Repsol no ha dejado pasar más que un día antes de empezar a vender los bonos con que el Gobierno argentino le ha indemnizado por la expropiación del 51% de YPF. La petrolera española acaba de colocar la mitad de los 5.317 millones en bonos que le fueron entregados por Argentina, según ha comunicado a la la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
En concreto, Repsol ha vendido el Bonar 24, el mayor de los tres bloques de bonos que le fueron entregados, lo que supone que ha colocado títulos valorados en 3.250 millones de dólares por los que ha ingresado finalmente 2.813,6 millones. La venta, cuyo comprador ha sido JP Morgan, se realiza con un descuento del 13,4%.
La petrolera española cifra la deuda viva con Argentina en estos momento en apenas 2.200 millones de dólares y en sólo una semana ha ingresado estos 2.813 millones más la cantidad recibida por la venta del 12% de YPF, es decir, otros 1.255 millones.
Ambas operaciones de venta suponen que la petrolera presidida por Antonio Brufau ha ingresado esta semana un total de 4.068 millones de dólares. La petrolera ha contratado a JP Morgan para analizar las posibilidades de compra en el mercado y ya como opciones más viables varias empresas con activos en Noruega (Talisman Energy, Marathon Oil, Pacific Rubiales) con las que podría llegar a cerrar alguna operación de compra.
Repsol se había fijado como primer objetivo desinvertir en un plazo de dos años y lo ha reducido drásticamente al vender más de la mitad tan solo un día después de que le fueron entregados los bonos. Con este paso, el riesgo existente es ya muy reducido y la compañía puede alargar la colocación del resto durante un año, tal y como había adelantado del director financiero de la petrolera, Miguel Martínez. A partir de ahora inicia un nuevo capítulo en el que se propone monetizar estos instrumentos en un plazo máximo de dos años y analizar la compra de activos en la OCDE. La compañía buscará además activos que se encuentren en áreas útiles como plataforma de crecimiento y que permitan aumentar la capacidad de la compañía.
El presidente de Repsol, Antonio Brufau, apuntó la posibilidad del pago de un dividendo extraordinario con el dinero que se recuperara de la expropiación. La petrolera, que mantiene esa puerta abierta, tendrá que decidir si finalmente destina los ingresos a varias operaciones de compra o a retribuir a sus accionistas. O ambas opciones a la vez.
La transacción, que afecta a los bonos Bonar 24 y que no tendrá impacto en las cuentas de resultados de la compañía española, quedará previsiblemente cerrada el próximo martes, 13 de mayo, y afecta al único de los tres bloques de bonos que no cotiza.
Repsol tendrá restringida la venta a terceros de los restantes bonos entregados por Argentina durante un periodo de siete días, con ciertas excepciones. Los bonos argentinos alcanzaban un valor de cotización en el mercado cercano a los 5.250 millones, con lo que la compañía española cumpliría con creces los objetivos de monetización planteados.
Tras esta operación de venta, la deuda de 5.000 millones de dólares reconocida por el Gobierno argentino para compensar a Repsol queda reducida a unos 2.890 millones de dólares.
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