Tan solo seis empresas han logrado acaparar el importe de la nueva subvención – casi 8 millones de euros – que el nuevo modelo de formación para el empleo destina a la enseñanza de tecnologías de la información (TIC). La necesidad de contar con la acreditación del fabricante explica esta concentración. Según CCOO, el nuevo reparto de las subvenciones obliga a contar a los centros formativos con el aval de los grandes fabricantes de software, lo que –junto a otros motivos – ha excluido a buena parte de las antiguas entidades del último reparto de subvenciones destinadas a formación para el empleo.
Además, otros requisitos como la necesidad de acreditar una facturación mínima en formación, han apartado a entidades habituales en la impartición de cursos y, entre ellas, a medio centenar de patronales, añade el sindicato.
CCOO ha revelado este jueves algunos datos de la resolución de las convocatorias de ayudas a la formación para el empleo. Estas subvenciones sirven para financiar los cursos para ocupados con el dinero obtenido por la cuota de formación que se incluye en cada nómina. Desde hace un par de años, el Gobierno ha introducido algunos cambios en este sistema con la intención de introducir más competencia en un área hasta ahora dominada por empresarios y sindicatos.
En 2014, algunos de los efectos de esta reforma han comenzado a notarse. En primer lugar, la convocatoria de centros –en su mayoría empresas privadas, critican – ha recibido 20 millones más que el año anterior. Además, continúan, se reserva a estos centros privados el acceso a los proyectos para jóvenes en exclusividad, lamentan. Y eso excluye a otras entidades como fundaciones y organizaciones de autónomos y de la economía social, concluyen.
En cuanto al dinero, estos centros de formación, casi todos de carácter privado, ha pasado en dos años a gestionar casi el doble de fondos que en 2012; ese año movieron 43 millones y este año, 79 millones.
Jóvenes: 40 millones para 23 centros
El sindicato critica también que las ayudas para la formación de jóvenes se concentren en 23 centros privados de formación, un 7% del total de solicitantes, que han obtenido subvenciones por valor de más de 40 millones de euros en esta convocatoria de 2014.
Este reparto levanta las suspicacias del sindicato que critica la presencia de varios miembros de la recién creada Asociación Estatal de Grandes Empresas de Formación, entre los receptores de las ayudas.
“Es evidente que este nuevo modelo no da los resultados esperados; la concentración de ayudas en un reducido número de beneficiarios se aproxima más al oligopolio de la formación que a la libre concurrencia”, critica Francisco Moreno, representante de CCOO en el Patronato de la Fundación Tripartita.
Otros aspecto que ha despertado el recelo sindical es el capítulo de las acreditaciones. Este año se estrenaba una nueva línea de ayudas, dotada con 8 millones de euros, dedicada a la enseñanza de tecnologías de la información y comunicación (TIC). Pues bien, el resultado del reparto concentra en tan solo seis empresas la organización de cursos en esta materia. ¿El problema? Los aspirantes debían exhibir una acreditación que solo conceden los grandes fabricantes de software. Al carecer de ese sello, muchos centros se han quedado fuera, denuncian.
La lectura de esta exigencia que hace CCOO es que la Administración abdica de su potestad de decidir qué centros pueden impartir esta formación, y lo deja en manos de los grandes fabricantes informáticos, que otorgan la certificación.
Dinero sin gastar
No todas las ayudas han recibido el mismo interés. Una de ellas, aquella que exige a las empresas que contraten al menos al 30% de los alumnos por espacio de seis meses, quedo parcialmente desierta. Nadie pujó por casi 5 millones de euros, que han quedado sin gastar.
Además, cincuenta patronales quedaron fuera de la convocatoria, según denuncia el sindicato. En este caso el motivo es que el nuevo sistema de reparto exige a las empresas solicitantes un volumen mínimo de actividad en formación. No es este el caso de muchas organizaciones, entre ellas ese medio centenar de empresariales provenientes de 55 sectores que no se dedican prioritariamente a ofrecer formación.
Finalmente, el sindicato ha lamentado la exclusión de los proyectos que incluían prácticas no laborales. Una vía que suponía la entrada en el mercado laboral para algunos jóvenes, y cuya desaparición ha dejado sin ayudas a organizaciones sindicales, empresariales del ámbito de la economía social, autónomos y Fundaciones.
Para CCOO, el nuevo sistema de distribución de subvenciones para cursos de formación se asemeja al “reparto del botín” por parte de empresas y centros de formación del dinero obtenido por la cuota de formación.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.