Son muchos los analistas que consideran que una resistencia puede darse por ‘muerta’ si tiene más de un determinado tiempo de antigüedad y el consenso más generalizado a este respecto son los dos años. Sugieren que a partir de ahí se debilita su influencia y que a medida que pasa más tiempo desde que la cota fue conquistada y no ha vuelto a ser superada puede llegar a considerarse que no existe tal resistencia.
Sin embargo, personalmente no creo en estas cosas. Después de haber visto miles de gráficos son muchos los que siguen respetando resistencias inverosímiles para los seguidores de esta teoría, así que yo las suelo trazar todas. Y estas son las que presenta el Nasdaq Composite:
Es un gráfico de velas mensuales en el que podemos ver mucho tiempo atrás. Se observa cómo el Nasdaq ha ‘respetado’ resistencias de muchos años (rectángulos rojos) y cómo se encuentra en estos momentos en otra de esas zonas que estarían bajo el influjo de una resistencia de hace más de diez años (rectángulo azul).
Interesante, ¿verdad? Para superar estas cotas a la primera el Nasdaq Composite tendrá que demostrar muchas cosas. La primera de ellas, potencia, la viene demostrando desde hace algún tiempo y en estas últimas subidas es el índice que mayores ganancias ha experimentado, lo que es un síntoma de querer superar la barrera.
Pero la teoría dice también que se necesitaría volumen y aquí me surge una nueva sorpresa: Los tres últimos meses han sido muy buenos en volumen para el Nasdaq y el que tenemos ahora mismo a medias lleva el mismo camino. ¿Querrá superar la resistencia a la primera?
La estadística dice que no suele ser lo que hace, pero lo cierto es que en el mercado todo lo que pasa últimamente va en contra de la estadística, empezando por una furibunda reacción al alza al anuncio de retirada de los estímulos en Estados Unidos.
Por tanto, igual que en Europa teníamos hace un par de meses un par de índices ‘lazarillo’ a los que seguir porque iban a determinar lo que sucediera en el conjunto de los mercados del Viejo Continente (el Ibex y el PSI portugués), ahora mismo tenemos exactamente el mismo caso al otro lado del Atlántico: hay que seguir al Nasdaq Composite porque va a ser el que nos revele con mayor aproximación por dónde van a ir los tiros.
Sí, el S&P 500 está de nuevo en máximos históricos y el Dow Jones se ha mostrado algo más remolón esta vez (sin duda afectado por unos resultados empresariales que no están siendo todo lo buenos que se esperaba) pero en cualquier momento los superará también. Quedan en ‘subida libre’, así que la referencia del Nasdaq adquiere más relevancia aún.
Al cierre, el Dow Jones avanzó un 0,66%, el S&P 500 un 0,52% y el Nasdaq Composite un 0,76%. La cosa se pone interesante.
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