Las eléctricas reclaman incentivos para invertir en nuevas centrales térmicas

08/11/2015

Tania Juanes. El previsto aumento de la potencia instalada de energías renovables conllevaría la necesidad de elevar de elevar también la de gas y de carbón.

Con la perspectiva de las elecciones legislativas en diciembre y la paralización actual del desarrollo normativo en relación al sistema eléctrico, después de periodos de intensa actividad, las compañías comienzan a prever las necesidades de inversión a medio y largo plazo. Y, pese a que la evolución del consumo ha sido muy débil en los últimos años, las proyecciones son más optimistas, aunque también se apueste por la eficiencia energética.

Así, cuando todavía apenas se ha iniciado el plan de hibernación de centrales de ciclo combinado a gas, se habla de la necesidad de nueva potencia térmica -que tendrá que ser de gas, más que de carbón- que sirva de apoyo -back up- a las centrales renovables que se instalen, que serán básicamente eólicas.

En un informe realizado por Unesa (la organización que agrupa las grandes eléctricas españolas) v Boston Consulting Group (BCG) se destaca que los objetivos planteados desde el Gobierno apuntan a que España podría alcanzar una cuota de renovables del 27% para 2030, porcentaje similar al objetivo medio para el conjunto de la Unión Europea.

Con esa meta, se señala que serían necesarias inversiones, que habría comenzar a planificarlas, en primer lugar en tecnologías renovables, que acapararían prácticamente el aumento de la producción para asumir el del consumo en los próximos quince años. La nueva potencia renovable instalada se elevaría a unos 30.000 megavatios.

Pero ese proceso inversor no puede ir solo. Y Unesa señala que «teniendo en cuenta que los ingresos de estas tecnologías en el mercado eléctrico no cubrirían sus costes de generación, harían falta mecanismos de apoyo y nuevas fuentes de financiación para las renovables».

Y otro tema relevante es que se crea lo que el sector llama un  «hueco térmico» que se deberá solventar con la producción de las centrales de ciclo combinado de gas y de carbón, pese que previsiblemente mantendrían los mismos niveles «extremadamente bajos» de utilización de su capacidad. En ese contexto se cifra en 8.000 megavatios la nueva capacidad térmica necesaria para garantizar la seguridad de suministro en puntas de demanda a largo plazo.

Estas proyecciones se hacen públicas cuando el Gobierno ha llevado al Congreso la planificación energética. En el documento se hace hincapié en que el balance energético futuro español estará marcado por un mayor aporte de energías limpias.

Y se añade que el mix va a cambiar sustantivamente en los próximos años. «Frente al predominio en el año 2000 del carbón (35,9%, nuclear (27,6%) y mucha menor presencia del gas natural, productos petrolíferos y energías renovables, pasaríamos a un escenario a final del período cubierto por la planificación de predominio del gas natural (34,2%), de las energías renovables (28,9%), frente a una menor presencia de la nuclear (20%), carbón (12%) y productos petrolíferos (4,8%) -año 2020-.

 

¿Te ha parecido interesante?

(Sin votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.