El rifi-rafe posterior a las intervenciones de ambos ha durado unos cuarenta minutos centrados en su mayor parte del tiempo en las descalificaciones que se han lanzado el uno al otro.
Pedro Sánchez comenzó diciendo que la intervención de Rajoy le reafirmaba en su planteamiento de cambiar el Gobierno en «el fondo y la forma» para «desterrar» el «insulto y la descalificación». Y acto seguido pasó a acusar a Mariano Rajoy de haber realizado una política de «imposición y soberbia» y le echó en cara que hubiera renunciado a l «responsabilidad» de presentarse a la investidura. «Le dijo ‘no’ al Jefe del Estado» y «bloqueó el reloj de la democracia», espetó a Rajoy a quien acusó también de «faltar el respeto» a los españoles.
Pero Rajoy, en su intervención contraatacó diciéndole que el PP no ha engañado ni al Rey, ni a la gente, ni al Parlamento, si no que el que ha llevado a esta situación de bloqueo había sido Pedro Sánchez por presentarse ante la Cámara sin los apoyos necesarios para salir elegido y formar gobierno. «Lo que ha hecho es una impostura, un fraude, un fracaso», apostilló.
Rajoy ha calificado de «vodevil» la estrategia del PSOE y de Sánchez, que ha llegado a la Cámara Baja para una «investidura de ficción»: «Sin apoyos, esperando que los demás arreglen lo que usted no ha querido arreglar porque ustedes estaban pensando en algo que le importa mucho más, su propia supervivencia».
Además, ha recriminado en varias ocasiones a Sánchez haber dispuesto de un mes para buscar apoyos y no haber «movido un dedo para formar gobierno». «Y a lo mejor pretende que alguien se lo regale hoy», ha exclamado, para censurar que la estrategia del líder del PSOE esta semana pase por situar a los demás en el papel de «malos» y «culparles» de no haber sido investido.
Tras subrayar que el PSOE obtuvo el 20 de diciembre el «peor» resultado de su historia, Rajoy ha acusado al candidato socialista de «retorcer a su conveniencia» esos resultados para «bloquear» la posibilidad de que el PP pudiera formar gobierno.
Por eso, y tras recordar la negativa de Sánchez a hablar con el PP –«No, es no, ¿qué parte del ‘no’ no ha entendido el señor Rajoy?– le ha recriminado que ahora haya acudido a la Cámara apelando al «diálogo, a la humildad y a la mano tendida».
Rajoy ha enmarcado los «menosprecios» de Sáchez al PP en el hecho de que la oferta de coalición que ofrecen «troncha sus expectativas personales». De hecho, ha dicho que viajó a Portugal, dónde un Gobierno de izquierdas le «deslumbró como un espejismo». «Supongo que usted se dijo: ‘si otros perdedores lo han conseguido, ¿por qué no yo?'», ha manifestado.
Sin embargo, ha subrayado que dado que se «alborotaban las aguas» en el PSOE, decidió «abandonar el sueño portugués» y comenzó la «comedia de enredo que diseñó para asegurase la supervivencia». Ahí, ha proseguido, «comienza el vodevil de la negociación a dos bandas» en la que han estado entretenidos estas semanas con «muchas fotos y ruedas de prensa».
En este punto, el jefe del Ejecutivo en funciones ha criticado la representación «teatral y altisonante» que ha supuesto la firma del acuerdo entre PSOE y Ciudadanos, un acuerdo de «muy limitada relevancia». Y ha comparado se pacto con el Tratado de Guisando, por el que en el siglo XV se designa a Isabel heredera del trono de Castilla, tras lo cual se casó con Fernando, heredero de Aragón.
«Sin duda, los niños lo estudiarán en la escuela junto al compromiso de Caspe y los Pactos de la Moncloa», ha ironizado, para añadir que este hecho le había hecho recordar lo que dijo una ministra del expresidente Zapatero cuando habló de la «conjunción interplanetaria» que suponía que fueran a coincidir en el tiempo la presidencia Americana de Obama con la presidencia de turno de la UE de Zapatero. «España entera quedó estupefacta», ha exclamado.
Sin embargo, Rajoy ha destacado el hecho de que este lunes para «sorpresa de socio y extraños», Sánchez decidiera «sabotearse a sí mismo y organizar una subasta de última hora prometiendo un sinfín de prebendas para ver si algún despistado» se avenía a ampliar sus apoyos.
Rajoy ha acusado a Sánchez de estar «tomando el pelo» a los españoles con sus «teatros» y ha recalcado que el PP no forma «cordones sanitarios» ni «divide a la gente». «No hemos venido nunca a esta Cámara a pedir el apoyo con el único argumento de que el otro no gobierne, porque detestamos el sectarismo», ha aseverado, cosechando un aplauso de la bancada ‘popular’.
El jefe del Ejecutivo en funciones ha afirmado rotundo que lo que «menos necesita España son improvisaciones» como las que está realizando Pedro Sánchez, esperando a que aparezca un «socorro» que le permita, no ya gobernar, sino ser investido presidente.
En este punto, ha recalcado que en este tiempo lo que ha conseguido el PSOE es que se vuelva a hablar de España, abriendo de par en para «una gran puerta a la desconfianza». «Éramos un estímulo en Europa, pero nos ha colocado usted en una zona de sombra», ha proclamando, advirtiendo de que en esta situación las inversiones se vuelven «recelosas».
Tras asegurar que no son «aventuras» lo que necesita España, Rajoy ha afirmado que los socialistas «siembren déficit y paro con la misma naturalidad que noviembre trae catarros y la primavera las alergías». Y ha aprovechado para recordar a Sánchez que siendo el socialista Joaquín Almunia comisario, Bruselas expedientó por primera vez a España por déficit excesivo en el año 2009.
Rajoy ha asegurado que el progreso que propone el candidato socialista es «regresar en muy pocos meses al desastre de 2011», apostando por «derogar» y «desmantelar» las reformas que ha realizado el PP en la pasada legislatura. A su entender, lo que propone es un «programa ruinoso» para la economía española.
«La razón fundamental para negarle la confianza es que el eje central de su programa no es otro que una contrarreforma de la política económica y social de la última legislatura», ha afirmado para añadir que Sánchez no ha sido «leal» con los españoles ni les ha ocultado «la verdad».
Es más, ha subrayado que el mensaje que lanza Sánchez a los ciudadanos es que queda «solemnemente inaugurada la campaña electoral» porque es lo que «más le conviene». «El diccionario de la Real Academia define la palabra ‘bluf’ como un montaje propagandístico para crear un prestigio que posteriormente se rebela falso. Me parece que está bien descrito», ha concluido.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.