Recuperación, movilización y herencia recibida, parecen ser los tres pilares sobre los que el Gobierno y el PP con su presidente, Mariano Rajoy, a la cabeza parecen querer asentar la campaña electoral que conducirá a los comicios europeos del 25 de mayo.
Unos comicios para los que los dos principales partidos -PP y PSOE- parten con un fuerte desgaste que podría beneficiar a las formaciones más pequeñas y que para los propulares tienen relevancia en clave de gobierno.
Tras una dura política de ajuste, el partido liderado por Rajoy se juega llegar a las próximas elecciones generales con el suficiente respaldo como para renovar al frente del Ejecutivo y el PSOE, al que estalló la crisis, demostrar que ha cambiado lo suficiente como para ser alternativa de Gobierno.
Y con este transforndo se ha reunido este martes el Comité Ejecutivo Nacional del PP en Madrid bajo la presidencia de Mariano Rajoy, en un encuentro que tenía como objetivo definir las líneas estratégicas para la campaña electoral europea que se abre el 9 de mayo.
Unas líneas que han quedado claramente definidas. Primero con lo que será el gran mensaje: el Gobierno del PP ha tenido que hacer políticas duras y reformas importantes pero ello ha tenido su recompensa ya que se ha dado la vuelta a la vuelta a la situación económica del país y conseguido entrar en un principio de crecimiento económico.
Todo ello se ha logrado, además, a pesar de haber recibido una situación económica envenenada, una herencia (por parte del PSOE que gobernó previamente) que ha sido «la peor» en democracia.
Defender las reformas
La segunda gran línea es la de realizar una gran movilización para llevar a los votantes a las unas, especialmente a los que tradicionalmente han apoyado al PP y para ello Rajoy ha pedido en el Comité Ejecutivo Nacional a todos los cargos públicos que se impliquen en ello y defiendan la gran aportación del PP en lo que lleva de legislatura: las reformas.
Según dijo el vicesecretario general de Organización y Electoral del Partido Popular Carlos Floriano, Mariano Rajoy, emplazó a la movilización y participación a todos los cargos del partido durante la reunión del Comité Ejecutivo Nacional. “Va a ser una campaña en la que van a estar implicados todos los cargos públicos del partido en todos y cada uno de los municipios de nuestro país”, afirmó.
Así, se trata no solo de movilizar al electorado para que vaya a votar y conjurar así el riesgo de la abstención, sino de convencerle de que todas las medidas que ha tomado el Ejecutivo han sido necesarias para situar al país en la pista de despegue hacia la recuperación.
Pendiente la crisis de Gobierno
Lo que no ha resuelto Rajoy en la reunión de los dirigentes de su partido es cuando va a realizar la remodelación del Gobierno, pendiente tras la designación de Miguel Arias Cañete como caberza de lista de los populares para las elecciones europeas.
Se da la circunstancia de que el todavía ministro de Agricultura tiene compromisos hasta el jueves como miembro del Gabinete y a partir del viernes como candidato. Ante el silencio de Rajoy se especula con que el relevo de Cañete se produzca entre el jueves y el viernes y ese día se pudiera sentar sus sustituto en la reunión del Consejo de Ministros.
Pero esto siempre y cuando la remodelación del Gobierno se ciña a la sustitución de Cañete, porque el silencio de Rajoy también podría esconder una crisis más amplia. Nadie se atreve a pronunciarse en uno u otro sentido y Rajoy sigue callando.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.