Entrevista con Ana Belén Hungría, investigadora en la Universidad de Cádiz

27/11/2014

Susana de Pablos. Ha recibido una beca dotada con 15.000 euros del programa L’Oréal UNESCO ‘For Women in Science’.

Ana Belén Hungría es investigadora Ramón y Cajal en el Departamento de Ciencia de Materiales, Ingeniería Metalúrgica y Química Inorgánica de la Facultad de Ciencias, en la Universidad de Cádiz. Licenciada en Ciencias Químicas, con especialidad en Química Inorgánica, por la Universidad Complutense de Madrid, cuenta con un doctorado en Ciencias Químicas por la Universidad Autónoma de Madrid, estando su tesis realizada en el Instituto de Catálisis y Petroleoquímica del CSIC.

El proyecto de investigación actual de esta doctora está dedicado al estudio de catalizadores mediante microscopía electrónica avanzada, a fin de diseñar y caracterizar aquellos que faciliten el uso del hidrógeno como combustible. Su gran reto científico es el de contribuir de manera significativa a que la sociedad migre hacia modelos energéticos más sostenibles.

Así, su proyecto pretende contribuir a facilitar el uso de hidrógeno como combustible alternativo, más limpio y sostenible que los derivados del petróleo. La doctora Hungría busca descubrir, a través de la microscopía electrónica,  las claves que permitan diseñar un catalizador que elimine la dependencia del petróleo y el carbón de nuestra sociedad.

Ya durante su tesis doctoral, Hungría contribuyó al diseño de nuevos catalizadores para la descontaminación de los gases de los tubos de escape de los automóviles. Posteriormente, pudo realizar una estancia postdoctoral de dos años y medio en la Universidad de Cambridge, gracias a la consecución de un contrato Marie Curie, financiado por la Unión Europea, lo que le permitió “trabajar en uno de los grupos pioneros en la técnica de tomografía electrónica en el campo de los materiales y establecer colaboraciones muy fructíferas con laboratorios de todo el mundo, afirma.

Al recibir su beca L’Oréal-UNESCO For Women in Science, Ana Belén Hungría ha mostrado agradecimiento a su equipo de trabajo en la Universidad de Cádiz y al jurado “por haber valorado mi currículum y mi proyecto”. Además, ha agradecido esta financiación esencial, “en estos momentos en que los recortes están asfixiando a la ciencia”.  También dio las gracias a sus padres, “por ser un ejemplo de gran trabajo y honestidad”, y a su pareja, por su paridad y compromiso con los hijos, “lo que me permite desarrollar mi trabajo y estar aquí ahora”.

El proyecto de investigación en el que trabaja esta científica está dirigido a disminuir la dependencia del petróleo de nuestra economía. Para conocer mejor su trabajo y su opinión con respecto al mundo de la investigación, diariabierto.es entrevista a esta doctora de origen madrileño.

.- diarioabierto.es: Es sabido que los recursos fósiles son finitos, pero… ¿hay previsiones con respecto a cuántos años faltan para su extinción?
Ana Belén Hungría: No es fácil estimar una cifra concreta. Se pueden hacer previsiones, pero al encontrar cada cierto tiempo nuevos pozos, esas estimaciones cambian.

.- diarioabierto.es: ¿Cómo se obtiene el hidrógeno?
A. B. H.: Se puede obtener de muchas formas. Una de ellas, es a partir del agua, por ejemplo, ya sea por electrolisis o utilizando, por ejemplo, un fotocatalizador. Hoy día, el hidrógeno que se utiliza proviene principalmente del reformado de hidrocarburos, por ejemplo, a partir del metano, cuya molécula está compuesta por un carbono y cuatro hidrógenos (CH4).

