Será por la liquidez excesiva que hay en el sistema, será por los estímulos que mantiene la Fed, será porque no hay ninguna otra inversión que de una rentabilidad atractiva, será porque la economía americana despierta, será… ¿Quién quiere razones a estas alturas si quienes más razones han expuesto y la mayor parte de ellas razonables son quienes predicen la hecatombe inminente?
Cuando tenga que caer, caerá, que nadie lo dude, pero no parece que el mercado quiera que sea ahora. Más bien al contrario, lo que ahora mismo parece indicar es que a nada que los datos acompañen, el S&P 500 está dispuesto a batirse en duelo con los 2.000 puntos.
El Dow Jones lo ha hecho hoy con la barrera de los 17.000 puntos con un resultado no demasiado satisfactorio, la verdad. Es el lunar de la sesión. Ha llegado a los 16.998,70 puntos y ahí se ha dado la vuelta sin presentar batalla. Será por no malgastar fuerzas o porque aún no es el momento, pero hubiera preferido que este máximo histórico (porque el Dow también lo ha marcado) fuera acompañado de un rato de lucha con los 17.000 puntos.
El que no ha alcanzado aún los récords históricos es el Nasdaq. Es mucho lo que aún le queda ya que sus máximos datan del año 2000, pero el Composite da muestras de una decisión alcista realmente notable y algo parecido le pasa al Russell 2000. Por tanto, cabe deducir que las subidas tienen, ahora sí, una base de sustentación más amplia.
Un dato para el análisis. Hoy han marcado nuevos máximos de 52 semanas 569 valores del Nyse y el Nasdaq, frente a los 450 del último máximo anterior. Frente a unos valores en máximos descendentes en los últimos tiempos, en este arranque los valores en máximos suben junto al mercado, marcando mejores cotas en cada máximo. Y eso suele ser saludable para el mercado.
Ahora bien, cabe decir que todo sigue pendiente del mismo hilo de siempre, o de los mismos hilos. Sigue pendiente de los datos macroeconómicos, con especial incidencia sobre los de empleo, sigue pendiente de la Fed y el juego de fuerzas entre halcones y palomas y no olvidemos que sigue pendiente de los resultados empresariales.
Un analista reputado comentaba al cierre de la sesión de hoy que «la clave está en que la economía americana crece y lo hace a un ritmo lo suficientemente bueno como para afianzar el nivel de empleo y lo suficientemente lento como para que la Fed no pueda abandonarse a la tentación de una rápida subida de los tipos de interés». Vamos, que el asunto es de puro funambulismo.
Al cierre, el Dow Jones avanzó un 0,77%, el S&P 500 un 0,67% y el Nasdaq Composite un 1,14%.
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