Mick Jagger y Keith Richard, la cara y cruz de la moneda

03/07/2014

Maimónides.

Vaya por delante que soy un profundo fan de los Rolling. Pasados unos días  de  su presentación en Madrid y, salvo excepciones, solo leo maravillas de algo que a mí, como músico y musicólogo,  no me lo pareció.

.Por fortuna tuve la suerte de seguir el concierto a escasos 10 metros del centro del escenario, rodeado de treintañeros, algún veinteañero y algún aislado cincuentón o sesentón, que me consta fueron bastantes en otras zonas del aforo.

En mi opinión, salieron fascinados especialmente aquellos que por edad u otros motivos no acudieron a alguno de los míticos conciertos de la gira del 82, conciertos que tuvieron como  teloneros de alto standing  a los  The J. Geils Band,  sin desmerecer  al telonero de este año, Leiva,  al que yo desconocía pero que cumplió más que bien, una pena que el sonido fuera tan bajo, una estrategia barriobajera que se usa con los teloneros de menor rango. En aquella ocasión los Rolling acudieron con Bill Wyman al bajo y como músicos de acompañamiento tuvieron a Bobby Keys en el saxo tenor (autor del solo de saxo en el «Brown Sugar» original de 1971), a Gene Barge al saxo alto, y a Ian Stewart y  Chuck Leavell a los teclados.  Si has visto ese concierto cualquier otro de los Stones te tiene que dejar necesariamente insatisfecho pero si además observas deficiencias evidentes pues mucho más.

Para empezar empecemos puntuando la puesta en escena (10) con las proyecciones de video incluidas, el sonido (8), una pena para el nivel de la banda de la que la que hablamos, las guitarras por momentos estaban altísimas y no siempre bien justificado. La formación  clásica muy desigual, del 10 de Mick Jagger, al 4 de Keith Richard pasando por el 6 de Ron Wood  y el 7 de Charlie Watts. Otros miembros : Darryl Jones (9), bajista de la banda desde 1993. A pesar de sumar ya veinte años con ellos, nunca ha sido considerado un miembro oficial por diferentes motivos, unos musicales, se encontró la música ya hecha,  y otros de personalidad, su perfil no encaja en  el perfil rolliniano típico, desangelado, pasota, rebelde……Darryl es un magnífico músico pero serio, sobrio, sin excentricidades musicales ni escénicas,  no busquen más allá de una nota perfecta, nada que ver con el resto de la banda que se salta lo preestablecido una y otra vez.  Para  Chuck Leavell un merecido 10 por su trabajo en los teclados, ayudado en ocasiones también por el saxofonista Tim Ries. A diferencia de Chuck, Tim como teclista es de perfil medio (7) pero como saxofonista es 10. Igual ocurrió con el mítico saxo tenor Bobby Keys, ya algo mayor, disimulando su edad con una estupenda gorra que le quitaba años. Bobby es un superviviente de la gira del 82, y que como su compañero Tim tuvo una participación de 10, sencillamente lo bordaron.   En los coros  sobresalieron dos personajes Bernard Fowler (8), vocalista de apoyo de los Rolling desde hace 23 años y  Lisa Fisher (10): corista de los Rollings desde 1989.  El dueto de Lisa con Jagger en Gimme Shelter fue sin ninguna duda lo mejor de la noche. Lisa agarró el micro en plan aguerrido “en una mezcla de Aretha Franklin y Tina Turner” se fue hacia la pasarela central y el estadio tembló. Muchos piensan que Lisa grabó el original del Gimme Shelter pero fue la mítica Merry Clayton, cantante de góspel y soul  y que aún sigue activa, de hecho en 2013 sacó su CD The Best of Merry Clayton, una recopilación de sus canciones favoritas. Son dos cantantes distintas, ambas fabulosas.

