Cuando digo en exclusiva algunos de ustedes pensarán que es un recurso retórico, pero no. Es literal. Vean el gráfico intradiario del Ibex y verán por qué atribuyo exclusivamente a Draghi toda la subida del día:
¿Ven esa gran vela de las dos y media en la que comienza la escalada? Es la hora en la que empezó a hablar Draghi. Las horas anteriores nos las podíamos haber ahorrado.
Se las prometen muy felices porque Draghi ha dejado abierta la puerta a una intensificación de la QE tras la reunión del BCE de diciembre, o al menos así lo han interpretado los que mandan en este cotarro (y han impuesto su visión al resto).
No entraré a valorar si la interpretación es interesada, torticera o real. Tanto da. El que no es de fiar es el amigo Draghi, especialista en grandes palabras que tardan años en tomar forma de algo y cuando la toman tampoco es exactamente lo que prometió, ni lo que esperaba el mercado, ni…
Tomando en cuenta los antecedentes del sujeto, si la intensificación llegara a producirse podríamos estar hablando de allá por el 2017. Son los plazos habituales en su parafernalia, el periodo que suele transcurrir entre que dice que va a hacer algo, incluso en tono solemne, y que lo hace.
Pero el caso es que los mercados no aprenden o a quienes controlan el mercado no les parece conveniente que aprendan. Han aprovechado para romper la resistencia inquebrantable del Dax y el Ibex y lanzarse al alza ¿o no?
Por lo que se refiere al Ibex, lo de la ruptura parece un poco cogido por los pelos. El selectivo español, además de haber subido menos que otros índices europeos, también partía de más abajo porque había caído más en los últimos días. Esa ruptura requiere confirmación.
El Dax es otra cosa. La resistencia que tenía en torno a los 10.200 puntos ha quedado aniquilada pero llamo su atención sobre el lugar al que ha ido a aterrizar el índice alemán. Si la resistencia anterior era también una confluencia de niveles de Fibonacci de la gran bajada, el punto de cierre de hoy está exactamente en otro sitio caracterizado por la misma circunstancia.
No creo en las casualidades, la verdad, pero dejemos pasar un poco de tiempo a ver qué ocurre, no vaya a ser que lo dicho por Draghi sea suficiente espoleta para intentar objetivos más ambiciosos.
Al cierre, el Dax avanzó un 2,48%, el Ibex un 2,05%, el CAC un 2,28% y el Eurostoxx un 2,47%.

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.