FacePhi, la única empresa española que desarrolla con software propio sistemas de identificación basados en la biometría facial, negocia con bancos nacionales la implantación de estos mecanismos de seguridad. La empresa ya cuenta con dos contratos con bancos de Costa Rica y un proyecto muy avanzado con la Asociación de Bancos (Asbanc) de Perú, en la que participan los dos grandes grupos bancarios españoles, Santander y BBVA.
El Grupo Mutual de Costa Rica se convertirá, antes de final de año, en la primera entidad financiera que pone en marcha un sistema biométrico facial para identificar a sus más de 250.000 clientes activos en el acceso a sus cuentas de su servicio de banca online. FacePhi tiene también otro contrato con otro banco del país, para desarrollar un proyecto similar.
En Perú, Asbanc, de la que forman parte 15 bancos (entre ellos las filiales de Santander y de BBVA), ha creado un concentrador para combatir el fraude a partir de los datos aportados por las entidades. “Es un modelo ejemplar, porque los bancos son reacios a compartir estrategias antifraude. En España sería imposible una iniciativa así”, reconoce Javier Mira, vicepresidente ejecutivo y cofundador de FacePhi. La empresa española está trabajando para Asbenc en la implantación de sistemas de identificación del cliente mediante el reconocimiento de su cara.
El 99,8% del fraude bancario en América Latina procede de la suplantación de identidad, que ocasiona unas pérdidas anuales de unos 40 millones de euros a las entidades financieras.
“Hay desconfianza en la banca española sobre la tecnología nacional, parece que siempre es mejor la de fuera”, se queja Jorge Sanz, director de Proyectos de FacePhi. “Las experiencias que estamos desarrollando en Costa Rica y en Perú, y los proyectos en otros países latinoamericanos, nos van a abrir muchas puertas”, señala.
Para acelerar la expansión en España, FacePhi llegó a un acuerdo de compra con Teralco, firma especializada en el desarrollo y diseño de soluciones de software para el sector público y privado que cuenta entre sus clientes con entidades financieras como Cajamar o Caixa Penedés (integrada en Banco Sabadell) y aseguradoras (Sanitas, Ocaso)
La integración de todos los procesos hasta llegar al cliente final, que se espera alcanzar con esta operación, permitirá que la tecnología de reconocimiento facial de FacePhi sea aún más eficiente al detectar casos de fraude por robo de identidad en el acceso a sus cuentas privadas. Los usuarios de banca electrónica se han disparado un 75% desde 2007 en España.
Los responsables de FacePhi manejan unas previsiones de la consultora MarketsandMarkets: los métodos de reconocimiento facial moverán unos ingresos anuales superiores a los 5.000 millones de euros en 2018, y crecerán a un ritmo del 45% anual debido a la alta demanda de este tipo de tecnología por parte de sectores como el financiero, el turístico o el automovilístico.
Los inversores creen en estos augurios: desde que se estrenara en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) el 1 de julio, FacePhi ha llegado a revalorizarse más de un 100%, pese al impacto negativo del escándalo de Gowex. “En el MAB no estaba sólo Gowex, también hay empresas con trayectoria y con negocio”, señala Javier Mira.
Reconocimiento en 38 milisegundos
La historia de FacePhi comienza en 2006 cuando Salvador Martí, entonces propietario de una tienda de informática, empezó a interesarse por los programas de reconocimiento facial. Tras probar suerte como intermediario de una firma israelí, decidió apostar por crear su propio algoritmo de reconocimiento facial, creando la empresa Instituto Biométrico de Reconocimiento Facial F7.
“Lo que pensábamos que iba a lograr en dos años, tardamos siete”, recuerda Javier Mira. FacePhi es, con el software FaceRecognition, la única empresa española que produce la tecnología de reconocimiento facial (hay otras que producen sistemas de reconocimiento mediante huella digital), y también en autentificaciones online.
La tecnología FaceRecognition es un sistema informático capaz de extraer las características únicas de cada usuario con el fin de diferenciarle de forma única respecto al resto. Se trata de un identificador exclusivo de un individuo, mediante una plantilla en la que se registra la distancia existente entre los ojos del usuario, formando un patrón que se almacena en forma de dígitos (nunca en forma de imagen), lo que permite reconocer y validar al usuario en 38 milisegundos.
“Es una tecnología 100% española, propiedad de FacePhi, para no tener que depender de terceros, y autosuficiente, pata poder ser implantada en cualquier sitio”, señala Javier Mira. “Es un sistema no intrusivo, amigable, no requiere ninguna acción del usuario, que requiere poco hardware, sólo una webcam, capaz de distinguir entre hermanos gemelos, que aprende del usuario, asume sus cambios”, destaca Jorge Sanz. Otra ventaja es que el sistema no guarda imágenes del usuario, por lo que no hay problemas con la normativa de protección de datos.
La consagración internacional llega a comienzos de año, cuando FacePhi es aceptado en Fast Identity Online (Fido Alliance). Es una asociación de empresas que busca sustituir la contraseña por otros sistemas de autentificación, como la huella digital, el escáner de iris, la voz o el reconocimiento facial, de la que forman parte BlackBerry, Google, MasterCard, Microsoft, PayPal, Samsung, Visa y Lenovo, entre otras entidades.
FacePhi tiene oficinas en Alicante (sede central), Sicon Valley (EEUU), Panamá, Buenos Aires (Argentina), Santiago de Chile, Santo Domingo (República Dominicana) y Bogotá (Colombia).
Múltiples aplicaciones
La biometría fácil tiene aplicaciones en banca: cajeros automáticos, servicio online y por el móvil, sucursal, gestión de patrimonios (da acceso a un tratamiento VIP sin necesidad de que el cliente se tenga que identificar). Evita el ‘phising’ y el fraude masivo mediante la suplantación de identidad.
También tiene aplicaciones en videovigilancia y en control de acceso (el sistema es capaz de reconocer a distancia a una persona que pasa delante de la cámara si está previamente inscrita en una base de datos). Incluso en gestión de perfiles y en acceso a redes sociales.
Permite encender el automóvil con el rostro, evitando el uso de llaves, algo que interesa al sector de la automoción. Otros sectores que se interesan por la biometría facial son los casinos, los hoteles, las redes sociales, las aseguradoras médicas (que sufren un fraude por suplantación de identidad similar al de la banca), las aduanas y los aeropuertos, entre otros.
“Nunca acabaremos con el fraude, pero sí con el masivo”, concluye Javier Mira.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.