La sabiduría popular española, siempre tan acertada, dice aquello de «mejor un mal acuerdo que una buena sentencia» y a buen seguro que los gobernantes argentinos estarán ahora pensando seriamente en que debieron haber llegado a un acuerdo en su día para evitar trece años después lo que se les viene encima.
Cuando el 2001 el país entró en su enésimo «default» y no pudo pagar los intereses ni el principal de su deuda, negoció por las bravas una quita del 70% y un nuevo calendario que fue «aprobado por la mayoría de los tenedores de bonos». Pero unos cuantos irreductibles, principalmente ‘hedge funds‘, decidieron que esa no era forma de negociar, sino que existía imposición, y se encomendaron a la batalla judicial. Dejaron de cobrar los intereses y el principal establecidos en sus títulos de deuda, que fueron repudiados por el gobierno argentino.
Pues bien, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos ha dictaminado hoy que el gobierno argentino tendrá que abonar hasta el último céntimo de la deuda pendiente con los litigantes antes de pagar un solo céntimo de la deuda que sí acepto la quita o de deuda nueva.
Esta situación aboca a Argentina al default inminente, el próximo 30 de junio, cuando tendrá que hacer frente al pago de un cupón de la nueva deuda restructurada. El mandato judicial establece que antes tendrá que pagar a los tenedores de «bonos repudiados».
Argentina ya ha anunciado que no dispone de los 15.000 millones de dólares en que se estima el montante de pagos pendientes a los poseedores de los bonos repudiados, por lo que no podrá hacer frente tampoco al pago del cupón semestral de la deuda que sí aceptó la quita. Y cuando un estado no paga, incurre en ‘default’, como bien sabe Argentina, que lleva una especie de récord Guinness en esta materia.
Les cuento todo esto porque ahí encontrarán ustedes la razón entre la distinta intensidad de las pérdidas en el Ibex y el resto de mercados europeos en el día de hoy. Las cosas no van contra las empresas españolas, pero sí es cierto que si Argentina está contra las cuerdas, las empresas españolas son las más afectadas en el contexto europeo y posiblemente mundial. Sólo Estados Unidos tienen tanta presencia en Argentina como España.
Ni qué decir tiene que las cotizaciones en la Bolsa de Buenos Aires a estas horas andan desplomándose por minutos y que la tormenta no ha hecho sino comenzar. Son muchas las empresas españolas con fuertes intereses en Argentina.
Recordamos ahora las prisas de Repsol por liquidar aquellos bonos argentinos.. Como recordarán, cobró la expropiación de YPF en deuda e inmediatamente vendió la deuda e hizo caja. Le costó un descuento, pero ahora está a salvo de toda contingencia.
Por tanto, a partir de ahora, también habrá que estar atentos a las negociaciones de urgencia que a buen seguro van a abrirse entre Argentina y sus tenedores de bonos. Entre tanto, dejar apuntado que el Ibex ha sufrido hoy el varapalo en sus propias carnes cayendo el triple que sus colegas europeos. Está visto que no hay forma de cosneguir un poco de tranquilidad.
Al cierre, el Dax perdió un 0,29%, el CAC un 0,34%, el FTSE un 0,73% y el Ibex un 0,95%.
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