El mercado esperaba un anuncio furibundo de Moscú, y en buena medida aún lo espera, anunciando algún tipo de bloqueo de las importaciones de automóviles, donde más le duele a la industria alemana, pero desde el Kremlin se ha cambiado de estrategia y de momento no se ha querido echar más leña al fuego.
No nos engañemos. Putin no se ha vuelto bueno de repente y mucho menos se le puede calificar de cristiano auténtico de esos de poner la otra mejilla. Como bien indican algunos analistas, Putin trata de marcar él el timing de las represalias y no ir al ritmo que le marcan las sanciones occidentales.
Elegirá el momento preciso cuando a él le convenga y no un minuto antes. Pero responderá. Será con los coches, con el espacio aéreo, o con cualquier otra cosa, pero responderá. De eso podemos estar seguros, así que los mercados han obrado como si la respuesta se hubiera producido aunque de forma más amortiguada, con Alemania perdiendo el pie y los demás a verlas venir. Vamos, que cada cual va como puede.
El caso es que el mercado tiene unas ganas locas de corregir. Para reflejar los acontecimientos que se están produciendo y para descansar un poco tras el arreón alcista que ha protagonizado desde mediados de agosto. Pero, por otra parte, ponerse corto, buscar el beneficio a la baja parece un contrasentido absoluto tras el anuncio del BCE de que va a estimular la economía, lo que debe traducirse literalmente en que habrá más dinero, muy barato y que no irá al mercado de bonos. Verde y con asas.
En estas circunstancias, llama la atención la tendencia de los índices a reflejar un movimiento muy escaso al cierre. Ligeramente a la baja, pero con mucho cuidado de no «molestar» a Draghi. No es lo habitual. Si por algo se caracteriza un periodo correctivo es por un aumento de la volatilidad.
En fin, ya veremos qué pasa la semana que viene. Esta ha sido mala, pero no tan mala como cabría esperar. Al cierre, el Dax perdió un 0,41%, el CAC avanzó un 0,02%, el FTSE un 0,11% y el Ibex un 0,02%.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.