Subidas con matices porque no se puede haber de euforia generalizada. Cada índice tiene su particularidad y sus expectativas para el inmediato futuro y de esta forma ha afrontado la sesión de hoy.
El primer que vamos a ver es el Ibex, ejemplo de índice al que todo lo que queda por venir parece que le va a ser muy favorable. Con los deberes y ajustes hechos, cualquier cosa que sea estimular el crédito y ayudar a las empresas le va a venir como anillo al dedo a la economía española y el selectivo español parece ratificarlo:
Gran subida, la mayor entre los grandes índices, que ni siquiera ha llegado a detenerse significativamente al topar con la presunta barrera de los 11.000 puntos. Otra prueba de que este tipo de barreras psicológicas lo son solo a veces.
Contrasta mucho con el recorrido demostrado por el Dax alemán, con mucha menos fuerza y más indecisión:
Es curioso. En el índice alemán sí se está hablando de la barrera psicológica de los 10.000 puntos. Les he marcado con un rectángulo negro el «area de influencia» de esta cota para que vean el comportamiento del índice cada vez que se ha llegado a esta zona que está haciendo claramente de tapón.
Pero es una simple excusa. Alemania es la que menos tiene que ganar con todo lo que se ponga en marcha y en cierto modo supone la claudicación silenciosa de Frau Nein. Le guste o no, se ha demostrado que la ortodoxia a ultranza está llevando a Alemania a una situación más difícil de lo previsto, seguramente por las dificultades de su entorno más que por problemas propios, pero es que para andar en estos tiempos por el mundo lo primero que hay que entender es que todo está conectado y parece que a los alemanes cuesta coger el concepto.
Con no ir a peor, Alemania tiene suficiente y si los demás van a mejor, será muy bueno para ellos, pero no espectacular. Lo mejor se espera para la periferia europea, mientras que para Alemania muchas cosas son una incógnita. Apostó fuerte por China y las cosas allí van como van. Le vendrá bien la recuperación del mercado europeo, pero hay que recordar que aquí han dejado de gozar con tantas simpatías como tenían antes, lo que es un intangible a valorar y que nadie se ha parado a analizar con calma.
Y entre Pinto y Valdemoro tenemos a Francia, el país con más dificultades en este momento, con un programa de reformas manifiestamente insuficiente y una parálisis económica ciertamente preocupante. Parece el destinatario principal de las medidas del BCE pero está por ver que esté en condiciones de sacar la gran tajada que debería sacar. Francia es ahora mismo una gran incógnita y si no fuera porque estamos en otro momento de la crisis lo que estaría a debate es si hay que rescatarla o no.
Esta es la situación y el análisis que se ha hecho en el mercado es positivo. Se tiene la sensación de que por fin Mario Draghi ha logrado hacer realidad aquellas palabras mágicas: «créanme, será suficiente». Ha puesto en marcha una QE encubierta, ha logrado callar a los alemanes y al Bundesbank, y la Comisión Europea le respalda al 100% en su idea de cómo salir de la crisis, al punto de recomendar el mantenimiento de los ajustes siempre que no comprometan el crecimiento.
O puede que no. Tampoco es descartable que los alemanes, viendo como veían que se habían pasado de rosca y el asunto se les iba de las manos hacia la deflación, hayan cambiado el rumbo y hagan aparecer a Draghi como el timonel antes que salir a la palestra y decir que se han equivocado de cabo a rabo.
Igual da. El caso es que con varios años de retraso, por fin se ponen en marcha medidas que hace unos años hubieran evitado mucho sufrimiento en España, Portugal, Grecia o Irlanda. Más vale tarde que nunca. Lo que hay que hacer ahora es aprovecharlas.
Al cierre, el Dax subió un 0,40%, el FTSE un 0,66%, el CAC un 0,71% y el Ibex un 1,73%. A unos les sienta mejor que a otros el cambio de tercio, pero a todos les sienta bien.


Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.