El Eurogrupo y Grecia han alcanzado un acuerdo para extender el rescate tras horas de arduas negociaciones. Según las primeras filtraciones del encuentro, la extensión podría ser de cuatro meses más, en lugar de los seis meses solicitados por el Gobierno heleno. Todo queda condicionado a que Grecia elabore una carta con una serie de reformas planificadas y enviársela al Eurogrupo, este es otro de los requisitos que han impuesto algunos de los países euro.
«El Eurogrupo reitera su aprecio por los esfuerzos realizados por Grecia y el pueblo griego en los últimos años. Durante las últimas semanas hemos emprendido, junto con las instituciones, un diálogo constructivo con las nuevas autoridades griegas, y hemos alcanzado puntos de acuerdo hoy», según explica un comunicado del Eurogrupo.
Tras el anuncio del acuerdo, los mercados estadounidenses y la moneda única subían después se hiciese oficial el acuerdo en el Eurogrupo sobre una extensión de la ayuda financiera a Grecia. Según fuentes oficiales griegas, el acuerdo alcanzado sería una extensión del rescate de cuatro meses y no implicaría nuevas medidas de austeridad para el país heleno.
A cambio de la prórroga, Atenas se compromete a presentar el lunes una primera lista de reformas prioritarias, basadas en el actual rescate. Estas reformas serán examinadas por las instituciones de la troika (formada por la Comisión, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional) y si su evaluación es positiva, el martes se iniciará el proceso de ratificación de la prórroga en los parlamentos nacionales que deben hacerlo (los de Alemania, Finlandia, Estonia y Holanda).
Grecia se ha comprometido ante el Eurogrupo a pagar la deuda a todos sus acreedores en los plazos acordados, a no revertir ninguno de los ajustes aprobados por anteriores Gobiernos y a no adoptar medidas unilaterales que pongan en riesgo las metas fiscales.
Encuentros preparatorios
La reunión final ha estado precedida de diversos encuentros preparatorios entre el propio Varoufakis; el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble; el presidente del Eurogrupo, el holandés Jeroen Dijsselbloem y la directora gerente del FMI, Christine Lagarde.
Precisamente, en estas reuniones previas se habría acordado por fin un texto, que ahora mismo estaría siendo debatido por el conjunto del Eurogrupo.
Los ministros de Finanzas de la Eurozona se reunieron este viernes por tercera vez en las dos últimas semanas en busca de un acuerdo que permita continuar con el rescate heleno, que expira este próximo 28 de febrero.
El ministro de Finanzas heleno, Yannis Varoufakis, envió este jueves la solicitud formal de una prórroga de seis meses, pero los socios europeos, encabezados por Alemania, la rechazaron por interpretar que era «incorrecta».
Este acuerdo ha supuesto una sorpresa, ya que tanto la Comisión Europea como distintos miembros de la Eurozona llegaban a la reunión con pocas esperanzas de que las negociaciones llegaran a buen puerto. No obstante, en algunos círculos europeos se interpretaba que todo era una puesta en escena para que tanto los miembros del Eurogrupo como Grecia salieran bien parados de la negociación, preservando el futuro de la unión monetaria y económica y del euro.
De hecho, en los mentideros de Bruselas se especulaba con reuniones extraordinarias de todos los miembros de la Unión Europea, no solo de la Eurozona, y se apostaba porque el acuerdo llegaría la semana que viene, a pesar de lo apretado del calendario para Grecia. También se confirmaba que en el Banco Central Europeo (BCE) se habían empezado a hacer prospecciones para ver los efectos de una eventual salida de Grecia de la moneda única.
Por el contrario, el propio Varoufakis y otros miembros del gobierno heleno, incluido el primer ministro, Alexis Tsipras, se mostraron a lo largo de este día de ultimatum europeo mucho más optimistas. Incluso el ministro de Finanzas heleno incluso habló de la posibilidad de que se produjera «fumata blanca» tras la negociación.
Texto del compromiso
Los ministros de Economía de la eurozona cerraron un texto de compromiso, que cuenta con el apoyo tanto de Alemania como de Grecia así como de la troika, para aceptar la prórroga que ha pedido Atenas del rescate, según han informado fuentes europeas.
Si la aprueba el resto del Eurogrupo, la declaración serviría para ser presentada la semana que viene ante los parlamentos nacionales que deben ratificar la extensión del rescate griego, como el alemán o el finlandés. Así daría tiempo a aprobar la prórroga antes de que concluya el programa, el próximo 28 de febrero.
Se trata de una declaración «corta», de carácter político y no técnico, que ha sido elaborada por el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem. El propio Disselbloem ha negociado por separado el texto con el ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, y con el alemán, Wolfgang Schäuble, acompañado por el comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, y la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde.
Varoufakis y Schäuble no han mantenido ningún contacto directo durante las negociaciones, según las fuentes consultadas. Cuando el texto ya se había cerrado, Alemania, Grecia y los representantes de la troika han celebrado una última reunión para ratificarlo.
El inicio de la reunión del Eurogrupo, que estaba previsto para las 15:00 horas, se ha retrasado más de tres horas como consecuencia de estos contactos previos. El texto de compromiso se ha presentado entonces al resto de ministros, entre ellos el español Luis de Guindos, para su ratificación final.
Cumplir las obligaciones
Grecia ha reiterado «su compromiso inequívoco de cumplir sus obligaciones financieras con todos sus acreedores plenamente y en plazo». Además, promete «abstenerse de revertir medidas y de cambios unilaterales a las políticas y reformas estructurales que puedan tener un impacto negativo en los objetivos fiscales, la recuperación económica o la estabilidad financiera», según se recoge en la declaración aprobada por el Eurogrupo.
