de las de verdad.

Cuando las abuelas se van, se va una parte importante de nosotros , se va el espíritu navideño y se va ese trocito de alegría que llena la casa.

Si tienes abuela cuídala mucho y dile que sin ella las navidades no serían navidades.

 

¿Te ha parecido interesante?

(+2 puntos, 2 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.