El magnate mexicano Carlos Slim ha salvado a FCC, pero se hace con su control de la empresa de infraestructuras, con una participación del 25,634%, por delante de la familia Koplowitz, fundadores del grupo, que bajará su presencia desde el 50,1% hasta el 22,4%. Slim invertirá entre 650 a 700 millones de euros, según el comunicado conjunto, de los que 150 millones los destinará a la compra a Esther Koplowitz de los derechos preferentes de la ampliación, mientras que del orden de los 501 millones serán para suscribir el 50% de la ampliación de capital de 1.000 millones de euros.
Estos datos muestran que Slim entra con descuento del 36%, si se tiene en cuenta que el precio de la ampliación es de 7,8 euros por acción y el cierre de ayer en Bolsa, mientras que bajaría al 25% si a esa cifra se suma la cifra que abonará por los derechos preferentes.
Se trata de un importe que, aunque será recibido por las sociedades patrimoniales a través de las que Esther Koplowitz tiene su participación en la compañía, permite salvar al grupo de un proceso que no sólo afectaría a la propietaria y las firmas que estaban en default, Los bancos acreedores -Bankia y BBVA- podrían haber ejercido su derecho a quedarse con las acciones de FCC, que están pignoradas, ante el incumplimiento de los compromisos. También aceptan la quita del 15% del tramo B de la deuda de la empresa.
Ahora se abre el proceso de suscripción de la ampliación que duplicará el número de acciones de la compañía, y que cambiará el perfil de FCC, ya que le permitirá amortizar y reestructurar deuda, fortalecer sus recursos y mejorar resultados, ahora lastrados por los costes financieros. Una Junta extraordinaria de la empresa deberá aprobar la nueva estructura y reglamento
Y también el desarrollo de los puntos suscritos por los que será los primeros accionistas. Uno de ellos señala cada socio nombrará a cuatro miembros de un consejo que estará formado por 12 personas, otros tres serán independientes. La presidencia no será ejecutiva -se mantiene a Esther Alcocer Koplowitz- y todos los cargos necesitarán una mayoría cualificada de apoyo, dos tercios del consejo. Si bien Slim y Koplowitz no podrán hacer pactos que la CNMV interprete que pueden obligar a lanzar una opa. La ampliación de capital tiene también que ser aprobada por el organismo regulador del mercado.
Slim y Koplowitz se han comprometido a no vender el 85% de sus participaciones en un periodo de cuatro años, ni a aumentarlo por encima del 29,99%
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