Tan moderada ha sido la reacción que ha subido el volumen. Cuentan los manuales que una caída con volumen es un aviso de que lo peor está por venir, pero hace más de veinte o treinta años que viene siendo todo lo contrario. Allí donde se cierra una operación de venta se abre una operación de compra, por lo que el volumen también hay que tenerlo en cuenta desde este lado.
¿Y quién ha estado comprando en un día como hoy en el que los índices se han despachado con caídas superiores al 1% desde la apertura? Habrá quien crea que millones de personas han dado hoy orden a sus bancos (que no sus brokers porque son pocos los que trabajan con broker distinto del banco) para que ante la ruptura de ayer en la UE se lanzaran hoy a comprar como locos. Yo, en cambio, tengo la idea de que quien llamó esta mañana a su banco fue para vender y que quien compró fue el profesional al que gusta «rebañar» en este tipo de caídas.
En este gráfico del Dax en velas de cinco minutos se puede apreciar con bastante claridad cómo el volumen ha sido mucho mayor en las zonas de mínimos, allí donde el mercado parecía amenazar con abrir las puertas del infierno.
Curiosamente, este gráfico demuestra que una gran porción de quienes vendieron hoy lo hicieron en los peores precios para sus intereses. Y esos no son los que mandan en el cotarro, se lo aseguro. Esos estaban comprando como locos.
¿Por qué comprar en una situación así? En primer lugar porque la escenificación de Grecia y Alemania ha llegado a tal nivel de paroxismo que ya nadie la cree y, lo que es peor, en realidad a nadie le preocupa lo que pase con esta negociación. En la (des)Unión Europea es lo habitual llegar a un acuerdo más allá del «in-extremis» y el mercado ya cuenta con ello.
Y mucho me temo que incluso les importa un carajo si hay un acuerdo o no. En realidad, Grecia es el 2,5% del PIB de la Eurozona y tampoco es tan grave. Su deuda está convenientemente repartida, no como cuando estalló la crisis que estaba casi toda en manos de los bancos alemanes, y si los estados de la UE se quedan sin lo que han puesto, era un riesgo asumido y asumible, por mucho que ahora todos escenifiquen idioteces del estilo de las subidas de pensiones de Margallo.
Haré un alto con este tipo porque le conozco desde hace muchos años y me parece increíble que siga sin saber contar con los dedos. Mira, José Manuel, con ese dinero podías haber subido las pensiones UN AÑO. Al año siguiente, nada de nada, así que no digas memeces. Dí que a lo mejor la tasa de cobertura del paro podría ser algo mejor, pero tampoco para echar cohetes porque para eso hay que tener más voluntad política de la que tenéis en este gobierno. O que no habría hecho falta recortar tanto en Sanidad, pero eso supone reconocer que se ha recortado en exceso, ¿verdad? Mejor la mentira sobre la pensiones, que estamos en campaña electoral y a alguno le convencerá.. Uf, qué país.
Lo peor es que lo que hay por ahí fuera viene a ser todo más o menos del mismo nivel o peor. De entre todas las cosas contadas por Varoufakis con su habitual verborrea, solo me ha interesado una: había un acuerdo de principio con el comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, y un texto que Grecia asumiría, pero llegó Dijsselbloem o como se ponga el apellido de este inepto y retiró ese documento, lo cambió por otro y todos tan contentos. El comisario no lo ha desmentido y queda claro hasta qué punto el holandés de apellido impronunciable es la voz de su amo.
Porque lo que queda claro en esta presunta negociación es que Alemania no quiere ceder un milímetro, ni siquiera en la retórica. Quiere que Grecia se coma con patatas todas y cada una de las exigencias/condiciones/obligaciones y seguir adelante con un programa de rescate que es un desastre reconocido internacionalmente. Cualquier cosa antes que reconocer errores y tratar de tender puentes que permitan recuperar el dinero. Que nadie se llame a engaño, con otro rescate como los anteriores se incrementará el dinero puesto encima de la mesa griega y no habrá certeza de que pueda ser devuelto.
Otra cosa es que a Tsipras y a Varoufakis haya que decirles claramente que no son los únicos demócratas del mundo y que tan legítimas son sus aspiraciones de cambiar las condiciones en las que vive su país como lo son las del resto de democracias de la UE de que se les devuelva el dinero que han prestado graciosamente a Grecia. Equivocadamente o no, pero lo han prestado y es legítimo que quieran garantías sobre la devolución antes de dar un solo paso más.
Pero los alemanes no saben de diplomacia y los griegos parecen no saber nada de nada y están dando palos de ciego a un lado y a otro enfadando cada día más a la mano que les de da comer y que cualquier día se va a hartar de recibir mordiscos. Lo de hoy parecía un combate de boxeo entre Grecia y Alemania con todos los demás socios europeos en la esquina alemana, eso sí. Unos por convicción y los demás por miedo, pero todos.
Pues todo esto en el mercado les trae realmente al pairo. Prefieren un acuerdo, que todo siga más o menos como está, pero tampoco se escandalizarían mucho con una salida griega del euro. Al fin y al cabo, en unos días se pone en marcha la máquina de comprar deuda de los bancos centrales a las órdenes del BCE…
Al cierre, no solo no hubo pánico sino que apareció el verde. El Dax perdió un 0,25%, el FTSE avanzó un 0,60%, el CAC un 0,04% y el Ibex un 0,08%. A la que sí dieron algi más fuerte fue a la Bolsa de Atenas, que se dejó un 2,45%.

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.