El panorama del mercado del petróleo ha dado un giro más que relevante. Si el aumento de la producción y de la exportación de crudo Estados Unidos -un país que guardaba sus reservas en base a una estrategia dirigida desde Washington desde hace décadas- ha sido una de las causas de la caída de los precios del petróleo, la decisión de la OPEP de no reducir sus ventas al exterior está creando un escenario perjudicial para algunos de los agentes que habían provocado las caídas.
La irrupción de EE UU en los mercados exteriores -en parte debido un cambio en la política en ese área- y el ‘boom’ del crudo ‘shale’ o de esquisto -que se obtiene de las rocas a través del ‘fracking’- han elevado las reservas de casi todos los países con peso para influir en las relaciones de la oferta y la demanda. Y si bien en esta técnica los estadounidenses son líderes, también otros países se han apuntado a ella, influyendo también en las cotizaciones, incluso con conflictos armados en zonas de producción.
Las consecuencias han sido la caída de más del 35% del precio del barril de Brent, referente de Europa, en cuatros meses, para quedar por debajo de los 70 dólares, mientras que una suerte similar han vivido el Texas West (referente de Estados Unidos), el crudo de México o la cesta de la OPEP.
Si bien esta trayectoria está provocando un grave deterioro de las economías de Rusia, Venezuela -que intentaron que la OPEP redujese producción y exportación- y de otros países de América Latina, con la resolución el cártel en contra de esa medida se intenta ahora aguantar la pérdida de ingresos, a la espera de asfixiar a la nueva competencia.
Venezuela, Irán y Rusia, que no es miembro de la OPEP, parecen haber asumido que Arabia Saudita y otros fuertes productores, como Kuwait y los Emiratos, apuestan a que la caída de las cotizaciones del crudo por debajo de los 70 dólares -se pronostica que pueden caer a 60 dólares-, sacará del mercado -por los costes- a la industria del crudo shale.
Por el momento, las empresas de ese área intentan mejorar la productividad para hacer frente a los escasos o nulos márgenes que les proporcionan la debacle de las cotizaciones. Si bien los últimos datos apuntan a una desaceleración de la actividad, con una caída de la solicitud de los permisos para nuevos pozos.
En este contexto, el tlitular de la Secretaría de Energía de México, Pedro Joaquín Coldwell, ha asegurado que por la situación actual, el país analiza la posibilidad de redimensionar la Ronda Uno en áreas de petróleo no convencional y aguas profundas. Indicó que afectaría más al ‘shale’ gas y al ‘shale’ petróleo. «En el caso de aguas profundas probablemente hagamos un ajuste menor, pero ahí creemos que no afecta porque son inversiones de muy largo plazo», añadió.
¿Volverán a recuperarse los precios en un plazo no lejano? El presidente de Repsol, Antonio Brufau, está entre los directivos mundiales del sector que creen que que sí. Ha señalado en Nueva York que «volverán a recuperar parte de la senda perdida» cuando se vea afectada la rentabilidad de ciertos tipos de explotación de crudo.
Preguntado sobre con qué precio de rentabilidad se maneja Repsol en sus campos, Brufau dijo que «a 60 dólares entran todos», refiriéndose a yacimientos de Brasil, Libia, los pozos antiguos de Venezuela o de Trinidad y Tobago. También dijo que, a nivel mundial, y específicamente en campos de petróleo no convencionales de Estados Unidos, «a 70 dólares empieza ya todo a resquebrajarse».
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.