Para hacernos mejor una idea de la situación, lo mejor es ver un gráfico intradiario del S&P 500:

Descenso de inicio hasta las mismísimas puertas del infierno, dicen que como consecuencia de un dato de empleo privado proporcionado por la consultora ADP que ha resultado demasiado bueno y que, por tanto, puede hacer que la Fed se mantenga en sus trece de seguir subiendo los tipos de interés.
Pero a eso de las cuatro y media las cosas cambiaron diametralmente y el mercado comenzó a subir como la espuma. De una parte, el ISM de servicios se ha situado en su peor nivel en dos años, lo que es una mala noticia que, siguiendo la tradición de los últimos tiempos, debe mover la Bolsa al alza. Pero es que por otra parte, el petróleo hizo lo que vamos a ver en el siguiente gráfico:

Salió al alza de nuevo al tocar la barrera de los 30 dólares y, de nuevo, al amparo de rumores que hablan de que Rusia persiste en su ‘cruzada’ en favor de un acuerdo entre los productores de la OPEP y los no pertenecientes al cártel para reducir el bombeo y elevar los precios.
Lo mejor es que, a pesar de que esto mismo se ha repetido en los últimos días de forma sistemática y todos los comentarios han resultado estar demasiado alejados de la realidad, el mercado ha vuelto a ‘querer creer’ porque esta vez la subida del crudo viene acompañada de una caída del dólar, lo que en teoría debe ayudar a la recuperación de precios en las materias primas.
Ahí tenemos ya una bipolaridad temporal. De inicio, depresión a más no poder y a la baja descaradamente. Al final, casi euforia y recuperación por todo lo alto.
Pero no vayan a creer que esto de la bipolaridad termina aquí, pero no termina. Resulta que en el colmo de los colmos, los índices del Nasdaq no han tenido ni por asomo la misma recuperación que el S&P 500 o el Dow Jones (este último ha sido el que más ha subido) y han terminado cerrando en rojo.
Es más, la diferencia entre el Dow Jones y el resto es tan grande que o queda más remedio que intentar buscarle una explicación. Hay una técnica que puede servir:

La secuencia de tres velas hasta hoy es un patrón de velas japonesas denominado Estrella del atardecer que tiene la característica de ser un cara o cruz. Si se produce un cierre por encima de la línea azul discontinua, quedará desactiovada su carga negativa y habrá vía libre para subir, pero si tenemos más cierres a la baja, mala cosa. La carga principal de este patrón es la bajista y suele anunciar caídas importantes.
Lo cierto es que también puede verse en el gráfico diario del S&P 500, pero es más ‘académico’ en el del Dow Jones y ahí podría estribar la diferencia, en las prisas de algunos por desactivar el patrón. No lo creo demasiado factible, pero es lo que se cuenta por ahí…
Al cierre, el Dow Jones avanzó un 1,13%, el S&P 500 un 0,50%, el Nasdaq 100 bajó un 0,50%, el Nasdaq Composite un 0,28%, el Nyse Composite subió un 0,87% y el Russell 2000 un 0,14%.
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