El diablo se viste de Twitter

19/05/2014

Carmela Díaz.

Twitter“Donde podía haber estado Esperanza Aguirre es o tumbada en la vía o colgada de la catenaria».
Magdalena Álvarez

 

Antes de reflexionar sobre los efectos colaterales, dejemos clara mi postura ante el asunto principal: cualquier asesinato a sangre fría es deleznable, injustificable y condenable. La violencia es el recurso de los pobres de palabra, espíritu, corazón e intelecto.

Y ahora al grano. ¿Controlar, vigilar, filtrar y criminalizar las redes sociales? Solo de visualizar la imagen de decenas de miembros de las fuerzas del orden -y con los costes que eso conlleva- leyendo millones de sandeces tuiteras mientras por ahí fuera campean a sus anchas narcotraficantes, pederastas, asesinos, proxenetas, violadores o blanqueadores de dinero público me pone los pelos como escarpias. Ante tal despropósito una no puede evitar pensar fatal. ¿Esto tendrá algo que ver con que los nuevos partidos -vetados por los grandes grupos de comunicación- hacen llegar sus mensajes y ganan adeptos a través de las redes? ¿Molesta que los pensamientos legítimos y libres adquieran notoriedad vía Internet? ¿Los poderes establecidos están acojonados porque el vulgo ya no se informa a través de los medios manipulados y dirigidos por las élites extractivas?

Carmela Díaz

Carmela Díaz

Por si estas maquinaciones perversas de mi cabecita no fuesen suficientes, mi sesera no deja de escupir veneno. ¿Desviar la atención y poner en marcha el mecanismo de distracción, una vez más, sobre asuntos peliagudos que dañan la imagen del partido que gobierna? Porque la cruda realidad es la siguiente, le pese a quien le pese: dos militantes del PP -¿ayudadas por una policía local?- pegan cuatro tiros por la espalda a un cargo electo del PP. Esa es la verdadera noticia. Fea, muy fea. Pero en cuestión de horas se desvió la atención hacia los descerebrados que impulsan la “apología de la violencia”.

Nadie en su sano juicio discrepa acerca de que se tomen medidas contra los que cobardemente y amparándose en el anonimato, inducen al crimen. Un correctivo a tiempo será un buen aviso para los que sueltan tanta basura. Pero lo que ha mosqueado al personal es el porqué y el cuándo. ¿Precisamente ahora? Ummmm… Niñatos vomitan comentarios sobre el asesinato de una militante del PP a manos de otra en Twitter y son imputados en décimas de segundo. ¡Ay si funcionaran igual con otro tipo de delitos! Esa es la sensación extendida entre la población. Porque las cúpulas malversan, estafan, defraudan, blanquean pero ahí siguen, aposentando su culo en sillones públicos. Y claro, la gente se cabrea (más todavía). Ojo con esa desproporción en la aplicación de la ¿Justicia? que lo que va a provocar es el efecto contrario. Y no hablemos del disparate de una posible condena de diez años cuando los que roban millones de euros de dinero público están de rositas, protegidos y amparados por el sistema en muchos casos. Estas detenciones fomentarán aún más el malestar popular. ¿Se castigará más comentar delitos que el propio delito en sí mismo?

Seamos serios. Los comentarios desafortunados se replican por millones en las redes, incluso hay una denominación para sus autores: trolls. Cualquiera que siga foros habitualmente conocerá las barbaridades escritas bajo nicks anónimos. Y jamás se les prestó la misma atención que sobre los vertidos por el asesinato de un político. ¡Pero si esto no es nuevo! Solo hay que salir de cañas por cualquier bar español o asistir a un campo de fútbol en el que miles de almas enfervorizadas entonan un “Cristiano, muérete…LO LO LO LO”. Por no mentar lo que se vocea sobre el árbitro y su santa madre… Incluso contamos con jugosas declaraciones de sexagenarias que podrían haber incurrido en “apología del asesinato”. ¿Alguien puso coto a esto?

La celeridad en la investigación de este asunto en contraposición con la lentitud de ERES, Urdangarines, Gurteles o Bárcenas, es otro de los motivos que enerva al personal. O la rapidez con la que se ha resuelto el asesinato de un político y lo que tardan en dar con los culpables de otras terribles tragedias, como la del Madrid Arena, sin ir más lejos… ¿Doble rasero de medir?

Si yo fuese un político en activo reflexionaría profundamente sobre lo acontecido estos días: las redes sociales son un medidor de la tensión social. Ese odio, inquina, desprecio y animadversión profunda que generan los cargos públicos contemporáneos ha culminado en que miles de españoles justifiquen, se alegren y hasta jaleen que a una de los suyos le hayan reventado la cabeza. Deberían meditar los porqués. Es el fracaso de un sistema corrupto, los abusos de poder, una Justicia patética…

Pero lejos de aplicarse una cura de humildad estos iluminados han promovido medidas que los alejan cada vez más de la ciudadanía. Ellos sabrán.

 

“Habría que matarlos. ¿Tú sabes por qué habría que poner pena de muerte? Me caen mal los arquitectos porque sus crímenes perduran más allá de su propia vida”
Esperanza Aguirre

¿Te ha parecido interesante?

(+24 puntos, 26 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.