Licenciados, ingenieros superiores y arquitectos, que obtuvieron sus títulos con anterioridad a la implantación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), popularizado como «Plan Bolonia», acusan al Gobierno de Mariano Rajoy de «inacción» y «falta de interés» para homologar sus estudios al nivel de máster, de acuerdo con el marco europeo. Esta situación, que según los representantes de los mencionados titulados, afecta a más de 200.000 profesionales, puede provocar pérdidas superiores a los 10.000 millones de euros en las empresas españolas que operan en el extranjero. En el modelo anterior a Bolonia las licenciaturas duraban cinco años, o seis en el caso de Medicina, y las ingenierías superiores y arquitectura, cinco o seis. Al finalizar se recibía el título de licenciado, ingeniero superior o arquitecto. Ahora, todos los grados tienen cuatro años y en las carreras asociadas a atribuciones profesionales se añade un máster de uno o dos años, en el que residen las referidas atribuciones para ejercer la correspondiente profesión.
La petición de homologación se ha producido en rueda de prensa conjunta, celebrada en la sede del Instituto de Ingeniería de España (IIE), de los representantes de esta institución, de la Unión de Colegios de Ingenieros (UPCI), de la Federación de Asociaciones de los Cuerpos Superiores de la Administración Civil (FEDECA) y de la Asociación de Ingenieros Profesionales de España (AIPE). En ella han advertido también de que la actitud del Ejecutivo, constituye un «ataque frontal a la excelencia», ya esta cuestión no representa una «prioridad electoral» para este Gobierno.
El problema viene de de lejos y el Ministerio de Educación, que dirige José Ignacio Wert, ha intentado poner fin a lo que los convocantes de la sesión informativa han calificado de «discriminación» de los titulados españoles, mediante la publicación de un borrador de un borrador de real decreto de homologación, que no satisface a los afectados.
Para rechazar el proyecto, por una parte aseguran que el texto no establece una equiparación con el marco europeo de cualificaciones (EQS), que tiene ocho niveles, sino con el español (MECES) , que solo incluye cuatro escalones. Por otra parte, pretextan que el texto habilita un proceso «largo y tedioso», a través de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad Educativa (ANECA), y no automático, como se hizo en Francia hace ya más de 15 años, con un decreto «de cuatro líneas».
«Esto es urgente porque España no está en condiciones de desaprovechar a los ingenieros y empresas de ingeniería en el extranjero si se quiere salir de esta situación», ha afirmado el presidente de UPCI, Carlos del Álamo, que ha lamentado que el reconocimiento técnico de las titulaciones no pueda llevarse a la practica «por una cuestión burocrática».
El presidente de AIPE, Jesús Rodríguez-Cortezo, ha señalado que el procedimiento que pretende establecer Educación para dar respuesta a esta demanda es «absurdo», ya que establece una justificación de todos y cada uno de los títulos y los remite al marco español de cualificaciones y no al europeo, de manera que tiene que aprobarse otro documento para homologar ambos sistemas.
El presidente del Instituto de Ingeniería de España, Manuel Moreu, ha advertido del «ataque frontal a la excelencia» y de que «hay alguien detrás que pretende buscar la igualación por abajo» de licenciados y diplomados o ingenieros superiores y técnicos.
Por su parte, la presidenta de FEDECA, Elena Vicente, ha insistido en la equivalencia de las titulaciones, sin necesidad de un proceso de homologación se produzca de manera automática, por el bien de la recuperación económica.
En los últimos meses, importantes empresas españolas han expresado, con mayor o menor contundencia, la necesidad de que se resuelva el conflicto, ya que muchas de ellas encuentran serias dificultades para competir en el extranjero, donde sus profesionales deben acreditar el nivel de máster, al que la inmensa mayoría de los países europeos han equiparado sus títulos de ingenieros.
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