No sé por qué, pero mientras se esperan los debates de la sesión de investidura que esta semana se celebran en el congreso, uno recuerda que tras el atentado de las torres gemelas en el 2001 el mundo se dividió entre los ejes del bien y del mal (evidentemente con el petróleo como telón de fondo) y empezaron con Irak y las supuestas armas de destrucción masiva que poseía el sátrapa Saddam Hussein, hasta entonces aliado de las fuerzas del bien, y que tenía estabilizada con mano de hierro la zona. Una gran coalición internacional (EEUU, Reino Unido, Australia, España y Polonia) invadió Irak y la inestabilidad se acrecentó en toda la zona (así como las ganancias de la poderosa industria armamentística).
Líbia es otro ejemplo de cómo las coaliciones internacionales lejos de pacificar determinadas áreas sirven para convertir una situación mala en otra peor. Tras la primavera árabe del 2011, en Libia, una coalición internacional auspiciada por la ONU acabó con un dictador que hasta poco antes había sido aliado de las fuerzas occidentales ante el terrorismo islamista. Gaddafi fue asesinado y el país se convirtió en una nueva zona de conflicto.
En Egipto los hermanos musulmanes ganaron las primeras elecciones democráticas que se celebraron en aquel país en el 2011 pero el ejército no tardo en dar un golpe de estado ante la mirada hacia otro lado de Naciones Unidas y Estados Unidos, entre otros. Hoy la violencia y la masiva represión es el pan nuestro de cada día del pueblo egipcio.
Y acabemos con Siria. No hace mucho casi todos estaban de acuerdo (excepto Rusia) en propiciar la caída de Bachar el Asad y para ello apoyaron a todos su opositores, No sólo no hicieron caer al dictador si no que propiciaron el crecimiento del estado islámico.
A veces las grandes coaliciones, los ejes del bien, sólo sirven para acrecentar más los problemas. Esperemos que en el Congreso no haya ejes ni del bien ni del mal y traten, en la medida de lo posible, hacer discursos más o menos coherentes que si no sirven para investir a un presidente al menos sean útiles de cara al futuro.
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