«Ha habido una serie de medidas anunciadas en Atenas, pero el Gobierno griego nos ha garantizado que, si estas medidas tienen un impacto negativo en la sostenibilidad fiscal, sólo se adoptarán de acuerdo con las instituciones (de la troika)», ha asegurado el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, en rueda de prensa al término de la reunión.
«Eso no significa que el Gobierno griego no pueda adoptar un nuevo tipo de medidas o un nuevo enfoque político pero, si tiene un impacto en el presupuesto, debe financiarse plenamente», ha explicado. «El Gobierno griego propondrá nuevas medidas para afrontar los problemas sociales que son prioritarios para ellos. Y hay apertura y flexibilidad dentro del programa, pero tiene que estar pagado», ha resaltado.
Otra concesión que obtiene Atenas es que se relaja su objetivo de superávit presupuestario para 2015, que inicialmente era del 3% del PIB. Grecia pedía rebajarlo al 1,5% y la declaración final dice que la meta se fijará «teniendo en cuenta las circunstancias económicas», que son peores de lo previsto.
Financiación futura
Si se cumplen todas las condiciones, el Eurogrupo desembolsará los fondos pendientes, que son 1.800 millones del fondo de rescate y otros 1.900 millones de los beneficios del BCE por la compra de deuda griega. A ello hay que sumar un tramo de 3.500 millones del FMI. El pago debe ser aprobado por la eurozona. En cuanto a los bonos por valor de casi 11.000 millones de euros para recapitalizar la banca que se habían transferido a Atenas, volverán al fondo de rescate pero siguen estando disponibles si el BCE los considera necesarios.
Dijsselbloem espera que los pagos se hagan «lo antes posible», pero todo dependerá de lo que haga Grecia. Y ha explicado que la prórroga es de cuatro meses, en lugar de los seis que pedía Atenas, porque hay que evaluar rápidamente las necesidades futuras de financiación de Grecia de cara a un posible tercer rescate.
«Todavía hay dinero disponible en el programa, es limitado y necesitamos evaluar rápidamente cuáles son los retos del futuro en términos de necesidades de financiación», ha apuntado el presidente del Eurogrupo. «Cuatro meses es el plazo adecuado teniendo en cuenta lo que tenemos que hacer y lo que todavía hay en el programa en términos de financiación», ha indicado.
Dijsselbloem ha celebrado el acuerdo por considerar que «es un primer paso en el proceso de reconstruir la confianza» con Grecia tras la elección del nuevo Gobierno de SYRIZA. De hecho, él ha sido el autor del texto de compromiso pactado primero con Grecia y Alemania y luego ratificado por la troika y el conjunto del Eurogrupo.
El propio Disselbloem ha negociado por separado el texto con el ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, y con el alemán, Wolfgang Schäuble, acompañado por el comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, y la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde.
Varoufakis y Schäuble no han mantenido ningún contacto directo durante las negociaciones, según las fuentes consultadas. Cuando el texto ya se había cerrado, Alemania, Grecia y los representantes de la troika han celebrado una última reunión para ratificarlo.
Después se ha presentado al resto del Eurogrupo, momento en el que España ha planteado algunas reservas que luego ha levantado, según fuentes europeas. El ministro Luis de Guindos ha negado que intentara bloquear el texto y ha explicado que se limitó a pedir que la troika presentara una primera evaluación de las reformas griegas antes de que el Eurogrupo dé su visto bueno definitivo.
Sin medidas recesivas
Tras la última reunión, Varoufakis ha celebrado el acuerdo alcanzado con el Eurogrupo para prorrogar cuatro meses el rescate porque a su juicio evita «medidas recesivas» como un recorte de las pensiones o la subida del IVA y permite que Grecia se convierta en «coautora» de las reformas.
«A partir de hoy empezamos a ser coautores de nuestro destino, coautores de las reformas que queremos aplicar, que vamos a dictar», ha dicho Varoufakis en rueda de prensa al término del Eurogrupo, en la que ha asegurado que en el futuro los ajustes ya no vendrán impuestos desde el exterior.
«Nos comprometemos a no cambiar legislación o introducir medidas unilaterales que pongan en riesgo la recuperación económica, la estabilidad financiera o la posición fiscal del Gobierno. Es un compromiso bastante bueno para nosotros. Algunas veces, como Ulises, necesitas atarte al mástil para llegar donde quieres y evitar a las sirenas», ha alegado el ministro heleno.
«Al mismo tiempo hemos evitado medidas recesivas que formaban parte de acuerdos previos. No hay ninguna mención o ninguna exigencia de que recortemos las pensiones o aumentemos el IVA en las islas del Egeo en un momento en que turismo aumenta y llega la primavera», se ha felicitado Varoufakis.
En su opinión, el acuerdo permite además evitar «una secuencia de muchos años de superávits primarios asfixiantes que nuestra economía no puede producir sin destruir la base productiva del sector privado». Así, para 2015, el superávit primario para Atenas se fijará teniendo en cuenta la situación económica y en los años posteriores se adoptarán metas «adecuadas» teniendo en cuenta los acuerdos anteriores.
La prórroga de cuatro meses permitirá además, según el ministro griego, iniciar las discusiones para un «futuro Contrato para la Recuperación y el Crecimiento de Grecia» y «negociar con nuestros socios formas de reestructurar nuestra deuda de forma inteligente de forma que permita a Grecia respirar más fácilmente y también devolver en valor actual neto más dinero a nuestros socios».
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