Retomando el espinoso tema de los guitarristas de los Rollings, Ronnie se mantiene ágil y es muy simpático, como guitarrista es más efectista que bueno, cae bien y es idolatrado por los stonianos. Por mí que siga, aún tiene para unos años.  Por el contrario Keith, más castigado por la vida que se dice ha llevado que por la edad,  fue para mí la mayor  decepción de la noche, su actual físico (en lo general se le ve torpe y con poca destreza en sus manos)  y posiblemente  mental (me faltan datos para juzgarlo) ya no dan para más. Sus principios de Angie y Honky Tonk Women fueron lamentables, de principiante. El riff original de Angie,  que Keith compuso en sus buenos tiempos,  es en el campo de la guitarra acústica una lección magistral, esos arpegios pausados son una delicia al oído. Ver a Richard convertir los arpegios en rasgueos sin sentido fue algo doloroso para cualquier estudioso de la guitarra. ¡Fuera ese tío! grité yo desolado, que se vaya!! Mientras los jóvenes de alrededor, en su mayoría algo pasados de alcohol como suele ser habitual en las primeras filas, no entendían nada y me miraban como si estuviera loco. Respecto al riff de comienzo de Honky Tonk Women,  es con el del Smoke On The Water (Deep Purple), Money For Nothing (Dire Straits) y el de Sweet home Alabama (Lynyrd skynyrd) los cuatro  riffs más venerados por los guitarristas que comienzan, son rock en estado puro, si tocas esos cuatro bien en una habitación a oscuras descargas adrenalina pura durante horas. Oír a Richard destrozar el comienzo de Honky me causó una enorme  rabia, menos mal que Ronnie estuvo atento al quite y al ver que su compañero no daba una se sacó de la manga un riff inteligente y absolutamente improvisado que dio la entrada a Jagger para que empezara a cantar.  Del Richard que yo vi en el concierto del 25 de Junio de Madrid podría decir muchas cosas y casi todas malas, pero lo de tocar con cejilla en el séptimo traste en el 80% de los temas no es de recibo, no lo ves ni en primaria de escuela alternativa. Por otra parte, su canción cantada ‘(You got the Silver’)  con desafines clamorosos no me sorprendió porque ya es algo habitual en los directos de la banda, solo afina en la versión de estudio. Le pasa lo que a Hendrix, un desastre de voz, en este caso afinada,  dentro de un cuerpo con un talento guitarrístico magnánimo. En definitiva, lo de Richard del otro día es un esperpento y haría un gran favor a la banda yéndose,  saliendo, eso sí, al final para la foto. Tocar dignamente lo que se dice dignamente Richard tocó 5 temas: Gimme Shelter, Brown Sugar, Start me up, Jumpin’ Jack Flash, y el facilísimo Satisfaction, de párvulos de guitarra.

Respecto a Charlie Watts, dio lo que tiene. Hablamos de un batería discreto pero honesto que siempre fue cumplidor y mecánico, no se va de ritmo. Sin duda muy lejos de las prestaciones de legendarios baterías de su época  como el de los Who (Keith Moon) o de los Zeppelin (John Bonhain). Dice la leyenda que Charlie no pudo grabar la versión original de You can´t always get what you want, y tuvo que hacerlo Jimmy Miller, el productor genial del album “Let it Bleed”, para muchos el mejor álbum de la banda,  porque Charlie no podía con el tiempo del tema. Este Miller fue el mismo que se le ocurrió lo del cencerro de vaca en Honky Tonk Women, un tipo genial.

