Las inversiones chinas en España se dispararán pese al caso Wanda

06/02/2016

Miguel Ángel Valero. Al margen del ‘ladrillo’, se detecta mucho interés en el sector agroalimentario, especialmente en el aceite de oliva, y en el hotelero. // Informe “China: Inversiones en Europa y España”.

El 7 de febrero es Nochevieja para los chinos, que celebran que 2016 va a ser el Año del Mono, y por tanto habrá una temporada de abundancia, estabilidad y energía positiva. Los actos de celebración del Año Nuevo por los chinos coinciden con el caso Wanda y el Edificio España, adquirido al Santander por 265 millones de euros en el verano de 2014. El grupo chino ha encargado a la consultora JLL que sondee el interés por comprar el inmueble en la Plaza de España madrileña, mientras guarda un mutismo absoluto sobre sus planes en el Atlético de Madrid (tiene un 20% del club de fútbol) y su interés en la Operación Campamento, también ubicada en la capital de España y que requiere inversiones de 3.000 millones de euros.

Pese a lo mediático del caso, y a sus implicaciones políticas (desde la derecha se pretende utilizar el posible abandono de Wanda para desgastar al equipo de gobierno del Ayuntamiento, en el que participa Podemos), los expertos coinciden en que esta polémica no va a frenar las inversiones chinas en España.

Observatorio IEB ChinaEl informe “China: Inversiones en Europa y España”, elaborado por María Fernández Jiménez, Héctor Flores, y Paul Moran para el Observatorio de Corporate Finance IEB-Deloitte, destaca que “las fusiones y adquisiciones por parte de empresas chinas en el extranjero cada vez son mayores, tanto en el número de operaciones como en volumen, y las operaciones firmadas en los últimos meses muestran que van a seguir aumentando a lo largo de los próximos años, ya que China cada vez está manteniendo un papel más relevante en el mercado internacional de fusiones y adquisiciones”.

Yi-Wen Qian, socia de Deloitte, pronostica que “la Unión Europea se convertirá en los próximos años en un importante receptor de inversión directa china”. Aunque China ha invertido en los 28 países de la UE, hasta ahora se ha centrado en el Reino Unido, Alemania y Francia. Portugal es el cuarto mayor receptor de inversiones chinas. La operación más importante ha sido la compra de Pirelli por parte de la estatal Chemchina, por un importe superior a los 9.000 millones de euros, y que supone el 60% de la cifra total de transacciones chinas en Europa.

Paul Moran, que destaca el estímulo dado a las empresas chinas para invertir en el extranjero por parte de su Gobierno, cree que, a medida que la economía china ralentice su tasa de crecimiento a largo plazo, las empresas y las familias más ricas “invertirán cada vez más en el extranjero para diversificar sus carteras y beneficiarse de las oportunidades rentables en los países desarrollados”.

José María Revello de Toro, director del Máster en Corporate Finance y Banca de Inversiones de IEB, explica que “las barreras de entrada para acceder a tecnología son menores en Europa que en EEUU o Japón, factor muy relevante a la hora de invertir ya que China se encuentra en transición de una economía exportadora a otra basada en el consumo interno, por lo que es necesario mejorar sus procesos productivos”.

Revello de Toro reconoce que “la inversión directa china en España se ha mantenido en niveles muy bajos a lo largo de los últimos años”, hasta 2010 no se superó los 10 millones de euros. Pero destaca que, a partir de ese año “la inversión ha ido creciendo de manera sostenida”, llegando a marcar su máximo en el año 2014 con 610,5 millones.

Según el Observatorio, hasta septiembre de 2015 se habían firmado 7 operaciones de inversión de empresas chinas en España, destacando la compra de Madrileña Red de Gas por parte de un consorcio internacional en el que interviene el fondo soberano Gingko Tree Investment.

Mucho interés por el turismo

Las empresas chinas que han invertido en España a través de fusiones y adquisiciones, se han visto atraídas especialmente por tres sectores. Uno de ellos es el turismo, que es el más importante por número de operaciones en España. Pero no sólo hay inversión, sino que se han firmado varios acuerdos estratégicos entre empresas chinas y españolas para crear sinergias. Los dos grupos hoteleros españoles que han despertado más interés en empresas chinas son Meliá y NH.

En este sentido, China celebra la llegada del Año del Mono con más de 3.000 millones de desplazamientos por todo el mundo que se prolongarán durante todo el mes de febrero. Según Popular Payments, los turistas chinos que visiten España en esas fechas se gastarán en los comercios más de 30 millones de euros en transacciones con tarjeta.

Un dato llama la atención: más de un millón de negocios españoles ya han adaptado sus terminales punto de venta (TPV) a las tarjetas de UnionPay, líder mundial, que en 2015 realizó el 70% de las transacciones abonadas por este sistema por turistas asiáticos en España, y que incrementó su facturación un 61% respecto al año anterior.

No sólo viajan más chinos a España, 350.000 en 2015. Es que son los que más gastan: 1.600 euros, tres veces más que un turista europeo, según Popular Payments.

Aceite de oliva y alfalfa deshidratada

Otro sector es el inmobiliario. El interés chino por el ‘ladrillo’ comienza con la compra del Edificio España por el Grupo Wanda, cuyo presidente, Wang Jianlin, está considerado como uno de los hombres más ricos de China). Y se dispara con las especulaciones sobre el interés que tiene Wanda por los terrenos propiedad del Ministerio de Defensa en el barrio de Campamento de Madrid, 2,1 millones de metros cuadrados, para desarrollar un macrocomplejo de restaurantes, centros comerciales y hoteles que supondrá una inversión de 3.000 millones de euros.

Menos mediático, pero seguramente más relevante, es el sector agroalimentario. China está haciendo grandes inversiones en él por todo el mundo para garantizarse el suministro de alimentos a largo plazo, tanto mediante la adquisición de terrenos donde cultivar o como comprando empresas.

En el sector agroalimentario español, China ha protagonizado dos grandes operaciones: Campofrío y Osborne. El Observatorio de Corporate Finance IEB-Deloitte resalta hay dos subsectores en los que se registrarán inversiones chinas: el del aceite de oliva y el de la alfalfa deshidratada.

¿Qué pasará en el 4714 en China?

Tom Xu, socio de SedeenChina, cree que “este año se va a hacer evidente un concepto que apenas se conoce en Occidente: la burbuja de productos del mercado chino”. Explica que “las fábricas siguen produciendo como si no hubiera tenido lugar la crisis mundial de 2008. El fabricante chino, ante la falta de demanda internacional, encontró un segundo mercado en su propio país”.

El problema es que “las nuevas empresas que llegan al mercado con un producto bueno y un precio competitivo se están encontrando con que la competencia vende por debajo de su coste, por lo tanto, se está generando también un cierre continuo” de compañías.

Por su parte, Adrián Díaz, socio de SedeenChina, considera que “el Gobierno es consciente del problema que vive el tejido industrial chino ante la falta de demanda internacional, y continuará imprimiendo para que se les siga prestando dinero y para que el consumidor pueda gastar”.

Los dos expertos coinciden en que China entra en 2016 (el 4714 del calendario chino) con “muchísimos interrogantes internos agravados por las tensiones internacionales actuales”. “El estancamiento del consumo interno, las burbujas y la inestabilidad bursátil compiten con un Estado que se sabe poderoso y cuenta con herramientas de control para seguir con éxito al timón de una economía que, no olvidemos, con sus retos y miedos, sigue creciendo a casi el 7% anual”.

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