Lo mejor para hacernos una idea de cómo se tomó el mercado la lectura de las actas de la Fed es ver el gráfico intradiario del S&P 500:
Como se puede apreciar, había expectación e incluso cierta confianza en que las actas pudieran dar un empujon al mercado hacia arriba. Desde las seis de la tarde se observa un lento pero constante movimiento de recuperación que tiene su cénit en el momento de lectura de las actas. Pero después, nada de nada. A caer otra vez.
Dicen los expertos que la Fed sigue sin saber muy bien a qué carta quedarse. Sabe que tiene que subir los tipos de interés por el bien de su propia economía, pero sigue sin encontrar el momento oportuno. Sus actas siguen describiendo más incertidumbres que certezas pero la determinación de subir los tipos hace que cada vez más analistas se alineen en la idea de que será en septiembre.
Desde siempre, si algo ha molestado al mercado ha sido la incertidumbre. Bastante incierto es de por sí el negocio bursátil como para añadirle más de forma externa. Por eso reacciona mal ante problemas geopolíticos, macroeconómicos o de indecisión. Lo de la Fed ahora mismo es indecisión pura y mantiene al mercado en un suspiro.
Si a eso le sumamos que lo de China parece más serio de lo que nadie predijo, tenemos un coctel que en el gráfico del S&P 500 se ve así:
Se ha formado una zona de congestión de grandes dimensiones pero de sesgo bajista en la que las bases de los dos canales trazados y la media de 200 sesiones son las referencias. Pero cada vez están más presionadas y terminarán por ceder de no mediar una reacción que a día de hoy no se atisba por ninguna parte.
Pero para añadir algo más de presión a la caldera, hay un factor de enorme peso en contra de los índices americanos:
Es el gráfico intradiario del crudo West Texas y, desde luego, parece la guía en la que fijarse para entender lo que ocurre en Wall Street. El petróleo está en mínimos desde 2009 y amenaza con seguir bajando. Todo comenzó con un «ataque» de los grandes productores bajando precios para sacar del mercado a todo lo que no sea el negocio «tradicional», pero los temores a un debilitamiento grave de la economía china están haciendo el resto ya que las previsiones de demanda bajan de un día para otro.
Demasiadas cosas juntas como para que lo pare la Fed. Solo la vuelta del volumen y un cambio de actitud nos puede sacar del atolladero… o hundirnos definitivamente en él.
Al cierre, el Dow Jones perdió un 0,93%, el S&P 500 un 0,83%, el Nasdaq 100 un 0,69%, el Nasdaq Composite un 0,98%, el Nyse Composite un 0,80% y el Russell 2000 un 0,98%.
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