Para analizar cuidadosamente la importancia del los teclados en la música de los Rolling hay que recurrir a la historia. Empecemos diciendo que la música de los Rolling descansa en la figura de Mick, todo un personaje, y en la fuerza de las guitarras pero si le quitas el piano de fondo la cosa no suena igual. Hablando de teclados hablamos de piano y no de órgano o sintetizadores, a los que recurren muy poco. Tres son los pianistas stonianos y los tres míticos. El primero fue  «Nicky» Hopkins (Nicholas Christian «Nicky» Hopkins), nacido en febrero de 1944 en Londres y fallecido en 1994 en Nashville, Tennessee, EE.UU.. Fue un músico inglés que participó en algunas de las piezas musicales más importantes de la música inglesa y norteamericana de los años 1970 a 1980. Está considerado uno de los más importantes músicos de estudio de la historia del rock, tocando con The Who  (My Generation), Beatles, Kinks y especialmente con los Rolling de los años 60. Memorables fueron sus registros en los álbums Their Satanic MajestiesBeggars Banquet,  Request,  Between the Buttons y en Let it Bleed.  El tema Jamming With Edward fue grabada durante las sesiones de Let it Bleed, y el «Edward» del título se supone un «alias» de Nicky Hopkins.  Hopkins no solo fue un pianista de estudio  sino que participó con los Stones en el tour Good-Bye Britain de 1971, North American Tour de 1972 y en el Winter Tour of Australia and New Zealand de principios de 1973, perdiéndose la gira europea  de 1973 debido a su enfermiza salud. La participación de Hopkins destaca notablemente en el clásico Exile on Main Street de 1972 grabado en el sur de Francia. Continuó grabando con ellos hasta 1980. El segundo pianista mítico del grupo fue Andrew Loog (Ian Andrew Robert Stewart), ‘Stu’ que se encargó de gran parte de los teclados en los discos de la banda  desde el año 73, y especialmente desde  el año 1980 hasta su fallecimiento en 1985. Fue uno de los teclistas que vino a España en la gira del 82. Cuando los Rolling Stones ingresaron en el Rock and Roll Hall of Fame en 1989, pidieron que Andrew  fuera reconocido como uno de ellos.   Por último llegamos a su teclista actual, Chuck Leavell, que también vino con los Stone en el 82. Desde luego Chuck no es un músico cualquiera. De técnica muy parecida a Leon Russel y Dr John,  Chuck ha acompañado al mismísimo Clapton pero sus trabajos más admirados han sido los realizados con los Stones y especialmente con  los Allman Brothers Band, compartiendo teclados en esta banda con el mítico Gregg Allman. Chuck recibió en 2012 un “Grammy Lifetime Achievement Award” por su trabajo con esta mítica banda  además de entrar en el Georgia Music Hall of Fame. Chuck tiene también discos en solitario destacando  su último CD «Back To The Woods: a tribute to the pioneers of blues piano«. Es además escritor  y su libro  «Growing A Better America» un best seller.  Chuck lleva tocando con los Rolling desde el 82.

El saxofonista alto y soprano Tim Ries ha acompañado a los Rolling Stones en sus giras de 2005, 2006, 2007, 2012, 2013 y 2014. Él es el líder de la banda que actuó de forma magistral en el teatro Lara de Madrid el 24 de junio, un día antes del concierto de Mick y compañía en el Santiago Bernabéu. Tim Ries (Timothy M. Ries; nacido en 1959) no es un músico cualquiera ya que  es profesor de jazz en  la Universidad de Toronto.  Tiene un cuarteto de saxos, PRISM Quartet: Tim Ries (soprano),  Michael Whitcombe (alto), Matthew Levy (tenor), Taimur Sullivan (barítono). Tim es además el   director musical  del proyecto “The Rolling Stone Project” con dos CD editados en 2005 y 2008., unas joyas en las que tenemos la posibilidad de oír la música stoniana por estos genios de la música, los mismos genios que luego acompañan a la banda en sus directos. Tim también toca  el teclado y como decíamos se le veía de vez en cuando junto a Chuck en el concierto reciente de Madrid.

