Ya me daba a mí el viernes en la nariz que la caída amparada en el movimiento de tropas en la frontera ucraniana iba de excusa total para cazar género a bajo precio. Lo sobrereacción fue tan evidente que pocas veces me he atrevido a decir públicamente lo que dije el viernes, pero siempre hay una primera vez para todo.
Hoy, como cabía esperar tras un fin de semana conciliador, los mercados europeos han ganado todo lo perdido en la última sesión de la semana pasada y todo el mundo parece tan contento con lo que está pasando. Es decir, tenemos una guerra en ciernes a un par de horas de vuelo de Berlín, tenemos a Alemania presuntamente entrando en recesión, a Francia en la cuerda floja, a Italia ya en recesión, ¡¡y los mercados tan contentos!!
Miren cuánto de contentos:
Es el gráfico del Dax en las dos últimas sesiones. Ha recuperado lo perdido y un poco más. Observen el ‘hueco’ que ha dejado en la apertura de hoy. Desde luego, el que abriera cortos a última hora del viernes hizo el negocio de su vida sin apenas cruzarse un cambio en los índices.
Lo que denota el gráfico es que el mercado está esperando al BCE y a Mario Draghi y que ya no esperan medidas distintas de una QE. Quieren una economía dopada al estilo de Estados Unidos y Gran Bretaña y lo peor es que tal y como están las cosas ésa parece la única vía para insuflar oxígeno a la presunta locomotora europea, Alemania.
Es curioso, pero nadie desde el Bundesbank ha dicho nada en los últimos días tras conocerse el horrendo dato de PIB alemán del segundo trimestre. Es más, lo último que recuerdo de ellos fue que advirtieron diez días antes de que perdían fuelle a todo trapo y… el silencio.
Deben ser las vacaciones, porque desde el otro lado tampoco se ha visto nada parecido a una reacción. Y ya que vamos de recordar, recuerdo que el fino analista Draghi habló de espaciar las reuniones del BCE porque no era necesario reunirse tanto cuando las cosas iban tan bien. ¿Ven cómo es un ‘bocachancla’ a pesar de que me vaya cayendo mejor?
Pues eso, que todos descuentan que el BCE va a entrar a saco y nadie se atreve a anticipar movimientos en su contra. No obstante, si Draghi llegara a decepcionar, el batacazo va a ser de impresión. De los que hacen época. Ahora mismo el único sostén es la creencia de que habrá QE. Si no hubiera, nada sostendría al mercado. Absolutamente nada.
En fin, que así están las cosas y así se las hemos contado. Al cierre, el Dax avanzó un 1,68%, el FTSE un 0,78%, el CAC un 1,35% y el Ibex un 1,28%.

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