Tras el 24-M en muchas comunidades y ayuntamientos la gobernabilidad está en el aire. Por fin los españoles hemos pasado página de las mayorías absolutas, que se han demostrado compañeras de viaje de la corrupción. Muchos dicen que la democracia es el regimen menos malo, pero los españoles hemos descubierto en propia piel que su mayor defecto es la mayoría absoluta, no solo por favorecer -como decía- la corrupción, sino porque los gobernantes con mayoría se olvidan de escuchar a las ciudadanos, demás partidos, agentes sociales… y solo parecen sentirse agusto con los protagonistas económicos del momento.
Ahora con los nuevos gobiernos locales y autonómicos que están a punto de constituirse lo primero que deben hacer todos es aprender a negociar. A los partidos tradicionales se les había olvidado. El PP está acostumbrado a practicar el artículo 33 con tantas mayorías absolutas desde el Congreso y el Senado hasta los rincones más apartados. Ha utilizado el rodillo sin contemplación y olvidándose de los efectos de sus medidas, hasta creer que España ya se ha recuperado y que el paro ha dejado de ser un problema. Es lo que tiene ir con gafas de mayoría absoluta.
Y el PSOE ha dejado de luchar contra el rodillo y ha pasado más tiempo en luchas internas que mirando lo que pasaba fuera. Por lo visto en cuatro días parece más dispuesto al diálogo con los nuevos partidos: Podemos y Ciudadanos. Ellos también deben aprender a sentarse y negociar, después de poner voz a todos nuestros problemas y denunciar miles de situaciones de injusticia, exclusión y empobrecimiento.
Pero hay que remangarse y ponerse a trabajar. De lo que acuerden dependerá el nuevo modelo económico que surja y hacia dónde irá la recuperación económica. Y en esto último los mercados ya han dado su opinión: hay miedo, si bien han estado más pendientes de Grecia y el posible acuerdo con sus socios europeos, el BCE y el FMI.
¿Ocurrirá lo mismo en las elecciones generales que dicen que tendrán lugar a finales del próximo mes de noviembre? De lo que hagan ahora los cuatro partidos con posibilidades de tomar decisiones (IU ha sufrido un descalabro y UPyD, prácticamente, ha desaparecido) veremos sus efectos en las generales. Por eso, los agentes económicos están ojo avizor para empezar a tomar sus decisiones, ya que en diciembre será demasiado tarde y precipitado para cerrar la estrategia del siguiente año.
PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos deberán hacer muchas apuestas y puestas en común. Las ideologías más enconadas y medidas radicales deberán administrarse de otra manera para poder confluir. Lo que sí parece es que los españoles asistiremos a nuevas reformas. El PP sigue en su línea marcada; los nuevos actores en deshacer algunas de las realizadas. De momento, la letra suena bien, aunque el problema será como serán capaces de poder ponerlo en práctica porque en algunos lugares la gobernabilidad dependerá de dos o tres partidos a la vez: más reformas y antirreformas, a la vez.
Otro problema añadido es que no estamos solos y que Europa también opinará. No me imagino a Angela Merkel, la mujer más poderosa del planeta, mirándonos cómo hacemos y deshacemos reformas y sin rechistar, después de todo lo que ha obligado a hacer a Mariano Rajoy y su Gobierno.
Aunque, claro está, algunos de los nuevos partidos están muy pendientes de lo que consiga Tsipras y su partido en Grecia. La UE, el BCE y el FMI no se lo están poniendo fácil, aunque como muchas veces nos han repetido, Grecia no es España y hasta estamos adelantando los pagos del rescate… a los bancos.
De momento, lo que sí parece que hemos conseguido los españoles -se pacte lo que se pacte en ayuntamientos y comunidades- es que los nuevos partidos van a exigir todo el control, ese que ha fallado y que nos ha llevado donde estamos; habrá más transparencia en todo lo que se haga -a ello se han comprometido- y si los pactos funcionan se conseguirá la estabilidad y gobernabilidad. Andalucía continúa siendo la prueba de fuego.
Otro punto a favor de los ciudadanos sería la estabilidad en las políticas en materia e eduación, sanidad, I+D, energía… Aunque se me antoja bastante complicado porque las llaves de gobierno en cada ayuntamiento y comunidad serán muy diferentes, y poner a cuatro partes de acuerdo resulta bastante complicado… por lo menos hasta las generales. Veremos a lo largo de estos meses cómo se resiente la economía del país que, por ahora, va a buen ritmo (al 2,7% interanual).
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