Capitulando, que es gerundio

10/04/2014

M. L. Si en el conjunto de la Bolsa de Nueva York el volumen de los valores a la baja supera en 9,3 veces el valor de las acciones al alza y sólo en el Nyse el número de valores en negativo ronda o supera los 2.500, estamos ante un día de capitulación. Los alcistas se han rendido y el camino queda despejado para los bajistas.

Es un concepto no demasiado utilizado y que aprendí de José Luis Cárpatos en la época en la que este servidor enviaba cada viernes a rotativas el suplemento económico de cierto diario de tirada nacional y en el que Cárpatos escribía el último artículo: el correspondiente al cierre de Wall Street el mismo viernes por la noche.

Sencillo pero efectivo. Pánico con buen volumen suele ser igual a capitulación. Hay dos momentos en los que el mercado puede capitular, en el comienzo y en el final de una corrección. ¿Estamos en el comienzo o en el final? Pues en esta ocasión estamos empezando, lo que se hace un poco raro dado el tiempo que llevamos hablando de la corrección.

Pero no solo hemos tenido sesión de capitulación. Adicionalmente, los índices neoyorkinos han dejado dibujadas unas envolventes bajistas de consideración a las que, sin embargo, podría faltarles el necesario atributo de gran volumen para ser efectivas. El volumen, aunque mayor que el de las dos últimas sesiones, no ha sido anda del otro mundo.

Pero nada de esto responde a la pregunta que muchos se estarán haciendo. ¿Por qué? Por todo y por nada. Porque la valoración de muchas de las empresas que cotizan en la bolsa americana es tan elevada como lo era antes de comenzar la crisis, porque los resultados empresariales llevan ya tiempo sin ser una agarradera para las subidas, porque China sigue «vomitando» malos datos producto de una indigestión importante a la que no encuentran medicinas adecuadas, porque Argentina puede estar de nuevo al borde del ‘default’, porque Rusia sigue achuchando en Ucrania y no parece que sus aspiraciones territoriales vayan a parar con la increíble anexión de Crimea…

Razones para caer hay miles, pero evidentemente todas ellas llevan presentes o larvadas en el mercado desde hace bastante tiempo y nadie las ha hecho caso mientras los índices encaminaban su paso hacia el cielo. Es lo que tienen los recortes, que se producen cuando lo deciden los que lo deciden y los demás lo justificamos apelando a las malas vibraciones que llevan almacenadas meses en la recámara.

Y hoy no me quito de la cabeza que lo han decidido. Ver al Nasdaq despeñarse con tal decisión, haciendo su peor sesión con diferencia desde 2011, me ha sonado a «tonto el último». Lo peor es que quien lo lea mañana en los periódicos posiblemente llegue tarde a vender y lo haga en peores condiciones.

En definitiva, que no parecen venir grandes días en el corto plazo, salvo para los bajistas, claro. Al cierre, el Dow Jones perdió un 1,62%, el S&P 500 un 2,09% y el Nasdaq Composite un 3,10%.

¿Te ha parecido interesante?

(+2 puntos, 2 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.