Un día u otro tenía que pasar

31/07/2014

Miguel Larrañaga. Un día u otro tenía que pasar que el mercado se decidiera a tomar la senda bajista, pero incluso estando prevenidos nos ha sorprendido la virulencia con la que se han tomado las cosas en los mercados europeos. ¿Qué ha pasado?

No es corriente que confluyan cuatro o cinco factores a la hora de que tengamos un desplome. Lo normal es una sola razón y una sobrerreacción del mercado. En cambio, esta vez tenemos varios detonantes que se han juntado para montar la tremenda. Vayamos uno a uno.

Ya contábamos ayer que el mercado estaba sujetándose entre dos fuerzas, la negativa procedente de Alemania y la positiva procedente de España. Y poníamos en duda que el Ibex pudiera ser la locomotora de una reacción de los índices europeos. Como decía aquél, ‘lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible‘.

Y teníamos al Dax intentando sostenerse en un frágil soporte en los 9.600 puntos que en cuanto ha caído ha desmontado todos los palos del sombrajo Y cuando digo todos, digo todos. No hay más que ver el velón rojo que nos ha dejado la sesión de hoy:

daxEl primer factor desestabilizante de la sesión fue la presentación de resultados del Banco Espirito Santo. Más de 3.500 millones de pérdidas en una entidad de su tamaño son palabras mayores y reflejan claramente la magnitud del problema. Rescate sí o sí, o quiebra con todo lo que ello supondría para el sistema financiero de la Eurozona. Desde primera hora tuvimos al sector financiero tocado del ala con este asunto.

Pero como cuando las cosas se ponen feas todo suele juntarse, poco antes del desayuno algunos cayeron en la cuenta de que Argentina está técnicamente en suspensión de pagos.

El ‘default‘, no reconocido por el gobierno argentino, viene derivado de la inmovilización judicial de fondos para el pago de la deuda reestructurada en 2002 hasta que no se abonen 1.300 millones de dólares a poseedores de bonos que no aceptaron las condiciones de aquella reestructuración.

Un juez neoyorkino dio la razón a los fondos que se negaron a aceptar aquella quita y el Gobierno argentino tiene que abonar primero estos 1.300 millones, por lo que el juez inmoviliza las cantidades que irían destinadas al pago de los restantes bonos y que, efectivamente, el gobierno argentino está ingresando en las cuentas correspondientes, bloqueadas por el juez.

Ha habido una mediación, dos días de conversaciones entre Argentina y los que ellos califican de ‘fondos buitre‘ y no se ha llegado a un acuerdo, por lo que hoy no se ha atendido el pago de cupón pactado. Argentina dice que sí lo ha abonado pero que está retenido por lo que no acepta el ‘default’, pero el caso es que técnicamente hay un impago y que ya ayer el ‘rating’ argentino fue degradado hasta la calificación de impago.

El asunto no deja de tener su aquél y ambas posturas son tan matizables que un juez realmente justo los condenaría a ambos bandos, pero como eso no ocurre, pueden imaginar que el Ibex el asunto le ha sentado como un tiro en la pierna, dados los fuertes intereses que muchas de las empresas que lo componen tienen en Argentina.

Esperemos que esta vez no tengan la culpa las empresas españolas, que siempre que allí hay cualquier problema terminamos viendo cómo los culpables son siempre los demás.

Y por si todo esto fuera poco, la guinda del pastel la puso Adidas, primera empresa comunitaria que acepta que sus resultados se están viendo ya alterados por las sanciones a Rusia y que prevé que el segundo semestre será peor por este motivo. Le metieron un 15% de caída para el cuerpo y se fueron rápidamente en busca del resto de valores alemanes.

¿Adidas pudo ser el detonante de la venta masiva de acciones en el Dax? En realidad, no. No fue Adidas, sino lo que dijo. Rápidamente los inversores hicieron sus cuentas y vieron claro que 30 de 30 empresas del Dax iban a estar en el mismo caso, el débil soporte de los 9.600 puntos saltó por los aires y luego todo fue un lamento. Una venta llamó a la otra, un stop hizo saltar otro y encima mañana empezamos agosto. ¿Quien quería en realidad resistir hoy? Nadie. Absolutamente nadie.

Pero sin quieren algún ingrediente más, de allende los mares nos llegó un PMI de Chicago muy desalentador y que de nuevo pone en duda que la recuperación sea tan sólida como todos comentan. Lo que faltaba…

Total, que lo extraño es que no bajara más. Al cierre, el Dax se dejó un 1.,94%, el FTSE un 0,64%, el CAC un 1,53% y el Ibex un 2.10%. El FTSE, siempre tan flemático, se convierte en la ‘gran esperanza blanca’

 

¿Te ha parecido interesante?

(+3 puntos, 3 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.