Después de varias semanas en las que ha vuelto a saltar en medios empresariales y periodísticos una eventual salida de Antonio Brufau de la presidencia ejecutiva de Repsol, la convocatoria de la junta de la empresa petrolera, que se celebrará el 30 de abril, fija en el orden del día su ratificación en su actual cargo. También la de Josu Jon Imaz como consejero delegado de la multinacional. Pero la etapa que se abre es la de la sucesión.
Si bien el status intermedio va a ser compatible con la cesión de la gestión, como ha venido ocurriendo desde que Imaz fuese nombrado consejero delegado. La etapa que se abre es otra, aunque la presencia de Brufau, pese a que la compañía ha encauzado su futuro con la drástica reducción de la deuda y operaciones como la compra de la petrolera Talisman, cuenta aún con relevancia: las petroleras se enfrentan a un panorama incierto con precios bajos y volátiles que hacen tambalear la idoneidad de algunas apuestas inversores.
Así, e consejo de Repsol ha acordado convocar junta general de accionistas el próximo 30 de abril para proponer la reelección de Antonio Brufau como presidente y la ratificación de Imaz como consejero delegado durante cuatro años más. Imaz asumirá desde el 30 de abril todas las funciones ejecutivas. En la documentación se recuerda que, en abril de 2014, el consejo de Repsol puso en marcha, a propuesta de Brufau y de la comisión de nombramientos y retribuciones, un programa de traspaso ordenado y planificado en las funciones ejecutivas hacia el consejero delegado recién nombrado, Josu Jon Imaz.
Durante una primera etapa del proceso, para asegurar «tanto la estabilidad de la empresa como el éxito de la consolidación permanente del nuevo modelo de división de funciones», se estableció una fase de transición. En ella, el consejero delegado ha ido asumiendo la gestión ordinaria de los negocios de la sociedad y Brufau, además de las funciones de presidente, ha conservado algunas funciones ejecutivas
Los accionistas de la petrolera abordarán además la reelección como consejeros de Luis Carlos Croissier, Angel Durández, Mario Fernández, José Manuel Loureda y de John Robinson West, según ha informado este jueves la compañía.
En materia de retribución al accionista, el consejo de administración ha acordado proponer a la junta la continuación del programa Repsol Dividendo Flexible en sustitución del dividendo complementario del ejercicio 2014 y del dividendo a cuenta del ejercicio 2015.
En concreto, ha aprobado someter a la junta una retribución, bajo la fórmula del scrip dividend,equivalente a 0,50 euros brutos por acción. Este dividendo flexible sustituirá al que habría sido el dividendo complementario con cargo al ejercicio 2014.
La junta podría eliminar además el blindaje fijado contra la estrategia diseñada por Pemex para hacerse con el control de parte de la empresa española.
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