Pudo caber alguna duda tras asistir al desplome de la Bolsa de Shanghai:
Las autoridades han prohibido que los brokers puedan financiar a los clientes con cuentas de tamaño menos a 80.000 dólares y esa ha sido la reacción del mercado. ¿Está todo el mundo posicionado a crédito en el mercado chino? A juzgar por la reacción, podría parecer que sí.
El caso es que la crisis del franco suizo ha destapado la fragilidad de muchos brokers, en especial en el mercado Forex, que no han podido afrontar las pérdidas causadas por la enorme revaluación de la moneda suiza a mercado abierto.
Esto conviene explicarlo un poco porque tiene su miga. Los clientes con posiciones cortas en franco suizo, los que apostaran por su depreciación frente a otra moneda, se encontraron con una realidad contraria absolutamente desproporcionada e incontenible. El franco suizo se apreció hasta un 50% en pocos minutos, por lo que se activaron los cierres de cuenta automáticos por escasez de garantías. En definitiva, muchos clientes lo perdieron todo por tener una posición contra el franco suizo.
Pero resulta que muchos clientes de esos brokers que no tenían posiciones en francos suizos también lo ha perdido todo porque el broker ha quebrado. Al cliente que perdió le han cerrado la cuenta automáticamente cuando la perdida llegaba pongamos, al 20%, pero como la posición estaba apalancada y el crédito era suministrado por el broker, éste ha tenido que responder por la parte que excede del saldo de cliente en cada una de las posiciones perdedoras.
Cuando se abre una posición con crédito, el cliente pone una parte pero juega diez y un vaivén como el que tuvo el franco suizo deja al descubierto el juego y obliga al broker a responder por las nueve partes que no puso el cliente que, por lo general, no tiene saldo suficiente para cubrir un cataclismo.
A lo que se ve, el broker tampoco y, lo que es peor, tampoco tenía contratados seguros que permitieran mantener los saldos de los clientes que no perdieron con el franco suizo. El broker ha quebrado y nadie ha ganado, ni siquiera el que ganó ese día porque el broker se ha quedado sin dinero, el suyo y el de sus clientes.
Eso es precisamente lo que pretenden evitar las autoridades chinas con sus prohibiciones. La medida es un poco absurda porque el problema no tiene que ver con saldos de clientes en cuenta sino con las facilidades de apalancamiento y con la solidez del broker, pero ya se sabe que en China muchas veces se actúa primero y luego se piensa.
Pues bien, los mercados europeos se despertaron con una brutal caída del 7,7% en la Bolsa china y hubo quien temió un ‘contagio’ hacia Europa, pero no se produjo. Hubo unos titubeos matinales y finalmente se enfiló al norte, que es lo que corresponde con un mercado que confía a ciegas en que el BCE va a anunciar este mismo jueves una QE para la Eurozona.
Tiempo tendremos para analizar esa QE y las posibilidades que se abren, pero mucho me temo que el mercado se va a decepcionar. Las posibilidades de que el BCE adopte la QE por la que apuesta el mercado se me antojan mínimas a día de hoy, salvo que Draghi esté dispuesto a saltarse a la torera a los alemanes.
No ha trascendido nada de la reunión que Mario Draghi mantuvo con Ángela Merkel y en el mercado se da por seguro que si no hubiera existido acuerdo cualquiera de las dos partes, en especial la alemana, ya habría deslizado alguna sutileza. El problema es que un acuerdo pasa por un aro que el mercado no desea: que sean los bancos centrales de cada país los que carguen con el riesgo de su propia deuda en lugar de ‘mutualizar’ el riesgo en el BCE.
A cambio , se especula con la posibilidad de que se haya abierto un poco la mano con respecto a los activos de ser utilizados como colateral en las operaciones, es decir, que pueda aportarse algo más que deuda.
Todo son especulaciones, pero el mercado sigue confiando en que el ‘mago Draghi’ será capaz de sacar de la chistera un conejo que agrade a todos. Se me antoja imposible y a alguien no le va a gustar y no se por qué me parece que no va a ser Ángela Merkel la descontenta…
Con estas premisas, el perfil de la sesión fue alcista pero echó en falta el empuje del dinero americano, donde hoy era festivo:
En el tramo en el que debía haber entrado el tradicional dinero americano, más apreciable en el mercado alemán en las últimas jornadas, se notó la falta de empuje hasta el punto de que se volvió a las posiciones de partidas. Es curioso, pero en los índices ‘periféricos’, encabezados por el Ibex, no se produjo de forma tan acusada este fenómeno y la sesión concluyó bastante más arriba.
Al cierre, el Dax avanzó un 0,73%, el FTSE un 0,54%, el CAC un 0,35% y el Ibex un 1,18%.


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