Y ahora vayamos con el repertorio: difícil de entender el hecho de empezar con Jumpin’ Jack Flash (un single del año 1968) no porque no sea buena sino porque es de tiempo medio-alto y ellos la tocaron excesivamente rápida perdiendo su feeling además de comerse su riff típico de comienzo. Como anécdota, en la grabación original Bill Wyman tocó un órgano Hammond en lugar del bajo. Teniendo temas con Brown Sugar o Start me up para empezar ¿por qué quemar una canción como Jumpin´Jack Flash?. Es una de las canciones de la banda elegida entre las 500 mejores de todos los tiempos (Revista Rolling Stone, 2004) ocupando el lugar 124. A Jumpin le siguió You Got Me Rocking, el segundo single del álbum Voodoo Lounge (1994) y escrita por Mick Jagger. A esta discreta canción le siguió otra igualmente discreta pero que tiene mucho tirón público: It’s Only Rock ‘n’ Roll, canción lanzada en 1974 dentro del álbum del mismo nombre, último trabajo del guitarrista  Mick Taylor, que estuvo en Madrid pero que no tocó en esta canción.  A ésta siguió Tumbling Dice,  escrita por  Mick Jagger y Keith Richards  para el doble album Exile on Main St (1972). Su título original era Good Time Women, y tuvo diversas versiones antes de ser grabada en la villa de Richards en el sur de Francia. Como curiosidad, en la versión original Jagger toca la guitarra y Mick Taylor el bajo.  Fue elegida en el número 424 de las mejores canciones de todos los tiempos. A continuación, una de las decepciones de la noche, Honky Tonk Women (álbum Let it bleed) con un principio muy deficiente de Keith Richard, salvado como decíamos por Ronnie Wood. Canción mítica de Jagger y Richards,  Honky Tonk marcó el debut con la banda de Mick Taylor, un bluesman más que un rockero.  El productor Jimmy Miller añadió el crucial sonido del cencerro de una vaca, que le dio al tema su toque inconfundible,  según él,  de club de striptease, yo no veo el parecido. Fue elegida en el número 116 dentro de las 500 mejores de rock de la lista citada previamente. A Honky le siguió  Angie, otra enorme decepción.  Angie es una conocida canción de The Rolling Stones que aparece en el álbum de 1973 Goats Head Soup. En Madrid Richards hizo un comienzo decepcionante y muy rápido que obligó a la banda a ir a remolque. La puesta en escena fue salvada por el pianista Chuck Leavell que se marcó un solo en La menor armónica muy meritorio y que dignificó el tema. A Angie siguió Like a Rolling Stone, tema de Bob Dylan, votado por el público de Madrid para este concierto entre un listado de 6 posibles propuestos por la banda. Como todo lo de Dylan la gente se sabe la letra y fue un tema entretenido, nada más. Musicalmente para mí no tiene nada. A este tema de Dylan siguió You got the Silver que  fue la primera canción en la que el guitarrista Keith Richards interpreta la voz solista en exclusiva y en la que como siempre, salvo en la versión de estudio, desafina descaradamente. A este tema siguió Midnight Rambler, con Mick Taylor en el escenario,  un tema de 1969 dentro del álbum Let It Bleed. Para mi Taylor tuvo una actuación buena pero discreta porque es ante todo un bluesman pero fue muy vitoreado por los fieles de la banda. A este tema siguió Miss You, tema compuesto por Mick Jagger y Keith Richards, editado como sencillo e incluido en el álbum Some Girls de 1978Miss You fue escrita por Mick Jagger en marzo de 1977 influido por la música  de aquella época de Nueva York, durante unos ensayos con Billy Preston, famoso organista que colaboraba con los Beatles, previos a los conciertos en el club El Mocambo. Bill Wyman grabó su parte del bajo inspirándose en una maqueta grabada por Billy Preston. Charlie Watts definió a «Miss You» como una de sus canciones favoritas. Es una canción también elegida entre las mejores 500 pero con un número muy bajo, el  496.  A Miss You siguió Gimme Shelter y el concierto cambió, de pronto se vino arriba del todo con la gente enloquecida y yo también, por primera vez coincidí con el sentir general.  Gimme Shelter fue el tema de apertura del álbum Let It Bleed de 1969.  El tema original tuvo a  Micky Taylor como uno de los protagonistas pero sorprendentemente en Madrid no estuvo en escena en este tema o al menos yo no lo vi. También el tema original le debe mucho al teclado de Nicky Hopkins  y a la voz de Merry Clayton. En Madrid Chuck Leavell y Lisa Fisher nos los hicieron olvidar y como dije anteriormente fue el tema estrella del concierto,     especialmente su dueto con Jagger. Lisa agarró el micro y se fue hacia la pasarela central mientras el estadio enloquecía. A este soberbio tema le siguió el no menos soberbio, Start Me Up 1981 (álbum Tattoo You. ), para mi el que hubiera sido un gran  tema de comienzo de concierto. A Start me up,  con un Keith Richards aquí magistral, le siguió Sympathy for the Devil, (album Beggars banquet, 1968).  En el tema original los Stones  construyeron el ritmo con las congas de Rocky Dijon y las maracas de Bill Wyman. Es un tema elegido en el número 32 de las mejores 500 canciones. Finalizado Sympathy empezaron los acordes alucinantes de Brown Sugar   (álbum Sticky fingers (1971), otro de los potenciales temas de comienzo de concierto para mi, elegida sorprendentemente en el número 490 cuando debería estar entre las 10 primeras.  El concierto cerró con Out the control donde brilló la armónica de Mick Jagger y el bajo de Darryl Jones. Los bisses se iniciaron con las voces de la Escolanía de El Escorial introduciendo el tema You Can’t Always Get What You Want  del mítico álbum  Let it bleed, tan citado en el presente comentario.  El coro de la grabación original corrió  a cargo del  London Bach Chorus.  El tema se convirtió en el final grandioso de un álbum que marcó una época. Fue elegida en el número 100 de las mejores 500 canciones de rock. Los bisses cerraron con (I Can’t Get No) Satisfaction, a toda marcha, tanta que parecía otra cosa, con  Mick Taylor de nuevo en escena, apoyando a Keith y Ronnie. Este tema tiene “el riff más popular del mundo”, en opinión de Steve Van Zandt, guitarrista de la E Street Band.  Dicen que hay en este tema una influencia de Dylan pero yo no se lo veo.

