¿Dónde está el derecho a estas vidas?

18/02/2014

Germán Temprano.

Acostumbrado como está a dialogar más con Santa Teresa que con los ciudadanos es normal que las reflexiones del ministro del Interior, como su reino, tampoco sean de este mundo. No resultaría fácil en él comprender cómo quien tanto dice defender la vida de aquellos que todavía no han nacido relata con tanta asepsia en el Parlamento la muerte de quince inmigrantes ahogados, mucho antes que en el mar, en el vasto océano de su miseria. De ella huían cuando, como si fueran muñecos de feria, se les disparaban pelotas de goma. El director de la Guardia Civil lo negó. El propio Fernández Díaz lo confirmó. En este escenario de desesperación, injusticia, presentes aciagos y futuros segados, hasta se antoja una frivolidad hablar de dimisiones ¿Qué más da una mentira más que menos? ¿Acaso el siguiente que viniera no iba a justificar las cuchillas en las vallas? ¿Se privaría de alegar problemas de seguridad o alarma social cuando lo que más nos debería preocupar es estar en las manos de quienes estamos?

 

Suerte han tenido los cientos de miles de jóvenes españoles obligados a irse de su país de no ser recibidos a pelotazos en sus lugares de destino ¿O es que unos y otros no buscaban lo mismo aunque unos vengan en patera y a otros les llegue para el billete de tren? No quiere uno ni pensar que unos sirven para maquillar las cifras del paro (si no están no engordan las estadísticas) y los otros, desaseados y además negros, para demostrar esa mano dura que demandan algunos, siempre demasiados, para que no vengan a robarnos los de fuera lo que ya ni siquiera tenemos los de dentro. En todo caso, bien es cierto, infinitamente más que ellos.  Antes, por lo visto, venían a quitarnos los trabajos que ninguno queríamos; ahora ya ni eso. Es igual.

Nunca está de más alimentar el racismo y la xenofobia no vaya a ser que por ese costado se escape algún voto y se impida a un diputado sestear en el Congreso hasta que se despierta para pulsar un botón. Demasiada competencia electoral hay en la actualidad para andarse con tonterías. Si hay que contentar al Obispado se hace una troglodita Ley del Aborto, si hay que satisfacer a ese colectivo de intelectuales que, por todo argumento, te dicen que si tanto te gustan los inmigrantes te los lleves a tu casa, pues se despliega a las fuerzas del orden y se reprime a esos peligrosos individuos ¿No les vieron armados hasta los dientes con misiles mar-tierra mientras braceaban totalmente agotados? Tanto como para que, probablemente, la muerte no sea lo peor que les pueda pasar cuando nacen, sin culpa alguna, condenados a perpetuidad a la más absoluta necesidad.

Por todo hacer, el Gobierno, que en lo único que se da prisa en exculparse de todo y en acabar con la justicia universal, ya ha anunciado que se creará un grupo de trabajo con el fin de modificar la Ley de Extranjería. Para ese viaje en las alforjas han quedado quince cadáveres. Por supuesto que la inmigración es un fenómeno de una enorme complejidad, más por supuesto que sus soluciones no pasan por las decisiones de los gobiernos domésticos sino por un frente común que actúe de manera coordinada en la ayuda a los países de origen porque solo no saldrán de ellos si tienen razones y pan para quedarse. Tan cierto es lo anterior como que indigna la hipocresía de quienes sólo se preocupan de verdad por los negros africanos cuando hay que salir en la foto en el funeral de Mandela.

¿Te ha parecido interesante?

(+3 puntos, 3 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.