Vino, gastronomía, navegación y música

21/04/2014

Carmela Díaz.

Todo eso y mucho más a escasos cincuenta minutos de vuelo desde Madrid. Oporto nos ofrece alternativas variopintas para disfrutar de una escapada repleta de actividades entre las que no faltan la buena gastronomía, el vino, la música, el encanto decadente de su centro histórico y hasta la navegación por el Duero o el Atlántico.

Terraza Casa de la Música

Terraza Casa de la Música

¿Dónde alojarnos? Si lo que buscas es gran lujo debes hospedarte en el Intercontinental. Se trata del mejor hotel de la ciudad ubicado en una localización inmejorable -pleno corazón de la Plaza de los Aliados-. Este hotel de 5 estrellas se sitúa en una imponente edificación reformada del siglo XVIII, el Palacio das Cardosas, con vistas al centro histórico de Oporto. Una opción interesante para los que aprecian una atención personalizada y un entorno más cool es Casa do Conto. Con tan solo seis habitaciones y una decoración y un mobiliario sorprendentes, esta casa burguesa del siglo XIX ha sido rehabilitada con una estética que no deja indiferente. Sus desayunos caseros no desmerecen.

Tribeca Club

Tribeca Club

¿Dónde comer? En cualquier parte. En Oporto, como en todo Portugal, se come rico, abundante y barato en cada esquina. El pescado es excelente, la repostería de llorar de la emoción y los calderos y las sopas, sabrosísimos. De obligada parada son las terrazas de la Ribeira y su bacalao a la nata. Para los que deseen degustar la típica francesinha recomiendo el legendario café Majestic; sí, es la opción más cara, pero su ternera y su salsa merecen pagar los 18 euros que cuesta. Para los que busquen una cena romántica en el entorno más refinado, el Astoria es su opción. Y un chiringuito que no puedo dejar de nombrar: El rey de las sardinas, en Matosinhos. Vulgar terraza con mesas de plástico, servilletas de papel… El anti glamour. Pero en cuanto te sirvan las fuentes de sardinas a la brasa más ricas que hayas probado, las inmensas raciones de un bacalao que se deshace en la boca o las montañas de un choco delicioso -todo acompañado de guarniciones de patatas fritas, cocidas, asadas…- te olvidarás de lo demás. Puedes aprovechar la visita a Matosinhos para disfrutar de su lonja y dar un largo paseo  por sus playas.

La música. Hay dos opciones que yo no me perdería. Primero, un concierto en la vanguardista Casa de la Música: a precios populares pero con espectáculos de mucha calidad. Además, puedes cenar en su restaurante de cocina de autor tras el concierto, o tomar una copa en la terraza del último piso con unas bonitas panorámicas de Oporto. Segundo, una parada en el Club Tribeca. Cena, copa y música en directo (jazz, bossa nova, blues, soul, fado…) en un local precioso distribuido en tres plantas que en cierta manera me recuerda al Ramsés madrileño.

Planes de día. Además de callejear y perderte por el casco histórico y la Ribeira hasta que machaques tus pies, es imprescindible disfrutar del crucero de los seis puentes en la misma desembocadura de nuestro Duero en el océano Atlántico. Para los amantes de la navegación existen opciones de cruceros de día completo por el río. También son muy recomendables las visitas a las bodegas, todas ubicadas en la ciudad de Gaia -al otro lado de los puentes-. Además de la degustación de los ricos caldos de Oporto, esta es la zona que ofrece mejores panorámicas. Para los que prefieran visitar otras localidades es fácil llegar hasta Aveiro -famosa por sus embarcaciones que imitan góndolas- la medieval Guimaraes, la eclesiástica Braga y la coqueta Coimbra.

El sitio secreto. En la playa de la Luz, junto a un camino geológico, se encuentra un chiringuito que podría pasar por ibicenco. Hamacas, camas balinesas, zona chill-out, cafetería, restaurante… sobre la misma arena de la playa y decorado con buen gusto. ¡Para no perdérselo!

¿Te ha parecido interesante?

(+19 puntos, 19 votos)

Cargando…