El caos continúa e incluso se amplia en el sistema eléctrico. A la anulación por parte del Ministerio de Industria de la última subasta eléctrica de 2013, se ha unido el intento de implantación de un ‘revolucionario’ sistema de fijación de los precios a pagar por la mayor parte de los consumidores domésticos y parte de las pequeñas y medianas empresas (pymes). Si hasta diciembre de 2013 la subasta pesaba en el entorno del 50% de la evolución de la tarifa -ya fueran para subidas o descensos-, la normativa posterior estableció un complejo mecanismo para modificar su trayectoria, que está basado en la evolución horaria de la electricidad en los mercados.
Pero en ese cambio propuesto por Industria todos los implicados han estado de acuerdo el menos en un tema: es imposible poner en práctica el citado sistema el próximo 1 de abril. Desde las eléctricas, que han destacado que el porcentaje de implantación de los contadores inteligentes, que son necesarios para facturar por franjas horarias, no es ahora el idóneo para esa medida, hasta las asociaciones de consumidores y a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que pedido un retraso en la aplicación de la norma.
Si bien Industria ha admitido que la reforma global se pospone hasta junio, reitera -al menor por ahora- que a partir del 1 de abril la tarifas se fijarán con el mercado diario, pero no sobre el horario sino con tres precios como referentes: el diurno, el medio y el nocturno. Y además REE está trabajando en una elaboración más simplificada de los perfiles del consumidor. Este alternativa, aunque no supone discriminaciones, sí se verá afectada por la volatilidad de los precios de la energía.
¿Qué significan estas rectificaciones? En principio, que al menos los dos próximos meses los consumidores se enfrentarán a un sistema tarifario transitorio: no habrá discriminaciones entre los clientes que tengan o no tengan contadores inteligentes, pero podrán verse afectados por la volatilidad que conllevan los mercados diarios. Una modalidad que se sumará a la puesta en marcha hasta abril y a la que se llevará a cabo cuando, en los próximos meses y una vez se haya ampliado la red de contadores inteligentes, se materialice la sistema horario.
Pero hay más dudas y es que el departamento que dirige José Manuel Soria ha remitido al Consejo de Estado una versión renovada de borrador del real decreto que establece el mecanismo de revisión del precio de la electricidad, en el que además de fijar junio como la fecha para su entrada en vigor deja la puerta abierta en los últimos artículos para que esa etapa se alargue más por motivaciones técnicas.
La prórroga se produce después de los contactos de Industria con las principales eléctricas para abordar el nuevo mecanismo, en los que las empresas trasladaron su preocupación ante la complejidad técnica de adaptar al nuevo escenario en apenas un mes el parque de contadores y los sistemas de facturación. Algunas de ellas calculan que la adaptación puede llevar año y medio, y advierten de que en muchos de los contadores digitales necesitan nuevas programaciones
El real decreto contempla una refacturación en el recibo de la luz en caso de que el precio del mercado hasta junio haya sido diferente al preestablecido por el Ejecutivo. Los dos primeros meses del año se han caracterizado por unos precios de mercado excepcionalmente bajos, hasta el punto de que los niveles actuales se sitúan un 47% por debajo del precio fijado por el Gobierno.
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