Hay días en los que los mercados no tienen ninguna gana ni de subir ni de bajar. Y en estos días (hoy ha sido uno de ellos), generalmente terminan recortando ligeramente. Sin un poquito de ánimo alcista, al final suele imponerse la Ley de la Gravedad, a aquello de ‘su propio peso‘ que decían en mi pueblo.
El caso es que a apenas dos sesiones del cierre de un año absolutamente triunfal, pocos quedan con ganas de apurar para lo poco que queda para hacer balance. El que más y el que menos está con las manos metidas en los bolsillos esperando a que empiece el nuevo año y ver cómo sopla el viento. Entonces será el momento de la verdad.
Entre tanto, tuvimos una apertura muy dubitativa, una mejoría apreciable hasta media mañana y un mercado claramente desganado a partir de la subasta italiana de deuda. Y es que el resultado fue malo desde el punto de vista de la evolución del tipo de interés pagado, con ligero repunte de la rentabilidad, pero fue horrible desde el punto de vista de la demanda, que fue de solo 1,3 veces la oferta.
Puede que también pesara sobre esta debilidad de la demanda el hecho de estar a dos días del cierre del ejercicio, pero el que más y el que menos ha querido ver en este hecho una advertencia de que no se va a poder seguir colocando todo con la facilidad que se ha colocado este año, que el mercado de deuda también puede estar agotado de tanta emisión y que es posible que empiece a comportarse de forma más rigurosa y selectiva.
De otra parte, los tipos de interés de la deuda siguen empujados levemente al alza y alejándose de los niveles que nos ayudarían en el mercado de valores a despejar dudas. El bono español a diez años sigue lejos de ese 4% que rozó hace bien poco y la deuda italiana es una auténtica copia.
Total, que no había ganas y el mercado lo demostró. Los índices europeos se decantaron por las caídas muy moderadas y el Ibex nos dejó de nuevo la evidencia de que no hay decisión:
Tocó en la apertura la línea que separa el bien del mal e incluso se atrevió a transitar por encima de la misma durante un rato, pero al final terminó retrocediendo y esperando a tiempos mejores. Está claro. Estamos donde estábamos, o algo peor.
Al cierre, el Dax se dejó un 0,39%, el FTSE un 0,29%, el CAC un 0,05% y el Ibex avanzó un raquítico 0,02%.

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.