La voluntad del Ayuntamiento de Madrid pasa por «mantener la fachada» de Edificio España, acorde a lo que establecen los informes urbanísticos que obran en su poder, por lo que la portavoz del Gobierno municipal, Rita Maestre, ha instado al Grupo Wanda, propietario del inmueble, a cumplir con el compromiso al que se adhirió cuando lo compró, que pasaba por el mantenimiento de la fachada.
«El compromiso con el que Wanda compró el Edificio España era que iba a mantener la fachada. Este nuevo Gobierno asume ese compromiso. La fachada tiene que mantenerse», ha remarcado Rita Maestre.
Maestre ha recordado en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno que un informe de la Comunidad de Madrid de enero de este año establecía que en el Edificio España se podían acometer reformas pero que se tenía que mantener la fachada al ser patrimonio histórico de la ciudad.
«El Ayuntamiento comparte esta premisa. El Ayuntamiento quiere y va a mantener el patrimonio municipal», ha declarado Maestre, que ha aseverado que el mantenimiento de la fachada «es viable», tal y como recogen hasta dos informes técnicos, que se darán a conocer en pocos días. La edil ha insistido en que es «técnicamente» posible el mantenimiento aunque se produzcan reformas.
Wanda considera la opción ‘legal más segura’ desmontar la fachada del Edificio España y luego reconstruirla con fidelidad
Wanda Madrid Development, ha anunciado este jueves la puesta en marcha de un proyecto de rehabilitación del Edificio España, que pasaría, como la opción «legal más segura» por desmontar inicialmente la fachada y reconstruirla de forma «exacta».
Así lo ha dicho en un encuentro con los medios en una visita al edificio, adquirido por el Grupo en junio de 2014, el director general de Wanda Madrid Development, Michael Qiao, quien ha explicado que ya le han pasado la propuesta al Gobierno de Manuela Carmena, a través de una Consulta Urbanística Especial el pasado 1 de julio, y que están «a la espera» de una respuesta.
Durante más de un año Wanda ha realizado distintos análisis y estudios sobre la situación actual del edificio y sobre la intervención más apropiada desde el punto de vista técnico y de seguridad, dentro de las normas urbanísticas vigentes. De hecho, como ha informado, más de 40 expertos y firmas especializadas han sido consultados con el fin de asegurar la realización del mejor proyecto de reconstrucción posible.
La conclusión a la que han llegado es que las características del edificio y el estado actual de la estructura y la fachada hacen «inviable», por razones de seguridad, el mantenimiento de las fachadas mientras se ejecutan los trabajos de rehabilitación general permitidos, algo que por otro lado, aseguran sus servicios jurídicos, «es admitido expresamente por el propio Plan General y las normas urbanísticas», y «viene indicado de forma específica en la ficha de condiciones urbanísticas correspondiente al edificio».
En este sentido, Qiao ha señalado que, «a la vista de las recomendaciones de los técnicos y los expertos consultados, resulta evidente que la opción más razonable y segura, y admitida por la propia normativa municipal, es el desmontaje de la fachada y su reconstrucción exacta».
«Se trata por encima de todo de una cuestión de seguridad, dados los riesgos intolerables en los que incurriríamos en el caso de mantener en pleno centro de Madrid una pared de más de 100 metros de altura durante todo el tiempo que dure la rehabilitación permitida», ha apuntado.
«La imagen no va a cambiar»
Así las cosas, Qiao ha confirmado que representantes del equipo del Ayuntamiento de Madrid, entre los que se encontraban miembros del equipo técnico, han acudido a visitar el edificio, ubicado en el número 86 de la Gran Vía madrileña, y les han manifestado que su principal interés es «mantener la imagen del edificio y el patrimonio».
«Nosotros estamos muy preocupados por la imagen del mismo y queremos garantizar que ésta no va a cambiar, que vamos a proteger el patrimonio y lo vamos a hacer desde el frente de la seguridad para que ninguna asociación ni vecino de Madrid pueda tener riesgo alguno», ha manifestado el responsable del Grupo Wanda, quien pretende que éste se conserve durante un siglo teniendo en cuenta que «lo más importante es la calidad».
Aunque no ha querido dar cifras sobre el presupuesto de reconstrucción del inmueble, ha explicado que el ‘planning’ de la firma es tener terminado el proyecto, que incluirá un centro comercial y un hotel de cinco estrellas, para mediados de 2019. «Sabemos que es una agenda bastante apretada pero por eso trabajamos con los mejores consultores», ha apostillado.
Análisis del proyecto
En la visita también se encontraban presentes algunos de los expertos que participan en la reconstrucción del inmueble, como es el caso de Rafael Anduiza, arquitecto técnico y licenciado en Derecho, quien ha matizado que el equipo barajaba las opciones de mantener la fachada o desmontarla, optando por la segunda ya que la primera opción entrañaba «riesgos intolerables».
«No se puede aceptar, desde el punto de vista de prevención de riesgos y seguridad, la solución de mantener la fachada y hay que optar por desmontar el edificio planta a planta para luego remontar reconstruyéndola con idéntica conformación y aspecto, con lo cual, ni el volumen, ni la apariencia, ni el color del edificio se verían alterados sino que sería la llegada al punto de partida que fue el año 1953», ha aseverado Anduiza.
En la misma línea se ha expresado Antonio Ros, profesor de la Universidad Politécnica de Madrid y experto en prevención seguridad y salud, quien ha hecho hincapié en que es necesario acometer una profunda intervención del Edificio España para garantizar su conversación futura, algo que pasa por el desmontaje temporal de la fachada, reconstruyéndola con otra que tenga los mismo materiales y acabados originales.
Por su parte, Ignacio Fernández, ingeniero consultor de la firma ARUP, ha advertido que el estado actual de la estructura de vigas y forjados que soportan la fachada, la antigüedad de la misma y el creciente deterioro de la mayor parte de los elementos que la componen –ladrillo y piedra artificial–, hace que se tenga que acometer una profunda intervención sobre la misma.
En ese sentido ha explicado que el material del exterior del edificio consta de una solución constructiva típica de la década de los años 30, 40 y 50 y especialmente habitual en la Gran Vía madrileña. «Es una piedra artificial que tiene un estado francamente muy sobrepasado y hemos llegado al final de la vida útil de este revestimiento», ha declarado el experto.
El Edificio España es obra de los hermanos José María y Julián Otamendi, y en el momento de su construcción, se convirtió en el inmueble más alto de toda España, y de Europa durante un tiempo. Éste se eleva sobre una parcela de forma rectangular de 4.659 metros cuadrados, tiene una altura de más de 107 metros y consta de 25 plantas.
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