Todo muy bonito, pero no olvidemos que el mercado ha optado hoy por la ‘cara amable de una moneda’ que tiene un reverso que no es tan bonito.
Para comenzar, la subida del Nikkei japonés no viene sustentada en hechos positivos, sino negativos. Un mal dato de PIB ha servido a los analistas para el consabido «ahora sí que no tienen más remedio que coger al toro por los cuernos» y han lanzado a los cuatro vientos sus previsiones de que ahora el Banco de Japón tendrá que poner toda la carne en el asador.
Es decir, volvemos a la teoría de ‘cuanto peor, mejor’ después de que Japón haya pedido públicamente que se arbitren medidas financieras globales par terminar con la volatilidad en el cambio de divisas. En definitiva, que las cosas en Japón están, por lo menos, delicadas.
Y luego tenemos la versión europea de la misma moneda. Draghi promete que todo está preparado. Ya es demasiado confiar creer a este sujeto que ha dejado a los mercados a los pies de los caballos en más de una ocasión, pero es que ahora, pase lo que pase las cosas no son nada buenas.
- Si actúa, que está por ver y más después de la coletilla «si se estima necesario», certificará que la economía europea es incapaz de recuperar el pulso y que la deflación está a la vuelta de la esquina. El escenario de una economía ‘a la japonesa’ es para espantar, pero las Bolsas suben…
- Si no actúa, nadie va a pensar que es porque no es necesario, a pesar de lo detallista que ha sido en explicar cómo es el proceso de análisis de la situación antes de tomar decisiones. Simplemente, el mercado volverá a pensar que este tipo les ha dejado tirados. Y como son drogadictos de dinero ilimitado, si no lo obtienen el batacazo puede ser de impresión.
Pero, ya les digo, hoy tocaba ver el lado amable, el cortoplacista, el que se quería poner en valor para hacer progresar el rebote iniciado el pasado viernes.
Desde el punto de vista técnico, nada cambia. Es más, si nos fijamos en el gráfico diario, llama mucho la atención el escaso recorrido de la vela.
Prácticamente la totalidad de la subida se debe al hueco dejado entre el cierre del pasado viernes y la apertura de hoy, sin que el precio haya progresado demasiado durante la sesión. Es más apreciable, incluso, el recorrido a la baja desde los máximos del día que se aprecia en este gráfico intradiario:
Que Wall Street permaneciera hoy cerrado por festivo parece que ha dejado sin fuelle a los mercados europeos…
En definitiva, una sesión alcista que ofrece más dudas cuando se escaba un poco en las razones de la misma.
Al cierre, el Dax avanzó un 2,67%, el Ibex un 3,26%, el CAC un 3,01% y el Eurostoxx un 2,82%.
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