Un gran dato de empleo sobre el que todo el mundo apuntaba que abría de par en par las puertas para que la Fed subiera los tipos en el mes de diciembre. Y el mercado, tras un primer momento de retroceso, se rehizo y salió triunfante.
Un repunte en toda regla del dólar que rompe resistencias y va, al decir de los expertos, lanzado hacia la paridad con el euro en la creencia de que la Fed endurecerá su política monetaria y el BCE la flexibilizará más en los próximos meses. Y los índices americanos, tras un primer momento de apuro, se rehicieron y salieron triunfantes.
Pero todo eso fue el pasado viernes. Hoy ni hemos tenido dato de empleo ni ha subido el dólar frente al euro. Y los índices americanos han caído con fuerza.
¿Que ha pasado? En realidad absolutamente nada. No es la primera ni será la última vez que la mano fuerte logra levantar un sesión que olía a desastre, como pasó el viernes pasado. Pero la mano fuerte tampoco está para ir salvando sesión tras sesión, así que un mínimo recelo por su parte y ya está armada.
La parte izquierda de este gráfico me suena un montón. Es clavada a la de tantas sesiones a las que hemos asistido últimamente, buscando mínimos tras una apertura bajista, pero la parte derecha es relativamente nueva. En lugar de hacer lo acostumbrado, que es regresar al punto de partida o más allá, esta vez se quedó en la zona de mínimos y sin capacidad de reacción. La mano fuerte no fue esta vez en auxilio de los índices y ese puede ser el indicio claro de que ahora sí juegan a una corrección antes de intentar el asalto a los máximos históricos.
No parece un mal lugar para el relax y retomar fuerzas, lejos de los mínimos del último retroceso y muy cerca de directrices y resistencias. Ya veremos.
Al cierre, el Dow Jones perdió un 1,00% y volvió al terreno de las pérdidas en cómputo anual, el S&P 500 un 0,98%, el Nasdaq 100 un 1,10%, el Nasdaq Composite un 1,01%, el Nyse Composite un 0,93% y el Russell 2000 un 1,28%.