.- diarioabierto.es: ¿Y qué lugar ocupan en ese proceso de reformado de hidrocarburos los catalizadores objeto de su investigación?
A. B. H.: Casi todas las reacciones químicas necesitan la presencia de un catalizador para acelerarlas. Los catalizadores que investigamos en mi grupo eliminan el monóxido de carbono (CO) contenido en el hidrógeno obtenido a partir de hidrocarburos. Ese CO podría envenenar los electrodos de la pila de combustible en la que a partir del hidrógeno obtenemos energía eléctrica, por lo que es preciso eliminarlo selectivamente antes de que llegue a ella. Para eliminar ese CO hay que oxidarlo a CO2. Con la presencia del catalizador adecuado, conseguimos oxidar selectivamente el CO al CO2 en presencia de hidrógeno.

.- diarioabierto.es: Jeremy Rifkin, autor de La economía del hidrógeno, sostiene en este libro que se podría crear una red energética mundial, donde cada personas podría producir su propia energía y aportar la sobrante a la red, lo que llevaría a la redistribución del poder en la tierra. ¿Qué opina usted de este planteamiento?
A. B. H.Lo veo como un planteamiento a largo plazo. Ahora mismo se está dedicando un gran esfuerzo a estudiar cómo se podría almacenar y transportar ese hidrógeno, pues es una cuestión quen aún no está resuelta.

.- diarioabierto.es: En otro orden de cosas, ¿cuántos hombres y mujeres componen el equipo donde usted trabaja?
A. B. H.: Los grupos de investigación en España son relativamente grandes. Yo estoy integrada en un grupo donde hay personas más senior que yo. Si contabilizamos los doctores, hay seis personas: cuatro hombres y dos mujeres.

.- diarioabierto.es: En su opinión, ¿tienen las mujeres investigadoras las mismas oportunidades que los hombres?
A. B. H.: Yo nunca he sentido una discriminación clara con respecto a la contratación. En ciencias se valora exclusivamente el currículum, principalmente, el expediente académico y las publicaciones.

.- diarioabierto.es: ¿Cree que las investigadoras ocupan los puestos de responsabilidad que les corresponden?
A. B. H.: Es evidente que hay muchas menos mujeres que hombres en los puestos de responsabilidad, algo que ocurre en la ciencia, en la política, en las empresas… ¿Por qué? Hay factores culturales, sociales…

Yo, con dos hijos de tres y cinco años, estoy muy sensibilizada con la conciliación. La carrera científica está hecha para gente sin cargas familiares. Son muchas horas de laboratorio, hasta muy tarde, viajar al extranjero con estancias de dos a tres años, acudir a congresos internacionales como mínimo una o dos veces al año… Para poder hacer eso, el sistema te debe permitir conciliar, y tienes que tener una pareja que concilie. Por tanto, hay mujeres en la ciencia que optan por otras vías para desarrollar sus vidas profesionales.

Otro factor puede ser que lo similar llama a lo similar. Si la presencia masculina en los órganos de dirección es mayoritaria, a la hora de incorporar a alguien nuevo, la inercia puede conducir a perpetuar esta situación.

.- diarioabierto.es: ¿Cree que hay diferencias entre los hombres y las mujeres en la forma de conducir un equipo?
A. B. H.: No, creo que todo depende de cómo sean las personas, y de su experiencia de vida.

.- diarioabierto.es: Recientemente, Carmen Vela, secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, insistió en la necesidad de crear un ecosistema de I+D+i donde sea mayor la conexión entre universidades y empresas. Entre otras medidas para lograrlo, abogó por promocionar los doctorados industriales. ¿Qué le parece a usted esa opción?
A.B.H.: La idea no es descabellada, siempre que las empresas estén dispuestas a invertir en investigación de una forma seria. Cuando alguien está preparando una tesis, debe estudiar y leer muchísimo, trabajar mediante el modelo prueba-error… El final de la tesis, el resultado, puede ser un conocimiento básico que se aporta al mundo de la ciencia para resolver un problema futuro, es decir, no tiene por qué se algo destinado únicamente a la producción y posterior comercialización de un producto.

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