Ayer nos dieron y hoy tocaba quitar. Y no hay mucho más que analizar. Igual da que abra al alza y se mantenga en positivo durante buena parte de la mañana. Tocaba quitar y se quita. Se aprovecha la excusa que sea, se da la vuelta al euro, igualo da, pero se quita.
Hoy se les ha visto el plumero con el euro. Veamos el gráfico que nos tenemos que grabar en la cabeza:
Se pasó buena parte de la mañana huyendo de la zona sombreada en rojo como alma que lleva el diablo y cumpliendo los vaticinios de debilitamiento que ayer pronosticaban los analistas. Pero como tocaba quitar y no había otro apoyo al que agarrarse, un par de malos datos americanos sirvieron como excusa para debilitar al dólar.
Tengamos en cuenta que lo que desde la óptica europea se ve como debilidad o fortaleza del euro, en realidad tiene una contraparte y es la que manda: la debilidad o fortaleza del dólar. Y si los datos son malos, se alejan las perspectivas de subidas de tipos de interés en las que se sustentaba el fortalecimiento el dólar y como consecuencia sube el euro.
Es exactamente así como son las cosas y quien se crea que el euro tiene algo que ver en toda esta historia va apañado. El euro es un boxeador sonado en cuya esquina hay un tipo llamado Mario Draghi que lo único que sabe es ponerle la esponja llena de agua en la cabeza en cada descanso y decirle eso de «aguanta que si hay que hacer algo, lo haremos».
El euro es una entelequia que para que llegue a ser una realidad necesita de un Banco Central Europeo fuerte, con liderazgo y no plegado a intereses de unos y otros. El euro necesita un Banco Central de verdad y no el simulacro que tenemos, en el que el juego de poderes en que se sustenta toda la UE se mantiene a rajatabla y todo es más fachada que otra cosa. Eso sí, una fachada carísima y más después del nuevo edificio.
Pues eso, que el BCE ya era de por sí una institución que nacía con graves problemas, pero si encima pones al frente de ella a un botarate del tamaño de Draghi pues apañados vamos. Ahí sigue. Con una QE en marcha e incapaz de que suban las Bolsas. Recuerden lo que pasó con las QE americanas, o con la británica, o con la japonesa. Si me apuran, hasta con los pseudoestímulos chinos.
Pero aquí, en Europa, es imposible. Tenemos una moneda única y cien maneras distintas de atacarla. Que si Grecia tal o cual, que si el bono alemán no se qué, que si… Un coladero. Eso es lo que es el euro. No es de extrañar que sea el blanco favorito de los especuladores.Y no hablo de pequeños operadores intradiarios, hablo de grandes gestores, del dinero con mayúsculas.
Pues eso, que hoy interesaba debilitar al dólar y, por ende, fortalecer al euro para tirar abajo de nuevo a las Bolsas europeas. Objetivo cumplido a satisfacción.
No puede decirse que haya existido mucha convicción alcista, la verdad, pero los datos americanos parecen haber puesto la puntilla al Dax. Curiosamente, en Wall Street han tenido menos efecto. ¿Nos estamos volviendo todos locos?
Al cierre, el Dax perdió un 0,98%, el FTSE un 0,18%, el CAC un 0,71% y el Ibex otro 0.71%. Lamentable.


Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.