Las petroleras revisan sus estrategias de inversión y la previsión de resultados por la caída del crudo

18/01/2015

Tania Juanes. Las compañías del sector perfilan su futuro en un contexto marcado por la caída de más del 50% de la cotización del barril. Noruega ya ha anunciado la reducción de sus inversiones y México podría unirse a la paralización de proyectos.

Las presentaciones de los resultados de 2014 de las petroleras de ambos lados del Atlántico, que tendrán lugar en las próximas semanas, serán el escenario en el que estas empresas pongan de manifiesto el efecto de la drástica caída del crudo en su presenta y su futuro, al menos el más inmediato. Evolución que se traduciría en el recorte de los costes, de las inversiones y en eventuales anuncios de revisiones a la baja de sus previsiones de resultados. Repsol presentará sus cuentas en febrero  previsiblemente junto con el plan estratégico.
Si bien, para no ahondar el efecto negativo de la situación del mercado petrolero en las cotizaciones, los analistas no esperan por el momento cambios sustantivos en la política de remuneración a los accionistas.
Los expertos auguran que la reducción de los proyectos de exploración y producción de hidrocarburos no sólo afectará a tecnología con altos coste de extracción, es el caso de la share, cuyo hundimiento y expulsión del mercado es quizá el primer objetivo de la estrategia de Arabia. Y si bien existen listas de planes que quedan lejos de la rentabilidad en un horizonte de muchos años con las cotizaciones en los actuales niveles, apuntan a que los recortes no son fáciles de aplicar en el caso que se trate de activos ya operativos o en un grado muy avanzado de inversión porque se trataría de decisiones con elevados costes adicionales.
Es por ello que la cuantificación del impacto en el conjunto de la industria petrolera queda difícil de precisar -se ha hablado de más de 100.000 millones de dólares-, aunque el efecto por esta deriva ya se percibe en áreas «colindantes», como son las cotizaciones y las previsiones de ingresos de las compañías de ingeniería y de servicios petróleo y de gas.
Entre las entidades que han analizado la situación de la industria petrolera está Citigroup, que no percibe en un horizonte próximo un cambio significativo de tendencia en el mercado energético Y puntualiza que, aunque la cotización se elevase a una media de 62 dólares el barril este año, las empresas deberían adaptarse a un entorno que seguiría marcado por la caída de los márgenes. En su opinión, esa situación llevaría a las compañías a plantearse recortes de los costes y de las inversiones, así como a los temidos anuncios de revisión de las previsiones de beneficios.
También Moody´s pronostica un drástico recorte en proyectos a nivel mundial, que quedaría en el entorno del 40% ante la caída del precio del crudo, aunque no todas las compañías lo harían por igual. Si la cotización queda de promedio en 75 dólares por barril en 2015, las firmas de exploración y producción en Norteamérica tendrían que reducir su gastos de capital en un 20% en relación a 2014, pero si baja de 60 dólares por barril los deberían reducir entre 30 y 40%.

La agencia de calificación precisa que el descenso en los precios del crudo a 55 dólares el barril (el Brent ha llegado a perder los 46 dólares) desde los 95 en los que que cotizaba en julio se debe a una serie de factores, como la creciente oferta de los países no OPEP, en particular de Estados Unidos (con la tecnología share), la mayor desaceleración de la demanda mundial y la decisión de Arabia Saudita, que ha impuesto a la OPEP, de no reducir la producción.

Si bien ha sido el informe de Goldman Sachs, que establece en sus proyecciones caídas más acentuadas de las cotizaciones en los próximos meses para subir al entorno de los 70 dólares el barril a finales de 2015 y en 2016, el que ha podido tener más repercusión en el mercado, quizá por su estimada solvencia en el mundo de las commodities.

Mientras, la trayectoria de esta materia prima energética, que está hundiendo economías como la de Venezuela o Rusia, plantea problemas relevantes al programa de México de subastar proyectos de exploración y producción. El marco actual es una verdadero jarro de agua helada para el presidente de la República, Peña Nieto, y, asimismo, para Pemex.

Y algunas decisiones ya se han anunciado. Las autoridades noruegas han señalado este 15 de enero que prevén recortar un 15% sus inversiones en 2015 en el sector petrolero y del gas debido a la caída del precio del crudo y al aumento de los costes. El descenso se mantendrá en los años siguientes y no se espera que se produzca un aumento, que además sería moderado, de la inversión hasta 2018, según el Directorio de Petróleo Noruego.

La inversión de Noruega, primer exportador de crudo y de gas en Europa occidental, ascendió el año pasado a 172.000 millones de coronas (18.917 millones de euros), cifra ligeramente inferior a la de 2013. «La caída de la cotización puede provocar que la industria impulse drásticos recortes de costes. Son necesarios, aunque a corto plazo puedan significar un descenso de la actividad. Una reducción ahora puede sentar las bases para una rentabilidad sólida a largo plazo», afirmó Bente Nyland, directora del ente.

También BP, que se cuestionaría inversiones en varias zonas del mundo, anunció ese mismo día que recortará 300 puestos de trabajo, tras revisar sus operaciones en el Mar del Norte a raíz de lo que se califica dramática caída en los precios del petróleo. No obstante, la empresa ha señalado que mantiene sus compromisos con ese área del mundo.

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