Cada vez es más claro. Muchos inversores prefieren abstenerse de tocar siquiera la Bolsa española hasta que no pasen las elecciones del 27 de septiembre en Cataluña y todo el mundo se pueda hacer una idea más o menos clara de si se va a montar un buen lío o la cosa no pasa a mayores.
Pero hay más, tampoco es que el horizonte electoral nacional, colocado para justo antes de la Navidad guste demasiado a los inversores, a los que tienen que venir a poner aquí su dinero. Las incógnitas sobre el verdadero alcance del ascenso de Podemos o de la auténtica dimensión del cataclismo del PSOE asustan bastante a la concurrencia.
No es que el Dax (gráfico superior) esté demasiado boyante, pero cualquier cosa que se compare con el Ibex (gráfico inferior) parece mucho mejor salvo el índice de la Bolsa de Shanghai.
Desde que concluyó el mes de agosto, la trayectoria del Ibex es un auténtico penar. No puede con su alma, no levana cabeza. Lógico. ¿Compraría usted ahora valores españoles con lo que se avecina en nada? Pues eso, si tienen que comprar, ya lo harán el 28 de septiembre y si no hay que comprar, pues no lo harán.
En cuanto al resto, ¿qué decir? Por razones insondables y que tienen mucho más que ver con el factor técnico que con cualquier otra cosa, los futuros americanos dedicaron la noche europea a recuperar parte de lo perdido en la terrible sesión del viernes. Lógicamente, los mercados europeos han aprovechado la circunstancia para subir.
No obstante, mucho ojo con esa subida que puede ser más falsa que un euro de madera. De entrada, hoy no hay sesión de contado en Wall Street por lo que los índices europeos se han sentido algo más «libres» que de costumbre. Y, en segundo lugar, la sesión no ha sido ganadora. No hay más que ver el gráfico del Dax para ver la vela negra. El cierre es inferior a la apertura, lo que no suele ser la mejor de las combinaciones alcistas.
Como diría mi amigo Óscar, se ha logrado el milagro de subir bajando. El mercado abre con un gap alcista de cuidado y desde ahí baja al cierre, pero en cambio sigue manteniendose en ganancias con respecto al cierre del viernes. Conclusión: el mercado no ha empujado en absoluto y solo ha ganado por la inercia de la apertura (y el Ibex ni eso)
Por eso, cuando mañana regresen a Wall Street los que de verdad mandan en este cotarro, lo mismo tenemos una sorpresita.
Al cierre, el Dax avanzó un 0,70%, el Ibex bajó un 0,17%, el CAC ganó un 0,59% y el Eurostoxx un 0,56%
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.