Hay canciones para mí míticas que no tocaron en este concierto y suelen formar parte de sus directos como por ejemplo: “Paint it black”  (album Aftermath, 1966), con un memorable Brian Jones en la grabación original al sitar. Elegida en el número 174;  “Street fighting man”,  (álbum Beggars banquet, 1968). Es sin duda su canción más política que se inspiró en una concentración contra la guerra de Vietnam.  Elegida en el número 295. “ Rough justice» (2005), y la más sorprendente de las ausentes, “Under My Thumb» (1966) tema de obertura del mítico concierto de Madrid de 1982.  Otros temas para mi excepcionales y que no suelen tocar en directo casi nunca son “Can’t You Hear Me Knocking”, “Down In The Hole”, “Harlem Shuffle”, “Let’s Spend”,  “The Night Together”, “Live With Me”, “Losing My Touch”, “Low Down”, “Respectable”, Wild Horses, (álbum Sticky fingers, elegida en el número 334,   Beast of Burden, (álbum Some girls), elegida en el número 435,   y el incommensurable  Ruby Tuesday, con sabor mas a Beatles que a Rollings, del album Between the buttons de 1967, con Brian Jones al piano. Es considerada la número 310 de la lista de las 500 mejores.

Me pregunto qué sería de  los Stones con un Mick Jagger tan portentoso como está ahora y una banda tan magnífica (coros, vientos, teclados…) si contaran con uno o más de los guitarristas del top 10 como Satriani, Bonamassa, Slash, o Neal Schon. Este último, guitarrista de Journey, que para los que no le conozcan suficientemente les apunto que interpretó la difícil guitarra de Hendrix en un CD de Paul Rodgers titulado The Hendrix Set,, superando en mi modesta opinión al mismísimo Hendrix  en todo tipo de matices, incluidos los técnicos, que ya es decir y que me perdonen los admiradores más radicales de Hendrix al que yo también le reconozco su genialidad como no podía ser de otra forma. Esta banda  así constituida sí  que sería de ensueño durante largos años, los que le queden a Mick, siempre y cuando estos guitarristas respetaran los riffs originales y sacaran a relucir su personalidad exclusivamente en los solos.

Como despedida y al margen de las críticas,  chapeau para los Stones, porque al igual que su música, su figura, aún avejentada, sigue transmitiendo rebeldía sana y juvenil, esa rebeldía que es inherente al espíritu del auténtico rockero y que muere con él. Que vuelvan pronto por favor pero a ser posible sin Keith, aunque como guitarrista siempre estaré agradecido a lo que representó y aportó en sus buenos momentos, Su comienzo original de Honky lo llevo permanentemente en mi cabeza. Gracias Keith, y a pesar de mi dura crítica, pocos tendrás que te hayan idolatrado tanto y de forma tan continuada, lo que no soporto es ver cómo te arrastras encima del escenario para que otros saquen ímprobos beneficios de ello.

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