Mi buen amigo Ángel Matute suele contar que cuando Wall Street quiere justificar las caídas es capaz de sacar de nuevo el gran aumento del déficit del año 2000 y con lo de Ucrania parece que llevamos el mismo camino. Es una gran excusa para casi todo porque, recordemos, los rusos son malos malísimos y eso siempre se vende bien.
Es una simplificación, porque en este caso sí queda claro que Vladimir Putin no es precisamente el bueno de la película, pero creo sinceramente que a estas alturas y después de la reacción que todos tuvieron cuando se anexionó Crimea ‘por la cara’ nadie se puede tirar de los pelos. Ha visto que no hay quien lo pare y él no se va a parar.
¿Realmente le preocupa a alguien Ucrania o Crimea? Con harto dolor de mi corazón tengo que decir claramente que no, que a Occidente le trae al pairo absolutamente. Lo que le preocupa es tener un foco de tensión muy cerca y, sobre todo, que por ahí pasa mucho, pero que mucho, gas con destino a Europa.
Por eso, a media que las temperaturas se van elevando y la primavera climatológica empieza a calentar, fundamentalmente en Alemania, las posibilidades de una respuesta enérgica a Rusia por sus injerencias en Ucrania se alejan cada día más. Eso sí, es una excusa perfecta y creíble para utilizar en el mercado en cualquier momento.
Tanto es así que se ha utilizado hoy masivamente y eso que los índices americanos han terminado subiendo. Pero con tanto hablar de Ucrania es posible que nos olvidemos de que el Dow Jones ha sido el peor de todos y ya saben ustedes cuánto se necesita al índice de los ‘blue chips’ para salir de las situaciones complicadas.
Y seguramente mañana seguirán hablando de lo mismo y tratarán de que las actas de Fed pasen algo más desapercibidas, lo que sin duda no van a conseguir porque ahí sí que hay una gran excusa en sí misma para cualquier cosa, a pesar de que no se espera novedad alguna de lo contenido en esas páginas.
O a lo mejor es que quieren que nadie se acuerde de que hoy se ha dado el pistoletazo de salida a la temporada de resultados con la presentación de cuentas por parte del gigante del aluminio Alcoa. Tampoco lograrán minimizar la atención sobre los resultados. ¿Entonces por qué? Solo me resta añadir que por la inexplicable tendencia que tenemos los humanos a tratar de explicar lo inexplicable. Y que la Bolsa suba o baje entra dentro de lo inexplicable.
Al cierre, el Dow Jones ganó un 0,06%, el S&P un 0,38%Y y el Nasdaq Composite un 0,82%. Poca cosa y, además, sin dar la sensación de que esto sea algo más que un pequeño rebote…
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.