Son los tres perfiles del día. Arriba, el CAC que se ha metido en un lateral eterno tras el hueco a la baja. Sin capacidad de reacción tras conocerse que están cambiando ya las previsiones de crecimiento económico y no precisamente al alza.
En medio, el Ibex. Con algo más de capacidad de reacción pero sin alma. Lastrado hasta el extremo por la mala jornada de Telefónica, Inditex y BBVA (y nada boyante la del Santander, nos e vayan a creer), el selectivo español está perdido y sin referencias tras no conseguir superar la barrera de los 11.200 puntos por enésima vez.
Abajo, el Dax, el único que tuvo fuerzas y ganas para intentar hacer cosas, para demostrar por lo menos que la QE puede servir para que Europa salga adelante y que ya ha conseguido que los exportadores alemanes se estén frotando las manos.
Pero el Dax está solo. Absolutamente solo. Junto al índice alemán, solo el PSI lisboeta y el MIB de Milán han cerrado en positivo, y en el caso del índice portugués por una pírrica centésima. Curioso. Los índices ‘periféricos’ sí están dispuestos a dejarse ver, que para eso estas economías van a ser las más beneficiadas en teoría por una QE, pero el Ibex ya no es ni periférico. Es simplemente un índice triste.
Y Europa no puede ir a más mientras no haya más índices que secunden al Dax y, posiblemente, mientras no amordacen al griego Varoufakis. Por mucho que diga que no dijo, se ha publicado (y me niego a pensar que el entrevistador se lo ha inventado) que si no consiguen sus propósitos podrían plantear un referéndum para salir del euro o unas nuevas elecciones.
Luego ha matizado que él nunca ha pensado en que Grecia salga del euro, pero los mercados ya no le creen. Tanto él como su superior, Alexis Tsipras, llevan jugando a ‘que viene el lobo’ desde el mismo momento en el que Syriza ganó las elecciones sin darse cuenta de que ellos no son el lobo y que el lobo se puede comer a Grecia en un santiamén.
Sigo manteniendo mi parecer de que Europa ha fracasado con Grecia y que solo por eso ya debería mostrarse más comprensiva. Han impuesto reformas imposibles de ejecutar en el cortísimo plazo, han laminado a la clase media y han puesto dinero encima de la mesa a cambio ¿de qué?. No han intentado reindustrializar Grecia, no han intentado ayudar a su tejido productivo, no han sido sino parte el agravamiento del problema.
Pero lo de Tsipras y Varoufakis no es tampoco el camino a seguir. Llegaron al poder haciendo una serie de promesas que no van a cumplir ni en un 10% y hoy ya están dispuestos a reunirse con la troika, pero entre tanto van dejando caer cosas que desesperan al mercado. De hecho, Varoufakis ha vuelto a cargarse hoy a la Bolsa de Atenas.
Y estas cosas de Grecia, por mucho que sea un pigmeo dentro de la economía comunitaria, desestabilizan al mercado mucho más de lo que parece porque dejan claro que el euro es exactamente lo que parece: un cachondeo.
Mientras no se aclaren, ya puede tirar el Dax hacia arriba, que no habrá nada que hacer. Encima tendrán suerte y vendrán los yankees a salvarlos, ya verán.
Al cierre, el Dax avanzó un 0,27%, el FTSE perdió un 0,51%, el CAC un 0,55% y el Ibex un 0,34%. El Mibtel avanzó un 0,57% y el PSI portugués un 0,01%. La Bolsa de Atenas se desplomó un 4,18%.



Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.