Una hoja en blanco es el futuro no escrito. Es como empezar de nuevo. Escribir para que pase algo. Por ello nos pasamos la vida escribiendo hojas en blanco, rellenando con letras hojas en blanco tal vez para inventar nuevas historias y olvidar otras.
Ismael Serrano dice en una de sus canciones: Un día la vida echará abajo tu puerta, rendida y acorralada te pedirá cuentas por este fracaso, por haberme mentido. Y es que es así, la vida es imparable y a veces nos duele y nos hiere con ese y fino corte que te puede hacer un folio afilado. Que te corta muy fino, con un corte casi invisible pero que te duele inmensamente.
Y puedes escribir, por ejemplo, tu historia. Y tú eliges cómo la quieres escribir. Si quieres escribirla con pluma o a golpe de tecla. Tú eliges si quieres escribirla más lenta o más rápida. Pero siempre debes de saber que todo tiene un principio y un final. Que debes de cuidar tu escritura al máximo. Cada acento, cada punto y seguido. Todo lo que escribas quedará ahí, imborrable, porque no solo escribes, sino que lo tatúas con la tinta del tiempo en tu cuerpo.
Y bueno, ya sabes. Elige el tipo de papel. Y escribe todas las hojas posibles. Recuerda que a veces hay que detenerse para releer lo escrito, corregir las posibles faltas de ortografía y sobre todo darle el visto bueno a todo lo escrito , que sea de tu gusto y agrado y que nunca te pueda hacer dudar lo que llevas escrito, porque todo lo escrito será lo vivido.
Tienes que concienciarte en ti y escribir. Jamás dejes atrás lo que eres y quieres ser. Tus ideales. Jamás te conformes ni te dejes cambiar. Rodéate de gente que se lleve bien con otra gente, porque solo así podrás ser feliz. El buen rollo traerá siempre cosas buena a tu vida. Y podrás escribir de este modo la mejor historia posible. Para que, cuando la edad te pese en el alma, releas tu historia y puedas sentir orgullo y satisfacción de haber vivido todo lo que escribiste en hojas en blanco, día tras día.
Escribir sé que no es fácil y menos cada día .La constancia, la tuya, decaerá muchos días, sentirás que no puedes más. Pero tendrás que encontrar ánimos en las cosas que te hacen sonreír y ser feliz. A veces las cosas malas pesarán mas, te harán llorar y querer desear no despertar, sin embargo será eso lo que te hará tomar el impulso verdadero. A veces la tristeza es el mejor trampolín hacía la felicidad. Y escribe, pero escribe siempre la historia que tú quieres vivir, no dejes que nadie la escriba por ti.
Son tus hojas en blanco, es tu historia, la historia que de aquí a bastantes años tendrás que releer. No quieras leer la historia de otro. Tienes que encontrarte en esas hojas , encontrar lo que fuiste y sonreír tranquilamente. Y que los demás escriban su historia, contigo o sin ti. Recuerda sobre todo, que no somos ni sentimos tan diferente lo unos de los otros, que tal vez esa certeza que solamente crees que es tuya, puede ser también la certeza de más gente que quiera participar en alguna parte de tu historia y ayudarte a escribir finales felices.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.