Son dos procesos diferentes, pero dependientes uno del otro. La crisis financiera de la sociedad patrimonial B-1998 de Esther Koplowitz, en la que tiene su participación del 50,1% de la empresa de infraestructuras FCC, con un deuda cercana a los 1.000 millones de euros, condiciona la ampliación de capital que la compañía estudiará este miércoles, 15 de octubre.
Por ello, la principal accionista de la compañía intenta lograr un acuerdo con los acreedores de sus vehículos de inversión -básicamente BBVA y Bankia- para que éste permita fijar las condiciones y la cuantía de la ampliación de capital que, en principio se elevaba a 1.350 millones de euros, pero que puede ser menor.
Pero el pacto no es fácil ya que B-1998 no ha logrado socios que la acompañaran para impedir diluir fuertemente su presencia en FCC, con lo que los bancos han amenazado con quedarse con la prenda -el 50,1% de la constructora-, un aspecto que tampoco parece que le satisface ya que por su cotización no cubre la deuda del vehículo inversor de Esther Koplowitiz. Si embargo, los bancos también quieren evitar tener que pasar esta deuda a sus balances, por lo que del tiempo que cuentan -90 días- ya ha pasado casi 30 jornadas.
En este contexto, lo que también apremia es la ampliación de capital que mañana se podría estudiar, pero sin aprobarse. Aunque el tramo B de la refinanciación de la empresa de infraestructuras daba un plazo de cuatro años para realizar la ampliación de capital que permitirá a los acreedores de 1.350 millones coger su dinero, de hecho se ha asumido que esta operación se haga ahora. FCC tiene contratados bancos internacionales para que coloquen la ampliación entre inversores institucionales.
En realidad, pese a las dificultades que puede conllevar esta transacción, el problema de la actualidad se sigue centrando en la situación del principal socio, que además no quiere rebajar sustancialmente su presencia en FCC, pero que podía verse obligada a ceder ante los acreedores, tanto los suyos y como los de la compañía, y vender los derechos preferentes, aunque su presencia baje del 20%.
Para FCC, la ampliación será un nuevo refuerzo de su situación financiera, que ya quedó despejada con el acuerdo suscrito con las entidades bancarias. Y es que le evitará tener que apuntarse tipos de interés del 11% que -el tramo B funciona de hecho como una ampliación de capital-, si bien no salen de caja, sí van a la cuenta de resultados.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.