Lo vemos en un gráfico intradiario del Dow Jones porque la escalada es digna de verse con detalle:
Desde la primera vela quedaron claras las intenciones del personal, en particular la intención de los que mandan en el cotarro. No hubo duda ninguna y en los primeros cinco minutos el Dow Jones se zampó 70 puntos al alza y se quedó tan contento. De ahí a la lectura de las actas, poco movimiento y el que hubo fue ligeramente alcista. Y a las ocho, tras la primera vela que parece negativa, los acontecimientos se precipitaron y el mercado salió disparado.
¿Qué ha pasado? Pues sencillamente que la Fed ha dicho que si las cosas empeoran no hará otra QE, en el sentido de que no comprará bonos de forma masiva, pero ha reconocido que se estudian medidas concretas a aplicar en el caso de una desaceleración. Esta melodía ha gustado al mercado y desde que se leyó esta idea hasta el final de la sesión ha sido un no parar de subir.
En un mercado dopado y acostumbrado a su ración diaria de droga/liquidez, el menor de los males es la metadona. Hace ya tiempo que no se compran bonos, ahora se planean subir los tipos de interés, y un mercado tan poco acostumbrado a manejar la situación él solito ha encontrado estupendo que la Fed quiera seguir tutelando todo lo que esté a su alcance e incluso lo que no lo esté.
Es un poco lo de la madre y el niño que comienza a andar. Al más leve traspiés del vástago, ahí está la madre para evitarle una caída. No las evita todas, pero sí muchas. El papel encomendado a la Fed es el de madre atenta a todo. Sólo faltaría que tuviera los mismos reflejos, pero no se puede pedir todo…
El caso es que los índices han salido disparados hacia arriba como alma que lleva el diablo, dejando con los ojos como platos a los que solo fueron capaces de la primera lectura superficial: la de «estamos más cerca de la subida de tipos de interés».
Parece incluso que la elevación del precio del dinero en Estados Unidos es algo descontado por el mercado y eso es lo que más me preocupa porque cuanto más confía el mercado en que ocurrirá algo, menos cerca estamos de que ocurra.
El caso es que el empujón al alza de la jornada de hoy ha servido en los índices para pulverizar las medias simples de 200 sesiones:
Vemos en el gráfico diario del Dow Jones cómo incluso ha superado la línea marcada con trazo discontinuo, que no es sino la antigua directriz bajista, que ya fue rota al alza hace unos días pero que después no ha podido ser conservada.
Después de lo de ayer, yo tampoco me confiaría mucho no vaya a ser que institucionalicemos que a cada buena subida le sigue una estupenda bajada por aquello de las «segundas lecturas».
Al cierre, el Dow Jones avanzó un 1,42%, el S&P 500 un 1,62%, el Nasdaq 100 un 1,92%, el Nasdaq Composite un 1,79%, el Nyse Composite un 1,40% y el Russell 2000 un 1,61%.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.