El Dow Jones ha encadenado su octavo retroceso diario consecutivo, algo que no se veía desde agosto de 2011 (y recuerden cómo se puso de complicado todo entonces). He visto hacer la comparación a varios analistas americanos como si estuviéramos ante un paralelismo total, pero en mi opinión la cosa dista mucho de la de entonces.
Entre finales de julio y principios de agosto, el Dow Jones perdió un 6,7% en ocho sesiones. en tanto que ahora el mismo número de sesiones en negativo arroja un saldo de sólo un 2,1% de caída. Por tanto, es para andar con cuidado, desde luego, pero no es para establecer como verdad que esto se va al carajo. Al menos, no todavía.
Miren este gráfico del Dow Jones:
Por arte de birlibirloque, al llegar de nuevo a la base del canal bajista de corto plazo que está trazando, rebota como un condenado hasta conseguir un cierre por encima de la directriz. ¿Casualidad? Sin duda. Ya saben que en esto del mercado una de las características principales es que todo ocurre por casualidad (por favor léase con ironía para evitar malos entendidos).
Y es que todo ha sido raro desde la aparición del dato de empleo:
El arranque de la sesión fue negativo, pero intentó resistir. Curiosamente, nada más conocerse el dato, antes de la apertura del mercado, los futuros experimentaron una fuerte subida que luego fue corregida en su totalidad y mucho más a partir de las tres de la tarde.
¿Qué ocurrió para que desde las siete y media de la tarde no se bajara más? Si les digo la verdad, no he encontrado nada que permita decir «ha sido esto».La prueba es que no hay una vela alcista significativa hasta bien pasadas las nueve de la noche y en realidad parece empujar un poco a los índices para maquillar el día.
Lo que en el fondo ocurre en Wall Street es un puro reflejo de lo que ocurre en la Reserva Federal. Saben que tienen que hacer algo, pero no saben muy bien qué. La Fed sabe que no puede mantener mucho más tiempo los tipos en el entorno del 0% pero tampoco tiene ni idea de qué pasará cuando los suba. Ni siquiera sabe cuándo subirlos…
El mercado no sabe si tiene que subir o tiene que bajar. No lo sabe desde hace ya mucho tiempo y cuando los precios llegan a determinados niveles se paran las caìdas, se amortigua el ruido y se presenta un gráfico del S&P con un canal horizontal la mar de bonito que ya les he mostrado otras veces.
Cuando decidan qué van a hacer con su vida, harán lo que crean menester, pero lo cierto es que están logrando aburrir a las ovejas, que ya es aburrir.
Al cierre, el Dow Jones cedió un 0,37%, el S&P 500 un 0,29%, el Nasdaq 100 un 0,19%, el Nasdaq Composite un 0,26%, el Nyse Composite un 0,34% y el Russell 2000 un 0,74%.
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